lunes, marzo 13, 2006

VIOLACIONES EN LAS MAQUILAS DE KAMEL NACIF


Los empresarios mexicanos y sus maquilas no ponen precisamente el ejemplo a las maquiladoras extranjeras afincadas en México en cuanto al respeto a los derechos laborales de sus trabajadores. Es el caso de Kamel Nacif Borge apodado El Rey de la Mezclilla quien posee empresas textiles en los estados mexicanos de Tlaxcala, Puebla, Chiapas y Quintana Roo. Kamel Nacif es el empresario mexicano de ascendencia libanesa recientemente involucrado en el escándalo desatado por la publicación del libro Los Demonios del Edén, de autoría de la valiente periodista Lydia Cacho quien denuncia una despreciable red de pederastia internacional y pornografía infantil que involucra a empresarios prominentes y al narcotráfico organizado, y que ha venido promoviendo el turismo sexual en Cancún con menores de edad, algunos de hasta cinco años. El protagonista principal en esta red de explotación sexual en menores es Jean Succar Kuri, otro mexico-libanés cuya fortuna ha sido ligada a esta actividad y quien actualmente está en Estados Unidos en proceso de extradición. Kamel Nacif es su amigo y cómplice.

Aunque inicialmente hubo silencio de parte de las autoridades ante estos hechos, las recientes conversaciones que el país entero escuchó con asombro entre Nacif y el gobernador de Puebla para apresar a Lydia Cacho y violentar sus derechos e integridad física, revelaron aun más la iniquidad de este sujeto. Pero no nos apartemos del tema. Kamel Nacif es propietario de Tarrant, México que forma parte de Tarrant Apparel Group (TAG), con sede en Los Ángeles, California, que confecciona prendas de mezclilla para Levi´s, Limited, Hilfiger, GAP, y DKNY. Luego del escándalo de pederastia, salieron a la luz las irregularidades que se vienen cometiendo en sus empresas y que afectan a miles de trabajadores. Estas son algunas de ellas:

  1. Cierre fraudulento de la planta de Valle de Tehuacán, Puebla con lo que más de 6000 empleados quedaron sin empleo
  2. Maltrato verbal a los trabajadores (“Si no les gusta, se chingan”, es la amenaza cotidiana)
  3. 12 horas de jornada laboral diaria sin el pago respectivo de horas extras
  4. Menores de edad trabajando
  5. Despidos injustificados
  6. Sin prestaciones sociales
  7. Pago de salarios menor a lo que obliga la ley

La anuencia de las autoridades ante estas violaciones es tal, que los trabajadores han interpuesto denuncias ante organismos internacionales defensores de los derechos de los trabajadores como Sweatshop Watch, en Los Ángeles, California; la Oficina Administrativa Nacional (NAO), con sede en Canadá; el Consorcio de los Derechos del Trabajador (WRC) con sede en Washington, y ante la OIT en Ginebra. Hasta ahora, solamente Levi´s y Limited enviaron inspectores independientes a las maquiladoras para confirmar las denuncias de los trabajadores.

Como si no fuera poco, Kamel Nacif elude pagar las cuotas del Instituto Mexicano del Seguro Social con lo cual no sólo incumple con las leyes tributarias del país, sino que deja en la indefensión absoluta a los trabajadores quienes no podrán cobrar incapacidades ni pensión de retiro.

Las autoridades tienen ya suficientes pruebas e información para proceder con una investigación para llevar a Kamel Nacif a responder por todos estos atropellos. Falta que veamos si el poder económico y la impunidad no son mayores que el anhelo por un estado de derecho. Por otra parte, ¿cómo podemos exigir a las empresas extranjeras en México el irrestricto apego a las leyes laborales si no hacemos lo propio? El buen juez por su casa empieza.

Más información en La Jornada y La Opinión.



3 comentarios:

nmmnnkkoojojokpjouigi dijo...
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nmmnnkkoojojokpjouigi dijo...

Me da alegría saludarte de nuevo. Pues esta vertiente de la industria textil debe ser la más provechosa: ya ves lo que dicen, que la mezclilla no pasa nunca de moda, y a juzgar por los nombres de las empresas con las que está asociado Nacif, que son "casualmente" las de mas prestigio, pues nomas de imaginar me quedo sorprendido. Si siempre me ha dado mala espina comprar una prenda de esas. A parte de que son exorbitantemente caras en comparación con otras marcas menos populares, al examinar la talla te das cuenta de que están hechas en lugares donde explotan a los trabajadores. Habíamos de dejar de comprarles sus mugreros a ver si así se acaba esto, pero hay gente que no entiende: Solamente aquellos que no ven mas allá del prestigio mental e imaginario de una etiqueta y que en su vanidad pasan por alto hasta los exorbitantes precios, se desentienden de estos detalles. La maquila textil, asi como la de arneses (que es lo que se ve mas en Juárez), son los trabajos que todo mundo elude y considera los peores en otras partes. Aquí se ve por qué.

Comentas que estas gentes fueron a exponer su caso fuera del país, con lo que parecen ser en su mayoria ONGs, Y la junta de Conciliación y Arbitraje? Mejor no me contestes, que sí me acuerdo del post que pusiste hace poquito sobre cómo te fue con lo de tu propio caso. Mejor platícame cómo salieron las quesadillas, si acaso les compraste una barra de queso.

Qué curioso cómo las gentes mas poderosas son aquellos cuyos nombres siempre salen a relucir en relación con novedades de esta naturaleza. Había visto el libro "Demonios en el Paraíso" en por ahí. Ojalá todavia pueda encontrarlo.

Gracias, un abrazo a ti y a Ricardo.

Elpidia García dijo...

Como podemos ver, a un trabajador le pagan lo mismo por hacer un pantalón Hilfiger que por uno que no tenga ni marca y sin embargo la diferencia en los precios puede ser abismal. Son los intríngulis del capitalismo. La Junta de Conciliación y Arbitraje, según las notas periodísticas por supuesto que se hizo de la vista gorda, sí, mejor te cuento si las quesadillas estaban buenas. Las JLCA son una farsa. Los Demonios del Edén estaba en Sanborns, si alguien no sabotea su venta, es posible que todavía lo encuentres.

Un abrazo.