martes, agosto 22, 2006

DEMOCRACIA ENCLENQUE

El 2 de julio México entero creyó que al depositar su voto en las urnas estaba contribuyendo a consolidar nuestra incipiente democracia. A punto de cumplirse el desangelado sexenio de Vicente Fox, primer mandatario del partido de oposición PAN (Partido Acción Nacional) después de casi 70 años de dictadura del PRI (Partido Revolucionario Institucional), el pueblo mexicano se decantó por los candidatos del PAN Felipe Calderón, y del PRD Andrés Manuel López Obrador, como sus favoritos en las elecciones para contender por la silla presidencial para el siguiente período sexenal 2007-2012.
Aunque el día de la elección transcurrió tranquilamente como en cualquier país donde la democracia se vive y se respira, no sólo se pregona, las campañas no fueron en lo absoluto transparentes ni equitativas. Durante éstas, casi todos los partidos fueron multados por faltas a las leyes electorales y aun el presidente Fox estuvo interviniendo de manera constante a favor de su partido a pesar de que en México esta práctica está prohibida. Los partidos mayoritarios se dedicaron con saña a transmitir spots descalificando a sus oponentes en radio y televisión. Unos y otros se atacaron con videos secretos poniendo al descubierto fraudes y componendas. En lugar de promover el debate inteligente y razonado en los medios, simpatizantes de los candidatos y aun los propios partidos difundieron por Internet aberrantes perfiles de Felipe Calderón y AMLO que llegaron a todos los usuarios con una cuenta de correo electrónico. En suma, los partidos perdieron su tiempo en la descalificación del otro en lugar de promover sus respectivas grises, ambiguas y poco realistas propuestas de nación.

Los resultados de las elecciones no ayudaron a mejorar el clima político pues señalaban a Felipe Calderón como ganador por encima de AMLO por un pequeñísimo margen de menos de un .5%. Debido a eso, AMLO y su equipo del PRD impugnaron los resultados ante el Tribunal Electoral en poco más de 11,000 casillas que corresponden a cerca de un 9% del total. Aunque el TRIFE (Tribunal Federal Electoral) no ha dado aun los resultados oficiales del recuento de las casillas impugnadas, se sabe que Felipe Calderón se encuentra a la cabeza del cómputo y si acaso, el margen de diferencia disminuyó un poco. Todo parece claro hasta aquí. Sin embargo, AMLO se ha plantado desde hace varias semanas en el zócalo con un buen grupo de sus seguidores en un movimiento al que ha dado por llamar de Resistencia Civil para exigir el recuento del 100% de los votos. Este movimiento tiene estrangulado el tráfico vehicular en la congestionada capital mexicana; ha afectado al comercio y al turismo y mantiene en estado de estrés continuo a los habitantes del Distrito Federal. Para agravar aun más la situación, AMLO ha dicho que seguirá el plantón aun después de que el TRIFE informe de manera oficial e inapelable el cómputo final y dé el fallo del presidente electo tal vez esta misma semana; y el presidente Fox ha declarado de manera velada sus intenciones de sofocar el movimiento.

El ambiente que vivimos es de crispación, tensión y enfrentamiento políticos. Para quienes vivimos alejados del centro de México, la cerrazón de AMLO parece evidente. Por una parte exige que se haga un recuento total de los votos argumentando que las elecciones no son válidas dadas las sucias campañas pre-electorales desde el poder, mas no reconoce que el PRD jugó con armas similares y que en todo caso, cometió errores en su campaña que lo hicieron perder votos. Tampoco sus abogados lograron impugnar el 100% de las casillas. Sólo el 9% que ya se recontó y donde no se encontraron irregularidades significativas.

