lunes, abril 27, 2009

INFLUENZA PORCINA EN LA MAQUILA


El fin de semana nos asaltó una novedad aterradora: un brote de influenza porcina ha causado ya 141 muertes en México. Se extiende ya por todas partes y hay casos de infectados confirmados en la mitad de los Estados del país. En otras latitudes también comprobaron el avance de la enfermedad que ya tiene potencial de pandemia. Lo que nos faltaba. Salí preocupada el lunes temprano de mi casa y el día, apenas a poco más de un mes de inaugurada la primavera, derrochaba luz y en los jardines sólo había señales de vida nueva. El aire no se sentía enrarecido; la gente como todos los días bostezaba esperando el autobús para ir al trabajo o con pereza se aprestaba a iniciar una semana nueva, como quien se dispone una vez más a rezar un padrenuestro usando el rosario como guía para su penitencia. La amenaza silenciosa, incolora, inodora, microscópica y letal, flota y se desplaza sin que nada la estorbe en su camino.

Esperaba que al llegar al trabajo, una vez pasando el detector de objetos metálicos sospechosos en la entrada, alguien me diera mi tapabocas para protegerme a mí y a mis compañeros de la enfermedad. No fue así. Todos iniciamos la rutina como si fuera cualquier otro día. Más tarde se colocaron algunos anuncios en el Tablero de Anuncios con las recomendaciones básicas para prevenir el contagio. Muchos pasaron al lado del tablero sin prestarle atención. No era necesario hacer una junta para informarles que la situación es preocupante y que ahora es importante detener el contagio. Nada de causar pánico entre los trabajadores, para qué alarmarlos sin necesidad. Qué importa que ya hayan 16 casos sospechosos en la ciudad, que se pongan cubre-bocas sólo los que tengan algún síntoma de tos o catarro. La maquila necesita seguir produciendo, con epidemias, pandemias, tsunamis o calentamiento global.


2 comentarios:

Andrés dijo...

Hola madrina favorita.

Pues como dices: lo que nos faltaba. Entre crisis, calentamiento, violencia, epidemias y un reciente temblor (que se sintió poco en Cuernavaca) uno se pregunta si aquello del apocalipsis es tan descabellado. Como sea, hay que cuidarse, aguantar vara y seguir.

Un abrazo de lejitos.

Andrés

Don Melón de la Huerta dijo...

Elpidia:

Yo trabajo en el sector salud aquí en El Paso (aunque sólo los fines de semana, y se supone que no deba tener contacto directo con los pacientes). Aquí ha habido brotes de MRSA (una variedad de la bacteria Estafilococo Aureo que es difícil tratar con otra cosa que no sea un antibiótico muy poderoso llamado Vancomicina). Ésta es una enfermedad "oportunista" que surge en lugares donde se atiende a pacientes inmunocomprometidos, y, como en este caso, de no tratarse a tiempo puede resultar mortífera. Me resulta curioso que también en los aeropuertos y cruces internacionales se pohiba el "contrabando" de productos avícolas y carne de cerdo, supuestamente para "contener" una supuesta "fiebre porcina," que tal vez sea una coincidencia que lleve el mismo nombre que la que nos aqueja a los mexicanos, con nuestros "deficientes hábitos higiénicos." La verdad veo con mucho escepticismo lo que está pasando, pero a ver si puedo articular mi opinión en una entrada de mi propia bitácora, en la cuál, de concretarse, me encantaría que vertieras tu opinión. Como siempre gracias por abordar los temas más pertinentes desde una perspectiva local.