lunes, abril 17, 2006

LAS MORDIDAS DE LA MISERIA

Cuando llega el jueves, los trabajadores ya casi no traen dinero en los bolsillos. Acaso queda lo suficiente para el autobús del viernes, que es cuando pagan en las maquilas. Por eso Adriana esa mañana esculcó bien el fondo de su bolso hasta encontrar los cuatro pesos del pasaje en monedas de diez y hasta de cinco centavos. Subió al autobús y miró por la ventanilla que las luces de casi todas las casas de la colonia de trabajadores estaban encendidas; imaginó a sus moradores preparándose aprisa para salir a alcanzar el siguiente autobús de las cinco de la mañana. El viento fresco de la madrugada que se colaba por las ventanillas le caló hasta los huesos, y se acurrucó en el asiento contra la pared metálica del camión. Cerró los ojos para dormitar un poco en el trayecto, pero no pudo. Seguía pensando que el pago que recibiría al mediodía ya estaba comprometido hasta el último centavo, entonces la siguiente sería una semana más de estrecheces, y la siguiente también, y así sería siempre por más duro que trabajara.
Todos los pasajeros van como pensativos y serios, acabados como están de salir del sueño, o tristes de desesperanza. El chofer parece que está de mal humor, pues no contesta cuando le dan los buenos días. Cuando para el autobús en la maquila de Adriana, varios trabajadores se levantan al mismo tiempo que ella. Adriana, que va atrás, sale al final y antes de bajar, entrega su puñado de moneditas al chofer que hace una mueca de disgusto cuando las toma. Cuando baja el último peldaño, el chofer le avienta las monedas lanzando una maldición. Ella se fue llorando porque sintió que esas monedas arrojadas con desprecio, le gritaban en la cara su miseria frente al mundo.

17 comentarios:

nmmnnkkoojojokpjouigi dijo...
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nmmnnkkoojojokpjouigi dijo...

Elpidia:

El final del cuento me lleva a sospechar algo que no quisiera que haya sucedido aun, aunque es lo más seguro. Qué ya subió el pasaje en la Ruta?

Ciertamente, el poder adquisitivo de los asalariados en Méjico, especialmente en la maquila, se nulifica cada vez más entre el pago de servicios (en donde además se pierde mucho tiempo aclarando errores de cobro, que de alguna extraña manera siempre les favorecen) y los créditos que los trabajadores solicitan como único medio para hacerse de las comodidades más elementales.

El crédito, al menos en las versiones que vemos en México y Estados Unidos (del cual desgraciadamente yo me he "valido") es una forma de esclavizar a la gente en los "trabajitos" en que uno cobra por hora, aquellos mismos que tanto dicen que ofrecen la proverbial "seguridad laboral." No sólo debe uno considerar las varibles que corresponden a las condiciones del trabajo del que uno se sostenga en determinado momento, sino la situación muchas veces impredecible con los créditos que uno solicita.

Respecto al relato, pues a lo mejor te tengo fastidiada con decirte que cada vez me parecen mejor. Por qué digo en esta ocasión en particular? Pues porque en una anécdota que corresponde a un breve momento en la cotidianeidad de Adriana (o cualquiera de las chicas que se levantan cuando aun está bien oscuro allá afuera, y ellas más que nadie se exponen a toda clase de adversidades), ventilas varias cosas, que tal como es característica tuya, los otros tienden a pasar por alto. Vas desde la forma que ese dinerito que se ganan con tanto esfuerzo ya está comprometido desde el día de raya y vale tan poco, hasta la poca dignidad con la que cualquiera puede tratarlas, que como damas, o aun como seres humanos, está lejos de ser la que les corresponde.

Si bien dicen que en lo ajeno cae la desgracia.

Abrazos. Que Dios te bendiga, y sigue iluminando y haciendo inolvidables los breves momentos en que puedo entregarme a la lectura.

Vivero dijo...

Muchas gracias por el magnífico relato, me ha impresionado. Muy original y expresiva la forma de jugar con los tiempos verbales entre los trozos de la historia. Bien conseguido, con poca munición de palabras, que uno se sienta viajero del camión con la calderilla justa en el bolsillo (ayuda haberlo vivido alguna vez, y haberlo temido otras).

Por algo tengo encomendado al gúguel que me avise inmediatemente cada vez que publica usted algo.

Lalillo dijo...

Buen blog. Excelentes relatos llenos de realidad. Este ultimo nos habla de como vivimos al dia, pero al dia de ayer.

