domingo, enero 04, 2009

LA MAQUILA SE COLAPSA Y A NADIE LE IMPORTA


Mañana lunes, todos los trabajadores de la maquila volverán a sus trabajos con los bolsillos vacíos y la mente llena de preocupaciones por los gastos inmediatos que se amontonan confabulados en Enero. Los recibos altísimos de los servicios —¿quién dijo que el gas se abarató en el mundo?—; el impuesto predial, el re-plaqueo, la renta, además de los alimentos y otros gastos primordiales.

Dudo que en los días de asueto la mayoría se haya abocado a enterarse sobre la amenaza que representa la recesión económica norteamericana que ya se manifestó en el mundo de manera implacable. Nuestros diarios locales están más interesados en vender en base a las noticias espeluznantes gracias a los grupos de bestias —interprétese lucha de cárteles — que se aniquilan en nuestras calles compitiendo por ver quién usa los métodos más crueles, que en informar a la sociedad sobre los asuntos importantes que la afectan. Hay que recordar que aquí el acceso a Internet y otra información impresa de calidad es privilegio de unos cuantos.

¿Quién explica a estos trabajadores el riesgo inminente al que se enfrentan de perder su trabajo? ¿Las causas detrás de esto? ¿Quién se ha preocupado, ahora que ya la recesión está sobre nuestras cabezas como sombra negra a punto de caer sobre todos, por recomendar las precauciones que en asuntos económicos pueden tomar? ¿Por qué, ahora, como en la recesión del 92 el gobierno carece de un plan anti-crisis que amortigüe el impacto del desempleo que provocará este colapso financiero? ¿Y cómo se pretende aminorar el efecto de los golpes de las piezas de este dominó en otros temas como aumento de la criminalidad, (sí, aún más); las deudas; migración; el abandono de niños; la violencia doméstica; el alcoholismo; la interrupción de la educación? ¿Y qué me dicen de los movimientos de descontento social que podrían encenderse?, cuando menos esto último debería preocuparles. Ante esta indiferencia flagrante lo único que cabe pensar de nuestros gobernantes es que a nadie le importa. Me viene a la memoria la famosa frase apabullante de Rhett Butler abandonando a una suplicante Scarlett O'Hara: “Frankly, my dear, I don’t give a damn”, o como diríamos en México: “La neta, m´hijita: me vale madre”

La Industria Maquiladora vive una situación especial debido al encadenamiento de ésta a los vaivenes de la economía en Estados Unidos. El TLCAN, Tratado de Libre Comercio de América del norte (o NAFTA, North American Free Trade Agreement) creado para estimular el desarrollo económico de Estados Unidos, México y Canadá (hecho que en la práctica, no ha “estimulado” demasiado a México, y como todos sabrán, el principal beneficiado ha sido Estados Unidos) tiene ahora el efecto contrario y arrastra inevitablemente al colapso de esta industria por los efectos de la recesión.

Los pitonisos de la economía norteamericana dicen que si todo va bien, ésta tocará fondo y empezará a crecer nuevamente para Julio del 2009, de acuerdo a una encuesta de 50 pronosticadores profesionales de Blue Chip Economic Indicators. Basan sus pronósticos en el paquete de estímulos que apruebe el Congreso bajo la administración de Obama de 675 billones de dólares en los siguientes dos años, en los bajos precios de la gasolina y en la gradual confianza de los consumidores.

Pero sin el apoyo de este estímulo, el consenso es que la economía continuará en recesión a lo largo del 2009.

Otros, son más pesimistas, como el profr. Nouriel Roubini de la Universidad de New York, quien prevé " una profunda y prolongada contracción que durará hasta el final del 2009" y aun en el 2010, agrega, la recuperación será tan débil que se dejará sentir terrible aun si la recesión (la más larga desde 1930) técnicamente haya terminado"

Con este conocimiento a la mano, es dudoso que la Industria Maquiladora recupere los empleos que perderá con toda seguridad este año. En otros países, continuamente leemos predicciones, opiniones , recomendaciones y toma de medidas emergentes para mitigar los embates de la ruina económica. Pero aquí, ¿a quién le importa? Supongo que en el gobierno mexicano opina que no hay gran diferencia entre 50 millones de pobres y 50 millones con varios cientos de miles más.


1 comentario:

Don Melón de la Huerta dijo...

Qué bueno que tenemos la fortuna de contar con aportaciones tuyas más frecuentes en este año, en el que te deseo lo mejor a tí y a los tuyos. Creo que el régimen económico que se nos ha impuesto está en vías de inminente y acelerada descomposición, con agravantes derivadas de éste a nivel ambiental, que amenazan a la humanidad como especie, -sin contar a las demás, como es la costumbre-. Sin embargo, hay dos rasgos muy especiales no sólo en la cultura mexicana sino en la conducta humana que me llaman mucho la atención; el gusto por la comodidad y el temor a tomar decisiones por sí mismos. Es grave que no nos importe la reacción en cadena que una recesión en el país impulsor del régimen económico mundial sucita en el nuestro, por que si no nos importa a nosotros mismos, menos le va a interesar a nadie más...

Gracias por permitirme comentar. Qué gusto que estés de vuelta!