martes, agosto 08, 2006

EL DILEMA



- Buenos días Pablo.

- Buenos días Elena.

- Lo mandé llamar sobre su solicitud para el puesto de Supervisor de Control de Calidad. Cumple usted con todos los requisitos de puntualidad, asistencia, disciplina, antigüedad, y además tiene mucha experiencia en el área de Calidad. Lo felicito.

- Sí, empecé como operador de producción y luego me ascendieron a inspector, y después a jefe de grupo y en este puesto ya tengo 8 años. A veces, he sustituido al supervisor por vacaciones o ausencias por enfermedad.

- Hay un pequeño problema Pablo. Usted no cumple con el requisito de educación. Los aspirantes a este puesto deben tener un título universitario. Sin embargo, en su caso podemos hacer una pequeña excepción, siempre y cuando esté usted estudiando una carrera profesional.

- Lo siento, no estoy estudiando.

- De todos los candidatos a este puesto me parece que usted es el más apto. Si cuando menos se inscribe en la universidad…

- Es que… es demasiado caro. Necesitaría ahorrar mi salario de cuando menos cinco semanas sin usar ni un solo peso.

- Pablo, si usted quiere ascender en esta empresa, necesita hacer un esfuerzo. No sé, tal vez conseguir un préstamo.

- ¿Y luego cómo lo pago? Mi salario está comprometido en la renta de la casa, la comida, y ni así me alcanza.

- ¿No tiene algunos ahorros?

- Sí, tengo algo guardado. No es suficiente, claro.

- Bueno, pues úselos para completar la cuota de inscripción en la universidad. Considere que en el nuevo puesto, se le aumentará el sueldo. Además, una carrera es una inversión de cara al futuro.

- Mire, esos ahorros, que vengo guardando desde hace mucho, son para comprarme una cama. O me inscribo en la universidad o me compro una cama. Tengo años durmiendo en el suelo, sólo sobre unas mantas. Prefiero la cama.

- Lo siento Pablo. No puedo promoverlo si no cumple el requisito de educación. Son los procedimientos.

- Entiendo. Gracias de cualquier modo.

Pablo saló cabizbajo de la oficina. La Gerente de Recursos Humanos se levantó y miró largamente la belleza del nuevo día por la ventana. Para muchos no amanece, pensó.

La pintura de arriba se titula Cama y es obra de Marilú Kühne, artista chilena

1 comentario:

Don Melón de la Huerta dijo...

Cómo acceder a una educación si las necesidades básicas no han sido cubiertas aun? Siempre he dicho que la mejor educación la brinda la experiencia, y que el fin de los conocimientos teóricos es aplicarlos, y que es en ocasiones como esta en las que los burócratas de una empresa deben preguntarse quién hace los estatutos y para qué.

Para el chico de este relato y para aquellos que no puedan realizar sus aspiraciones: Dulces sueños, que al cabo soñar no cuesta.