sábado, mayo 20, 2006

LEYENDA AZTECA DEL ÁGUILA Y EL NOPAL

Esta es la leyenda en que se inspiraron los antiguos aztecas para fundar la ciudad de México. El escudo de armas de la bandera nacional mexicana representa parte del mito en el centro de la misma.

Cuaucóhuatl y Axolohua fieron pasando y miraron mil maravillas allí entre las cañas y las juncias.
Ese había sido el mandato que les dio Huitzilopochtli a ellos que eran sus guardianes, eran sus padres los dichos.
Lo que les dijo fue así: - “En donde se tienda la tierra entre cañas y entre juncias, allí se pondrá en pie, y reinará Huitzilopochtli.”
Así por su propia boca les habló y esta orden les dio.
Y ellos al momento vieron: sauces blancos, allí enhiestos; cañas blancas, juncias blancas, y aun las ranas blancas, peces blancos, culebras blancas: es lo que anda por las aguas.
Y vieron después donde se parten las rocas sobrepuestas, una cueva: cuatro rocas la cerraban. Una al oriente se ve, nada de agua tiene, es sin agua que se agita.
La segunda roca de la cueva ve al norte: se ve que está sobrepuesta, y de ella sale el agua que se llama agua azul, agua verdosa.
Cuando esto vieron los viejos se pusieron a llorar.
Y decían: - ¿Con que aquí ha de ser?
Es que estaban viendo lo que les había dicho, lo que les había ordenado Huitzilopochtli.
Es que él les había dicho:
-“Habéis de ver maravillas muchas entre cañas y entre juncias.”
¡Ahora las estamos mirando – decían ellos –, y quedamos admirados!
¡Cuán verdadero fue el dicho, bien se realizó su orden!
Van a buscar a los mexicanos y les dicen:
- “Mexicanos, vamos, vamos a admirar lo que hemos contemplado. Digamos al
Sacerdote: él dirá qué debemos hacer.”
Fueron a Temazcatitlan y allí se detuvieron. Por la noche vinieron a ver, vieron a mostrarse unos a otros y era el sacerdote Cuauhtlaquezqui, que es el mismo Huitzilopochtli.
Dijo él: - Cuaucóhuatl, ¿habéis visto allí todo lo que hay entre cañas y juncias? ¡Aún resta ver otra cosa!
No la habeís visto todavía.
Id y ved un nopal salvaje: y allí tranquila veréis un águila que está enhiesta. Allí come, allí se peina las plumas, y con eso quedará contento vuestro corazón: ¡allí está el corazón de Copil que tú fuiste a arrojar allá donde el agua hace giros y más giros! Pero allí donde vino a caer, y habéis visto entre los peñascos, en aquella cueva entre cañas y juncias, ¡del corazón de Cópil ha brotado ese nopal salvaje! ¡Y allí estaremos y allí reinaremos: allí esperaremos y daremos encuentro a toda clase de gentes!
- Nuestro pechos, nuestra cabeza, nuestras flechas, nuestros escudos, allí les haremos ver: a todos los que nos rodean allí los conquistaremos! Aquí estará perdurable nuestra ciudad de Tenochtitlan! El sitio donde el águila grazna, en donde abre las alas; el sitio donde ella come y en donde vuelan los peces, donde las serpientes van haciendo ruedos y silban! ¡Ese será México Tenochtitlan, y muchas cosas han de suceder!”
- Dijo entonces Cuauhcóatl: - ¡Muy bien está mi señor sacerdote:
¡Lo concedió tu corazón: vamos a a hacer que lo oigan mis padres los ancianos todos juntos!
Y luego hizo reunir a los ancianos todos Cuauhcótal y les dio a conocer las palabras de Huitzilopochtli.
Las oyeron los mexicanos. Y de nuevo van allá entre cañas y entre juncias, a la orilla de la cueva.
Llegaron al sitio donde se levanta el nopal salvaje allí al borde de la cueva, y vieron tranquila parada el Águila en el nopal salvaje: allí come, allí devora y echa a la cueva los restos de lo que come.
Y cuando el Águila vio a los mexicanos, se inclinó profundamente.
Y el Águila veía desde lejos.
Su nido y su asiento era él de cuantas finas plumas hay: plumas de azulejos, plumas de aves rojas y plumas de quetzal.
Y vieron también allí cabezas de aves preciosas y patas de aves y huesos de aves finas tendidos en la tierra.
Les habló el dios y así les dijo:
- Ah, mexicanos: aquí sí será! ¡México es aquí! Y aunque no veían quién les hablaba, se pusieron a llorar y decían: - ¡Felices nosotros, dichosos al fin: hemos visto ya dónde ha de ser nuestra ciudad! ¡Vamos y vengamos a reposar aquí!

