martes, abril 19, 2005

LA MAQUILA Y LA CULTURA

Loable ha sido en muchas ocasiones la labor de la industria maquiladora en su apoyo a la comunidad en formas muy variadas. Desde donaciones a la Cruz Roja y diversos hospitales, escuelas de precaria condición, aun orfanatorios y asilos de ancianos, etc. Actividades donde la participación de los trabajadores es activa y dejan a cambio una buena dosis de sentimientos de satisfacción. A eso se circunscribe la aportación de las empresas a la comunidad.

Cierto es que las empresas son negocios cuya misión es cumplir con los objetivos de producción esperados y pagan a sus empleados para cumplir sus compromisos, sin embargo, su carácter de generador de bienes y dinero no las exime de la responsabilidad social hacia la comunidad donde están establecidas. La cultura es un derecho inalienable que tenemos todos y es del Estado y sus instituciones la obligación de proporcionar los medios adecuados para la obtención de la misma, pero otras instituciones particulares con recursos podrían si quisieran, participar activamente en la culturización de los individuos, que como bien sabemos es mandatorio para que nuestro país avance.

Me llama la atención el hecho de que en otras latitudes más desarrolladas (España por ejemplo), los bancos y otros organismos de carácter privado lancen convocatorias ya no digamos nacionales, sino al mundo entero para participar en concursos artísticos y literarios con premios económicos más que simbólicos y difunden con profusión la cultura sin tener nada que ver con ella. Estos países han reconocido ya que la cultura no solamente es necesaria, sino imprescindible. Ese es sólo un ejemplo de los muchos que la industria maquiladora podría aprender. En esta Ciudad Juárez hay cerca de 250,000 trabajadores directos de cuando menos 250 empresas (datos tomados de antes de la recesión económica en Estados Unidos y del éxodo a China)y nunca he visto una biblioteca financiada por la empresa al alcance de sus trabajadores. Aparte de sus eventos de entretenimiento donde se gastan jugosas sumas para mantener contenta a la planta productiva y las becas de reembolso para estudios superiores (con el interés que presupone este beneficio),no se promueve ni difunde la cultura como forma cotidiana y sitemática. Después de más de 35 años de co-existir con nuestra mano de obra y nuestra sociedad, ¿no mereceríamos algo más allá que coloridas fiestas de Día de las Madres y Día del Niño?

¿Dónde está la difusión del arte y la literatura, del teatro y la música promovida por nuestros funcionarios de maquiladora? ¿Dónde están los libros a los cuales no tiene acceso nuestra gente de salario mínimo como reconocimiento por logros en la empresa? ¿Por qué el Estado Mexicano en los tratados comerciales para aceptar nuevas empresas no incluye una claúsula que obligue a una mayor participación en la vida cultural de nuestro país? ¿No sería ya justo que a cambio de la explotación de la que somos víctimas hubiera algo realmente valioso para el crecimiento de nuestro espíritu? ¿Por qué los funcionarios de las maquiladoras casi siempre connacionales no hacen nada al respecto?

domingo, abril 17, 2005


Fred Remington, Smoke Signals (1905) Posted by Hello

LA COMUNICACION EN LA MAQUILA

En frecuentes ocasiones me he preguntado si la aridez en la comunicación de carácter personal entre quienes tienen acceso a computadoras es resultado de la escasez de tiempo para preparar mensajes elaborados, la pereza de sus usuarios, su incultura o una combinación de estos y otros posibles factores. El caso es que cada día se confirma que hay que interpretar lo que el emisor quiere decir a través de una imagen o una serie de ellas, un chiste, una cadena, una parábola religiosa, etc. Se ha vuelto una desafortunada costumbre en la industria maquiladora desde hace una buena cantidad de años. Quién no ha recibido un chiste de viernes y al final la señal de humo: "Saludos! Que tengan buen fin de semana!" Es que no hay imaginación para más? Abundan los ejemplos.