Los logros del PRD en estas elecciones fueron muy importantes. Se logró consolidar como la segunda fuerza de oposición en el país dejando muy lejos al viejo dinosaurio del PRI. AMLO se perfiló como un líder carismático orientado hacia los intereses del pueblo. Pero no puede empeñarse en obtener la silla a costa de lo que sea. Ni siquiera puede decirse que sería capaz de lograr sus promesas de campaña dado que no tendría mayoría en el congreso. Tampoco puede tomar al DF como rehén afectando los intereses de los demás. Ni puede pasar por alto la autoridad del Tribunal Federal Electoral, una institución que se ha reformado en los últimos años y que se ha desempeñado con claridad y rigor. No podemos ignorar que nuestra democracia es todavía enclenque y tambaleante pero la mejor manera de fortalecerla es respetando las leyes e instituciones. No parece probable que se pueda construir a partir de plantones y mantas con consignas setenteras. En los próximos días tal vez seremos los testigos forzados del sofocamiento tal vez con represión, de un movimiento que para muchos no tiene razón de ser; de la extinción de un líder que en lugar de trabajar por fortalecer la oposición y lograr acuerdos, se obceca en dividirla y aislarla; y si todos el tema se sale de control, al retroceso cangrejil de una democracia que no termina de empezar.

3 comentarios:

GEMÓ! dijo...

Elpidia. Como siempre tan lúcida y clara en lo que escribes. AMLO ha dado muestras, muy preocupantes en los últimos días, de una psicologia que me recuerda a las de algunos dictadores. Es cierto que se debe de luchar por lo justo, y por "el bien de todos", pero los argumentos que maneja son debiles y apuntan mas a un empeño enfermizo que los fragiles argumentos de democracia. Por eso le yo le llamo el Necías, con"n" ... de hecho escribi y dibuje algunos cartones en mi blogcillo... Saludos, tabien aqui en Juaritoz

Don Melón de la Huerta dijo...

Elpidia:

Pues como siempre, tu blog es el único que ventila los problemas en los que de alguna manera todos tenemos nuestra parte de responsabilidad y de los cuales, por lo tanto, todos pagaremos las consecuencias.

Ahora sí queda claro, al no permitir los diputados del PRD que se diera el último informe de gobierno del presidente Fox, que el conocido "Peje" no está luchando por una causa justa ni favorecida por la razón, sino que en su obstinación no le interesa pasar por los intereses de los mejicanos. En primer lugar, el informe, por muy tradicionalmente considerado como la sarta de mentiras que tal vez no sería la excepción esta vez, no se puede juzgar ni debatir de ninguna forma hasta que no tengamos los mejicanos oportunidad de escucharlo y plantearnos a partir de ahi los puntos débiles que este tenga. No puede uno debatir las irregulariades que el desempeño del gobierno tenga sin antes detectar donde están las inconsistencias del discurso. Además, simple y sencillamente, es nuestro derecho. Si así se las gastan estos tipos del PRD, no te extrañe que tomen medidas más radicales y traten de imponerse mediante la fuerza bruta de plano, que no sería nada comparado a la "imposición" que ellos objetan.

Sin embargo la semilla de la duda se ha sembrado ya, y no entre los mejicanos a quienes no debería cabernos ninguna, sino entre los inversionistas extranjeros y demás entes de los que el país depende desgraciadamente para la subsistencia económica. Se nos va a enojar el patroncito!

Lo que creo que debe parar es el afán tan culturalmente arraigado que tenemos por hacer las malditas cosas por la vía informal. Si no respetamos nuestras instituciones, entonces qué carajos respetamos? El respeto es como el crédito, y tu bien sabes que lo único seguro es la cuenta...

enibary dijo...

cachi, acabas de destrozar mis recuerdos de niño. viniendo de alguien que me tocó conocer con un cepo arriba de los camiones, cantando canciones (muy malas por cierto), pero de protesta al fín.
haciendo pintas y demás,tu texto ¨democracia enclenque¨ no me gustó, se me hace unn poco reaccionario, un poquito tendencioso. parece un diablo con vestido azul¨