sábado, mayo 15, 2010

RUBÍ MARISOL NO SE MURIÓ DE AMOR




Rubí Marisol Frayre Escobedo tenía 16 años cuando desapareció en agosto de 2008 de la casa donde vivía con su pareja y su pequeña hija. Desde entonces, su madre Marisela Escobedo indagó su paradero sin resultados y denunció formalmente su desaparición ante la Unidad de Personas Ausentes, Extraviadas y Desaparecidas el 28 de Septiembre del 2008. El hombre con el que vivía, Sergio Rafael Barraza Bocanegra huyó de la ciudad junto con su hija. La propia madre de Marisol ofreció una recompensa de 1,500.00 dólares a quien diera información para localizar a quien ella consideraba sospechoso de asesinar a Rubí y solicitó la custodia de su nieta Heidi. Sergio Rafael Barraza Bocanegra fue localizado y aprehendido el 16 de Junio del 2009 en Fresnillo, Zacatecas. Éste confesó haber asesinado a Rubí por celos cuando supuestamente la encontró con otro hombre. Después, la envolvió en una manta, la tiró en un basurero clandestino y le prendió fuego.

Luego de la confesión de Sergio, él mismo llevó a los agentes al lugar donde quemó su cuerpo, que había desaparecido casi totalmente debido a la calcinación y descomposición. De los análisis forenses se desprendió que 39 restos óseos pertenecían a Rubí.

Desde que se inició el juicio, Marisela Escobedo ha librado una lucha solitaria pero férrea por exigir que el asesinato de su hija no quedara impune. Esta valiente madre ha emprendido caminatas de protesta diariamente con un cartel colgado a su cuerpo con la foto de su hija acompañada de un puñado de amigos y familia empujando el cochecito donde lleva a Heidi; ha dado entrevistas en la radio; ha desfilado desnuda solamente cubierta con las fotografías de su hija; se ha manifestado frente a las oficinas de la Sub-procuraduría de Justicia con la cara maquillada de payaso, cargando una cruz con copias de los huesos encontrados de su hija . Todo esto porque sabía que probablemente el asesino, a pesar de haber confesado su crimen, saldría libre. Quizá porque sabe que son sólo unos cuantos culpables a quienes el sistema ha podido poner tras las rejas. Seguramente porque sabe que nuestro sistema judicial es tan defectuoso que pese a que tienen al culpable detenido y confeso, no es capaz de estructurar el juicio de manera que se otorgue justicia y se respeten los derechos de las víctimas. El veredicto del Tribunal del Juicio Oral fue el siguiente:

“Se absuelve por unanimidad a Sergio Rafael Barraza Bocanegra de la acusación que le hizo el Ministerio Público como autor del delito consumado de homicidio agravado, previsto y sancionado por los artículos 123, 125 y 126 del Código Penal”

Los sentimientos de dolor e impotencia de Marisela Escobedo y su familia ante el veredicto resonaron tanto que hasta el gobernador tuvo que ordenar la impugnación del mismo.

Marisela Escobedo ha salido otra vez a las calles. Sigue inventando estrategias para llamar la atención. Ahora lleva maniquís vestidos de negro con balanzas inclinadas, solicita firmas, se sienta en la calle y se vuelve a pintar la cara de payaso, lleva cruces con huesos de cerdo. Sus declaraciones nos golpean el alma:

“Queríamos mostrarlos allá adentro para ver si ellos – los jueces – creen que de esto se pueda sacar una causa de muerte, pues necesitarían ser Dios. Lo que sí queda muy claro es que no se murió de amor, ni se murió a besos, ni fue solita a acostarse y se prendió fuego. La asesinó este hombre. Él mismo lo manifestó a infinidad de personas”

Lee más aquí.


4 comentarios:

Arevalo dijo...

¿Porqué fue absuelto S. R?
¿En qué criterio se basaron?
¿Faltaron pruebas? o
¿Las pruebas lo salvaron?

Ana Bande dijo...

no tengo palabras...gracias por contarlo Elpidia.

Anónimo dijo...

Dijeron que faltaron pruebas

Anónimo dijo...

LA JUSTICIA DE MEXICO FUE CORRUPTA AL NO SABER MANEJAR ESTE CASO Y DEJAR EN LIBERTAD ESTE SICARIO. QUE TRISTEZA