Es la verdad de la mayoria mexicana y solo difiero un poco de DonMelon, no solamente de los asalariados de la maquila, sucede lo mismo con los asalariados del supermercado, de la muebleria, del comercio, de los servicios, etc.

Voy a seguir visitandote.

Elpidia García dijo...

Don Melón, me temo que sí subió. Ahora cuesta 4.50 pesos.
Los salarios mínimos son, por donde se les mire, injustos y violatorios de los derechos de los trabajadores. No obstante, quise resaltar en el relato la falta de solidaridad - o tal vez la misma desesperación de la miseria, o ambas - que hace que un pobre humille a otro en lugar de apoyarse mutuamente.
Abrazos.

Vivero,

Siempre me halaga que mis textos gusten a mis lectores. Tienes un blog o una dirección de correo?
Abrazos.

Lalo, creo que Don Melón hace referencia a la maquila porque el personaje de mi post es trabajadora en una de ellas. Es claro que el salario mínimo en todo México carece de poder adquisitivo y la injusticia que deriva de éste aplica para todos quienes lo perciban. Tienes un blog?

Abrazos.

nihnahades dijo...

si, pasa que en vez de ayudarse mutuamente ..nosotros los pobres hemos caido en una especie de limbo de la indiferencia..de la desesperacion egoista
pero a eso nos ha orillado el hambre...el pan que ya no tengo..medivivir...

Hasta pude sentir el frio que se col'o por las ranuras del camion... pude sentir que las monedas me quemaban en la mano..cual judas....

eso me recuerda que tengo que ir mas tarde a hacer un trabajo que ni los negros quieren hacer....

nihnahades dijo...

tambien quiero preguntar si lalo tiene un blog??

Pixie dijo...

Epidia que buena historia escribiste!
I don't understand why there is not solidarity between people that have the same experiences, the same goals and dreams.It is like they are in another world and they only care about their problems forgetting that they are not the only one in this state.I quess society has done its best to supress them!They are so tired,they are feeling so helpless that they can't think about anything else.Just for the day to finish and go home...

Sovka dijo...

ME ENCANTA TU FORMA DE RETRATAR LA VIDA Y SUS CIRCUNSTANCIAS.
UN ABRAZO. (www.sovka04.blogspot.com)

Vivero dijo...

Sí, Elpidia, tengo dirección de correo. Lo del blog lo estoy pensando... quizá acabe haciéndolo. Donde caben 40 millones caben 40.000.001. No puse la dirección de correo porque no sabía dónde hacerlo, ya que los formularios no la preguntan: sólo admiten blog o página web. La pongo ahora en el recuadro de la página web a ver si funciona.

Saludos desde Madrid.

Julio Suárez Anturi dijo...

Qué historia tan fuerte. Qué actitud la del conductor. Matándose unos con otros, mientras huele a colonia inglesa en otros lugares. Abrazo.

Tlacuiloco dijo...

Nihnhades me recomendo tu Blog. Lo visite y sigo leyendo. Mientras tanto, me tome la libertad de incluirte en Blog de Blogs.

Tlacuiloco dijo...

p.d.
¿me podrías enviar una imagen para agregarla en mi recomendación de "Maquilas que Matan"?
orozuz55@gmail.com
gracias.

Tlacuiloco dijo...

A partir de hoy me convierto en tu lector.
Apenas pude leer "Las mordidas de la miseria" y me gusto mucho.
Seguire con todo lo anterior.

Joel Pedraza dijo...

cuenta conmigo con un lector constante...

GEMÓ! dijo...

A traves de Tlacuiloco di con tu blog, cosa curiosa, yo escribo desde Cd. Juarez y no habia dado contigo, y eso que leo a Zerk... Me tome la libertad de linkearte en mi blog y cree un baner para "Maquilas que matan". Dime si te late y si no lo quitamos.
Saludos

Elpidia García dijo...

Niña Hades,

La indiferencia es una más de las estigmas de la miseria. Tan ocupados estamos en ella que nos olvidamos de los demás, que también sufren.

Pixie,

Poverty turns the souls of humanity into empty spirits sometimes. Incapable of expecting an end to their condition, they turn angry against the world.

Sovka,
Gracias por tu comentario. Tengo pendiente visitarte.

Vivero,
Me encantará ponerme en contacto contigo.

Julio,
Afortunadamente, no todos nos mordemos por la rabia que produce la miseria. Existen montones de historias felices.

Tlacuiloco,
Gracias por incluirme en Blog de blogs. Estaré visitándote.

Joel,
Gracias por la deferencia. Te visito pronto.

Gemó,
Claro que me late! Yo también te enlazaré.

Abrazos a todos y gracias por sus comentarios.