martes, abril 19, 2005

LA MAQUILA Y LA CULTURA

Loable ha sido en muchas ocasiones la labor de la industria maquiladora en su apoyo a la comunidad en formas muy variadas. Desde donaciones a la Cruz Roja y diversos hospitales, escuelas de precaria condición, aun orfanatorios y asilos de ancianos, etc. Actividades donde la participación de los trabajadores es activa y dejan a cambio una buena dosis de sentimientos de satisfacción. A eso se circunscribe la aportación de las empresas a la comunidad.

Cierto es que las empresas son negocios cuya misión es cumplir con los objetivos de producción esperados y pagan a sus empleados para cumplir sus compromisos, sin embargo, su carácter de generador de bienes y dinero no las exime de la responsabilidad social hacia la comunidad donde están establecidas. La cultura es un derecho inalienable que tenemos todos y es del Estado y sus instituciones la obligación de proporcionar los medios adecuados para la obtención de la misma, pero otras instituciones particulares con recursos podrían si quisieran, participar activamente en la culturización de los individuos, que como bien sabemos es mandatorio para que nuestro país avance.

Me llama la atención el hecho de que en otras latitudes más desarrolladas (España por ejemplo), los bancos y otros organismos de carácter privado lancen convocatorias ya no digamos nacionales, sino al mundo entero para participar en concursos artísticos y literarios con premios económicos más que simbólicos y difunden con profusión la cultura sin tener nada que ver con ella. Estos países han reconocido ya que la cultura no solamente es necesaria, sino imprescindible. Ese es sólo un ejemplo de los muchos que la industria maquiladora podría aprender. En esta Ciudad Juárez hay cerca de 250,000 trabajadores directos de cuando menos 250 empresas (datos tomados de antes de la recesión económica en Estados Unidos y del éxodo a China)y nunca he visto una biblioteca financiada por la empresa al alcance de sus trabajadores. Aparte de sus eventos de entretenimiento donde se gastan jugosas sumas para mantener contenta a la planta productiva y las becas de reembolso para estudios superiores (con el interés que presupone este beneficio),no se promueve ni difunde la cultura como forma cotidiana y sitemática. Después de más de 35 años de co-existir con nuestra mano de obra y nuestra sociedad, ¿no mereceríamos algo más allá que coloridas fiestas de Día de las Madres y Día del Niño?

¿Dónde está la difusión del arte y la literatura, del teatro y la música promovida por nuestros funcionarios de maquiladora? ¿Dónde están los libros a los cuales no tiene acceso nuestra gente de salario mínimo como reconocimiento por logros en la empresa? ¿Por qué el Estado Mexicano en los tratados comerciales para aceptar nuevas empresas no incluye una claúsula que obligue a una mayor participación en la vida cultural de nuestro país? ¿No sería ya justo que a cambio de la explotación de la que somos víctimas hubiera algo realmente valioso para el crecimiento de nuestro espíritu? ¿Por qué los funcionarios de las maquiladoras casi siempre connacionales no hacen nada al respecto?

7 comentarios:

tecolote dijo...

Estimada amiga, este dia me encontre on tu blog y entre por pura curiosidad y me da gusto saber el sentir de las personas que trabajan en las maquiladoras..... son gente que se merecen todo.... desgraciadamente las oportunidades hay que buscarlas.....

Ricardo Vigueras dijo...

Agradezco tu comentario. En mi espacio intento dar a conocer los aspectos de la vida de los trabajadores de la maquiladora y abordar su problemática. Podrías enviar tu dirección para escribirnos?

Saludos

elpidiagarcia dijo...

Agradezco tu comentario. En mi bitácora intento abordar aspectos de la problemática de la industria maquiladora, así como historias de quienes trabajan allí.

Saludos

elpidiagarcia dijo...

Agradezco tu comentario. En mi bitácora intento abordar aspectos de la problemática de la industria maquiladora, así como historias de quienes trabajan allí.

Saludos

Raquel dijo...

Pero Elpidia, eso es como pedirle peras al olmo, no? O tú crees que a los micos que tenemos por legisladores o a algún jefecín de la maquila se le va a ocurrir algo así? Y ya como curiosidad...existe el espacio en las vidas de la gente de la maquiladora para aprender de cultura? Tienen el tiempo y la energía?
Muchos saludos y perdona mi ignorancia.

AnhkNefertari dijo...

Considero que la cultura es algo que se va introduciendo a las personas poco a poco, quiza no sea de su total agrado ya que tienen cosas mas importantes en que pensar, tal y como satisfacer sus necesidades basicas, y mas aun cuando estos pertenecen a la clase economica baja. A pesar de esto, el conocimiento y el acceso a diversos tipos de cultura es un derecho que nos hace libres.

Anónimo dijo...

hola q padre