domingo, mayo 28, 2006

MUERTOS INCÓMODOS


Ricardo y yo salíamos apurados hacia el trabajo y ahí estaba en la acera, junto a la reja de la entrada, con algunas moscas sobrevolándolo felices. No es agradable encontrar un cadáver al salir de casa. Por lo visto, alguien lo arrojó a propósito allí para quitarlo de su camino, pues unos guantes de látex no muy lejos, delataban la intención. Los que pasaban lanzaban su indiferencia; los más generosos, una mueca de asco. Pequeñas hormigas rojas, tan eficientes siempre, habían encontrado ya un camino de ida y vuelta de su hormiguero hasta el muerto para devorarlo. Me agaché para observar mejor y pude ver que las que iban de regreso, llevaban los trozos de la carne que acababan de cortar. Con fastidio, me quedé pensando un poco qué hacer con el cuerpo. Teníamos sólo el tiempo suficiente para llegar al trabajo. Constaté rápido que a pesar de las altas temperaturas no estaba hinchado todavía, lo que me daba cierto tiempo para llevar a Ricardo y luego regresar a ocuparme de los restos si no quería encontrar un desagradable espectáculo y una pestilencia insoportable por la tarde. Además, dejarlo ahí un rato representaba la esperanza de que algún vecino, con más tiempo que yo, realizara la indeseable faena. Cuando volví una hora después, confirmé lo que ya sospechaba, que nadie iba a hacer nada. Noté que las puertas y ventanas de las casas contiguas estaban cerradas, para que el olor del muerto no penetrara en sus espacios y para hacer como que no estaban. Resignada, subí las escaleras para conseguir los implementos necesarios; guantes, bolsas plásticas grandes, agua, cloro y jabón. Antes de comenzar, vi como el vientre estaba ya al doble de su volumen. Gigantescas moscas verdes zumbaban ya a su alrededor y empezaban a posarse en el nido perfecto para sus huevos. Al meter el cuerpo no sin cierta dificultad y náuseas en una bolsa, no pude evitar fijarme más en su aspecto de vagabundo descuidado y sucio. Los ojos verdes abiertos y fríos revelaban una muerte repentina. Además, el pelo gris estaba incompleto en varios lugares. El hundimiento y posible fractura en su costado me hicieron pensar que tal vez la causa de la muerte fue atropellamiento o un golpe de otro tipo, aunque no había sangrado. Fue entonces cuando sentí lástima por él. ¿Cómo se llamaría? ¿Qué tipo de vida habrá llevado? ¿Habría alguien que alguna vez le dio amor? ¿Tuvo alguna vez un hogar donde fue feliz? ¿Lo estará alguien buscando? Lavé luego el suelo donde yacía dejando a las hormigas y a las moscas desilusionadas pero ya satisfechas. Lo siguiente fue una peregrinación para encontrar el sitio adecuado para enterrarlo. Mientras conducía, comparé su muerte con los millones de seres en el mundo que mueren en el anonimato. Vidas que nacen mereciendo como todas, amor, alegría, paz; y al morir, un entierro, unas lágrimas por la partida. Que sin embargo mueren en la calle abandonados, por enfermedad, o de frío, de hambre. Muertos que no significan sino molestia e indiferencia para los demás. Como el pobre gato gris del que me acababa de deshacer.

Imagen:
Gato Muerto

9 comentarios:

Señorita Cosmo dijo...

Me gustó, el cuento y el blog.
Me gustó también "La piñata del diablo", que da miedo con ese título.
Me parece que "Don Juan", es un personaje fuerte, que da como para no abandonarlo y retomarlo en nuevos cuentos.

Omar Corral dijo...

Pues la mayoria de las veces siempre pasa lo peor con estas criaturas, tal como el destino del pobre animalito que tuviste que ir a enterrar por ahi. La mayoria de las veces ni siquiera es culpa de ellos, tratese de cualquier tipo de criatura, sino de la irresponsabilidad de quienes los traen al mundo, o, en el caso de las mascotitas, de la negligencia de sus amos que no los esterilizan o simplemente los abandonan a su suerte. Tus reflexiones me hacen pensar tambien en el control de natalidad de los seres humanos: Mucha gente no esta de acuerdo con en que se implemente de manera oficial, y la opinion generalizada es que esa es decision de cada quien, pero da la impresion cada vez mas de que un ninio, lo hemos visto, es tan vulnerable de correr la suerte de quedar en la calle o morir tan futilmente como nacio igual o peor que tu gatito. Me recuerda esto a la suerte de cierto "perro" en "Los Olvidados." Me habia prometido alejarme un poco de este medio ya que hay varias cosillas que vengo descuidando desde hace tiempo y que me andan araniando la conciencia, pero tu y Ricardo son claro ejemplo de como aprovechar bien estos espacios, y son una fuente bastante nutritiva para mi.

