miércoles, abril 13, 2005

BLUES DE UNA MAQUILA

Esa mañana en la línea de producción ella estaba nerviosa y alterada. Ojeras oscuras delataban una noche de insomnio aterrador. Pero la imperiosa necesidad de obtener el dinero de la jornada completa al fin de la semana eran mayores a la tortura de lo que había vivido el día anterior. O era más bien alivio? Por más que hacía no encontraba cómo concentrarse en el trabajo. La compañera próxima en la banda transportadora la miró extrañada después de regresarle varias piezas mal soldadas. Definitivamente no era la misma ese día. Frecuentes idas al baño del que salía llorosa. Ni siquiera quiso ir a desayunar a la cafetería. Cuando alguien hablaba, ella abría los ojos más de la cuenta, como asustada. No aguantó más y pidió permiso para hablar con la Supervisora de Recursos Humanos, tenía que decirle a alguien, confesar. El sábado llegó borracho como de costumbre. Ya lo había dejado y le pidió no volver más. Pero cada fin de semana él volvía. Entraba en la casa como si siguiera siendo suya y la golpeaba. Rompía las cosas, quebraba el alma. Ella se cansó. El sábado lo esperó con un cuchillo escondido mientras temblaba y le temía. Entró tumbando la puerta de una patada y la historia de los golpes se repitió. A ella ya no le importaban las consecuencias, quería que aquello acabara y le clavó el puñal, no se dio cuenta hasta dónde lo hundió. Cuando él cayó inconsciente ella salió corriendo. Esa noche durmió en casa ajena pensando que lo había matado. Estaba preparada para recibir a la policía, rendirse, descansar por fin. Nunca llegó. Estaba asustada y tuvo miedo regresar y ver su obra. La mañana siguiente se fue a trabajar como cada lunes. Eso le contó a la Supervisora llorando. "Creo que lo maté y no sé qué hacer"

En la maquila se encargaron de investigar. El no murió y ella no supo si alegrarse o maldecir. El siguiente lunes ella llegó puntual como siempre para no perder ni un día de salario. Tenía golpes en la cara...

3 comentarios:

circe dijo...

Desgarrador e impresionanate, pero sucede, y a todos los niveles, no unicamente en el operativo.
Mi esposo trabajador de maquiladora, contador publico titulado y su servidora administradora de empresas, vivieron un caso casi idéntico

Elpidia García dijo...

Todas las historias de mi bitácora son verdaderas desfortunadamente. No me sorprende que hayan sabido de algún caso similar, desgraciadamente estos casos se repiten en nuestra ciudad.
Gracias por leerme y por tu comentario.

Elpidia

tecolote dijo...

Que dolor y frustraccion para las mujeres vivir con un hombre asi.... y para los hijos tambien que indiscutible tienen que vivir en ese ambiente, cuando los padres se pelean..... sera que hasta que se cumpla "hasta que la muerte los separe".....