Texto de la Crónica Mexicayotl, que redactó Fernando de Alvarado Tezozómoc hacia 1600, fundado en documentos muy antiguos de la Casa Real de México, de que era deudo. Fue dada a luz con versión en 1945. Es el fondo de muchos mitos que repiten otros autores. El texto es muy antiguo.

Tomado de La Literatura de los Aztecas – Editorial Joaquín Mortiz
Ángel M. Garibay K.
Especialista en náhuatl y en letras clásicas
Premio Nacional de Literaura 1965

10 comentarios:

Pixie dijo...

So much history and culture that comes from mexico and yet another beautiful legend.
I admire los native indian tribes that have lived there in the past like the aztecos that were so ahead of their time that what they wrote centuries ago can make so much sense.Epidia I wonder ehat is going on now with the native indians that live in mexico ans in particular los zapatistas.
I send you my love.

Elpidia García dijo...

Pixie, although this legend is known by almost all Mexican people, most of them haven´t read the original myth written by the Aztecs and I thought it would be interesting to divulge it.
The zapatistas movement achieved that some laws to protect the indians were changed to improve some of their life conditions, however, one thing is having the law, and another one to practice it. In fact, I would say that little has really changed in their lives. The government appeared to be interested in them, but indians are not their first priority. It will take more comandantes Marcos to bring attention and make real progress in this area. Marcos, unfortunatelly, confused his fight for the indiands and tried to start an armed movement against the government at the same time. That is why his demands will never be taken seriously because he represents a threat to the system.
I send you my love too.

Tlacuiloco dijo...

Elpidia:
te propongo algo...
escribe sobre un Tecolote y me aviento la viñeta...
un beso.

Elpidia García dijo...

Trato hecho.
Abrazos.

Vivero dijo...

Me has hecho rebuscar entre los libros. Alvarado Tezozomoc escribió una crónica mexicana (en español) y la crónica mexicayotl (en nahuatl), que no son traducción una de la otra, sino textos distintos. La crónica mexicana también tiene un fragmento dedicado a la fundación de Tenochtitlan que puso término al éxodo de resonancias bíblicas de los mexicas:

[...]llegaron a la dicha ciudad que es agora Mexico Tenuchtitlan porque el día que llegaron en esta laguna mexicana en medio de ella estaua y tenía un sitio de tierra, y en él una peña y ençima de ella un gran tunal; y en la ora que llegaron con sus balsas de caño y carriço hallaron en el sitio la dicha piedra y tunal y al pié dél un hormiguero y estima ençima del tunal una águila comiendo y despedaçando una culebra; y así tomaron el apellido y armas y diuisa, el tunal y águila, que es tenuchca o tenuchtitlan, que oy se nombra así. Y al tiempo que llegaron a esta çiudad abían andado y caminado muchas tierras, montes, lagunas, rrios, primeramente las más de las tierras y montes que oy abitan en Chichimecas, que es por Sancta Barbola, Minas de Sant Andrés Chalchihuites y Guadalaxara, Xuchipila, asta Mechuacan, y otras muchas prouinçias y pueblos. Y en las partes que llegauan, si les paresçia tierra fertil, abundosa de montes y aguas, hazían asiento quarenta años, y en partes treinta, otras beinte y diez, y en otras tres y dos y un año, hasta en tanta diminuçion que de beinte días. Y luego alçauan el sarzo por mandato de su dios Huitzilupochtli[...]

Creo recordar haber leído en algún sitio que lo de "devorar a la serpiente" es un añadido del "Tezozomoc español" (el que he transcrito yo) que no estaría en el original nahuatl que el Tezozomoc nieto de Motecuhzoma respetó (el que transcribes tú: el águila devora aves, pero no a la serpiente). Si recuerdo bien, algún loco propuso cambiar el escudo.

Se ha dado poca importancia a los cronistas indios o mestizos de primera generación: Alvarado Tezozomoc, Alva Ixtlilxochitl, Muñoz Camargo... quizá porque tampoco se sepa mucho de ellos.

¡Tu blog sigue llegando a España con los acentos encriptados (+¨A? y cosas así), Elpidia!

un abrazo, y perdón por el pesado comentario. Es sólo que me ha hecho ilusión repasar librotes.

Lino Evgueni dijo...

A manera de broma, yo digo que el escudo nacional explica muy bien lo que es México: Está un águila, toda incómoda por estar parada sobre un nopal... pero aún así, se está comiendo a una serpiente... los jodidos fregando a los todavía más jodidos.

Saludos, Elpidia.

Anónimo dijo...

que mala ortografia

Anónimo dijo...

muy interesante me sacaste de dudas

Anónimo dijo...

MALA ORTOGRAFIA Y ADEMAS LARGA Y ABURRIDA.......EN VERDAD ES MEJOR WIKIPEDIA...

Anónimo dijo...

Esos otros anónimos que dicen "mala ortografía" seguramente no saben que el español que ahora escriben no siempre fue así, váyanse a estudiar un poquito de historia y dejen de criticar lo que ignoran.