sábado, diciembre 02, 2006

TRES TUMBAS PARA PANCHO VILLA

83 años después de muerto, Francisco Villa, el legendario Centauro del Norte que encabezó la revolución en el Norte de México, sigue dando de qué hablar. Esta vez, se trata de su tumba, o mejor dicho, sus tumbas. Así fue Villa en vida, tan polémico como en su muerte.

Oficialmente, su sepulcro se encuentra en el Panteón de Dolores, en la ciudad de Parral situada en el Estado de Chihuahua. Allí es donde la gente rinde honores en las fechas que recuerdan sus hazañas en Revolución Mexicana y manifiesta sus respetos. Pero no es ésta la única que el escurridizo general tendría. A sólo 120 metros de ésta, se encuentra la verdadera, donde descansan sus restos debajo de los de su cuñada Elpidia Rentería, los de su cuñado Antonio, y los de sus suegro Don Hilario Rentería. Pero además hay otra, la que está en el Monumento a la Revolución en la Ciudad de México. ¿Qué eventos llevaron a esta confusión?

Tres años después de su asesinato en 1926, el coronel Francisco Durazo Ruiz, acantonado en el presidio militar de Parral, vio la oportunidad de su vida en un volante en inglés donde los norteamericanos ofrecían 50 mil dólares por la cabeza de Villa. Entonces envió al teniente coronel José Elpidio Garcilaso, al sargento Roberto Cárdenas Aviña, al capitán Sánchez Anaya, al cabo Miguel Figueroa, y a los soldados Daniel Cruz y Felipe Flores, así como a su chofer Ernesto Weissel, a profanar la tumba del general – en el Panteón de Dolores - para cortarle la cabeza. Algo que hicieron a golpes de hacha. Sin embargo, cuando Durazo se dirigía en el tren de Cd. Juárez a Estados Unidos a cobrar su jugosa recompensa, el general Arnulfo R. Gómez llegó a la estación y sorprendió a Durazo. Entonces lo cuestionó por estar fuera de su plaza y sin permiso. A Durazo no le quedó más remedio que confesar y mostrar la caja metálica de municiones donde traía la cabeza. El general lo amenazó: "Deshágase usted inmediatamente de estos despojos, o lo mando fusilar, porque está usted involucrando al ejército mexicano en un asunto altamente deplorable" Francisco Durazo ordenó al cabo Miguel Figueroa deshacerse de la cabeza y enterrarla en la hacienda de su propiedad llamada El Cairo (hoy ciudad de Salaices). Luego su cabeza fue robada y esto dio origen a diversas leyendas que comentaré en otra ocasión.

En Marzo de 1929, para evitar que alguien volviera a profanar la tumba, la viuda de Villa Austreberta Rentaría, Pedro Alvarado Torres y dos sepultureros, sacaron el cuerpo y lo llevaron a otra tumba situada a 120 metros exactos en línea recta hacia el oriente. " Y para que esta tumba no quede abandonada, traigan aquí los restos del primer desconocido que tenga que ir a la fosa común, decapítenle y sepúltenle ahí…" Dichos restos serían llevados posteriormente al Monumento a la Revolución en la Ciudad de México, donde están las tumbas de los héroes de la Revolución. Quienes sabían que los restos que se homenajeaban año con año en cada aniversario de la Revolución no eran los de Villa, guardaron silencio por temor a represalias.

Bajo el mandato del presidente Luis Echeverría, los restos fueron exhumados el 18 de Noviembre de 1978. Los médicos participantes confirmaron lo que todos sabían en Parral: "…los restos corresponden a una mujer de entre 40 y 45 años, quien al parecer falleció de cáncer".

Parece que ya nadie se ocupó de buscar los verdaderos restos del general para llevarlos a su lugar de honor en el Monumento a la Revolución, pero su nombre está grabado con letras de oro en el recinto del Congreso de los diputados. Por otra parte, los parralenses están contentos con que el general repose allí en su tierra.

En la foto: Pancho Villa y su esposa Austreberta Rentería.

5 comentarios:

Don Melón de la Huerta dijo...

Elpidia:

Fíjate cómo se hacen los chismes: Sabía que el cadáver de Villa había sido decapitado, y que los restos que descansan en Parral, una ciudad que visité constantemente por algunos años, estaban incompletos. Sin embargo, siempre pensé que la cabeza del cadáver había alcanzado a llegar a los Estados Unidos, y que se se le había sometido a pruebas científicas, ya que al parecer la hazaña del General en Columbus retrasó de alguna forma la entrada de EU a la 1ra. Guerra Mundial, dato por el cual algunos lo elevaron, según las leyendas que he escuchado, a la categoría de "genio militar." Te agradecería muchísimo si acaso me pudieras enviar las fuentes de donde conseguiste esta información.

Esto complementa muy bien una exhibición que Ricardo hizo en su blogger correspondientes a la representación del general en el "comic" nacional. Se me hace curioso como en determinada época se le representaba como sádico bandido sin escrúpulos, y posteriormente se le valore oficialmente como todo un héroe.

Gracias y mil abrazos.

el brujo don carlos dijo...

No conocía esta curiosa historia. Hay bastantes casos de personajes históricos que no se sabe a ciencia cierta dónde están sepultados, pero esto de que la cabeza del pobre hombre ande por un lado y el cuerpo por otro...

Julio Suárez Anturi dijo...

Súper interesante historia, Elpidia. No es por molestarte, pero sería bueno precisar el dato que pide Don Melón de la Huerta, sobre el destino final de la cabeza del héroe nacional, aunque ya tú anuncias que sobre el paradero de la cabeza se han han tejido varias versiones. Quedo pendiente. Abrazo.

Ruben dijo...

hola, aqui visitandola. pase por aqui soy el micro

Anónimo dijo...

hacerca de la informacion donde se refiere que la cabeza de villa no llego a las manos norte americanas puedes mandarme las fuentes bibliofragia