Por cierto, alguna vez Ricardo, aludiendo a la idea sobre las razas que prevalecia en los tiempos del imperio romano, creo que mencionaba que esta era opuesta a la que prevalece entre la gente guerita en la actualidad: Se decia que la gente negrita, por ser originaria de lugares mas calidos, era mas inteligente, por que eso permitia que su sangre fluyera con mas agilidad a su cerebro. Te puedes imaginar entonces que los mas brutos, bajo este concepto, eran quienes vivian en las regiones mas frias. Tal vez eso explique un poco las hostilidades entre los nordicos y los romanos, y todas las connotaciones negativas que el termino "barbaro" tiene para nosotros, que llamamos "clasica" a la cultura que en esos tiempos se imponia. Esto viene al tema por la alusion que haces al intenso calor que hace por aca en verano, y la aceleracion que trae consigo en el proceso de degradacion de nuestro gatito. Me parece una iniciativa muy inteligente de nuestra gente de juaritos atrancar bien las ventanas para que no les entre el aroma, pero que tambien denota nuestra triste actitud de "salvese quien pueda" y "cada quien a su negocio." Nuestra gente, sobre todas las cosas, es muy inteligente y se impone a las condiciones mas extremas aqui y en donde sea, pero estas cositas son lo que nos hace, a mi gusto, atrasarnos tanto.

Bueno, nomas para que sepas que ahi andamos. Para mi es imposible resistir la tentacion de ver que han puesto Ricardo y tu. Seguire leyendo.

Pixie dijo...

this that you describe epidia happens a lot of times when we find in the street a dead cat and what happens is that we show our indifference and we let it rot away.It makes me sad because we have not left open places for these poor animals to live so they die in tragic accidents.And we hurt an animal even by accident we left someone else 'clear the mess'I think that we ought to be nicer and more caring towards animals that they too have a life that is important.This world would not exist if we were the only inhabitants of the planet.

Aristóteles dijo...

Una buena reflexión sobre la muerte y el otro.

Cuando uno se encuentra a un muerto hay que llamar a la policía, ¿verdad? Je, je,... en fin,... muy buen cuento.

Saludos.

Sovka dijo...

SENTIMIENTOS ENCONTRADOS...LA SEMANA PASADA VI A UNA PALOMA MUERTA, ESTABA EN UN PARQUE, ERA UNA IMAGEN HERMOSA Y TRISTE A LA VEZ, LO EXTRAÑO ES QUE TODOS PASABAN POR ALLÌ SIN DARSE CUENTA DE SU PRESENCIA, NADIE LA OBSERVABA, NADIE LA SENTÌA...

TU TEXTO ME HIZO EVOCAR ESA ESCENA.

ABRAZOS.

Julio Suárez Anturi dijo...

Alcancé a preguntarme, en qué lío te estabas metiendo. Son una pena los animales muertos, ahora que los aprecio más que antes. Y mucho más que de niño, cuando jugábamos en el vecindario al tiro al blanco con las ranas. Abrazo.

Arevalo dijo...

La mente más irreflexiva diría: "si un gato muere, pues lo enterramos" o quizás, con un grado menor de deterioro anímico, meditará que "la curiosidad mató al gato" pero lo cierto será que nosostros los humanos los metimos en el problema de sacarlos de su habitat y meterlos en el nuestro. ¿No crees?

Julio Suárez Anturi dijo...

06,10,06
Pasé a saludarte. Abrazo.

Templario Azteca dijo...

Hola, ojalá puedas leer el libro de Bernal del Castillo sobre la verdadera historia de la conquista de la nueva españa, se puede bajar gratis desde internet, y leyéndolo te inspirarás a usar tu talento para mostrarnos situaciones de aquellos tiempos.
Hasta pronto!