Cuánto más se abreviará la comunicación y qué maneras se usarán para hacerla? Acaso inventaremos diferentes tonos de sonido para decir un te quiero, un deseo de que todo vaya bien, un qué gusto saber de ti, etc.? Ahora, esto no es privativo en los correos electrónicos, aun las agendas tradicionales están pasando de moda pues ya fueron reemplazadas por herramientas electrónicas capaces de recordar en un santiamén tus tareas, citas, y hasta tus ideas importantes sobre algún asunto. No hay necesidad más de plasmar de tu puño y letra tus asuntos pendientes. No hay necesidad ya de recordarles a tus amigos con palabras propias y de tu corazón que los estimas, que les deseas cosas buenas, que los echas de menos, que sigues aquí en el mundo y que cuentan contigo. En lugar de eso les envías señales de humo, que se desvanecen en el ciberespacio, impersonales, sin signatura y sin alma. Dónde quedaron las ideas, el debatir, el disentir o concordar y los sentimientos?

miércoles, abril 13, 2005


De David Alfaro Siqueiros, muralista mexicano Posted by Hello

BLUES DE UNA MAQUILA

Esa mañana en la línea de producción ella estaba nerviosa y alterada. Ojeras oscuras delataban una noche de insomnio aterrador. Pero la imperiosa necesidad de obtener el dinero de la jornada completa al fin de la semana eran mayores a la tortura de lo que había vivido el día anterior. O era más bien alivio? Por más que hacía no encontraba cómo concentrarse en el trabajo. La compañera próxima en la banda transportadora la miró extrañada después de regresarle varias piezas mal soldadas. Definitivamente no era la misma ese día. Frecuentes idas al baño del que salía llorosa. Ni siquiera quiso ir a desayunar a la cafetería. Cuando alguien hablaba, ella abría los ojos más de la cuenta, como asustada. No aguantó más y pidió permiso para hablar con la Supervisora de Recursos Humanos, tenía que decirle a alguien, confesar. El sábado llegó borracho como de costumbre. Ya lo había dejado y le pidió no volver más. Pero cada fin de semana él volvía. Entraba en la casa como si siguiera siendo suya y la golpeaba. Rompía las cosas, quebraba el alma. Ella se cansó. El sábado lo esperó con un cuchillo escondido mientras temblaba y le temía. Entró tumbando la puerta de una patada y la historia de los golpes se repitió. A ella ya no le importaban las consecuencias, quería que aquello acabara y le clavó el puñal, no se dio cuenta hasta dónde lo hundió. Cuando él cayó inconsciente ella salió corriendo. Esa noche durmió en casa ajena pensando que lo había matado. Estaba preparada para recibir a la policía, rendirse, descansar por fin. Nunca llegó. Estaba asustada y tuvo miedo regresar y ver su obra. La mañana siguiente se fue a trabajar como cada lunes. Eso le contó a la Supervisora llorando. "Creo que lo maté y no sé qué hacer"

En la maquila se encargaron de investigar. El no murió y ella no supo si alegrarse o maldecir. El siguiente lunes ella llegó puntual como siempre para no perder ni un día de salario. Tenía golpes en la cara...

lunes, abril 11, 2005


Justicia Posted by Hello

QUE SERA DE PEDRO

Mientras escucha chirriar las papas en la sartén, y el aroma del aceite en comunión con ellas se desparrama en el ambiente, Pedro se acuerda que ya no hay suficientes víveres en la despensa de su familia.
—Además hoy, por ser Cuaresma, los nopalitos con chile colorado, las tortitas de camarón y la capirotada no salieron del todo mal. Les dará gusto a los niños si les llevo un poco de capirotada. Tanto que se desperdicia siempre aquí. Unos porque comen despacio y no alcanzan a terminar el plato en los 20 minutos que dan para comer, otros porque no les gusta, el caso es que siempre tiran la mitad de lo que les servimos— Planea el cuándo y el cómo mientras tararea una cumbia estridente en el ruidoso ambiente de los horarios de comida de los trabajadores.
Pedro trabaja en la cafetería de la maquila. Ese día decidó llevarse un poco de comida a casa. La suficiente para una cena raquítica. Alguien lo vio y lo denunció.
A Pedro le han dicho que eso no se hace, que no importa que no fuera mucho. Pedro se quedó sin cena y sin trabajo, o mejor dicho sin Juan y sin la gallina. Tenía ilusiones y su familia tenía hambre.
Dicen que la justicia es ciega. Es mentira, mira hacia dónde más le conviene, también es cruel, unidireccional (arriba hacia abajo) y dispareja. La justicia es una ramera que se vende al mejor postor.

miércoles, marzo 23, 2005


Escape by Chuck DeHaan Posted by Hello

VACACIONES

De vez en cuando viene bien desconectarse y escapar. Mirar hacia otro lado y ponderar la vida desde otra óptica y perspectiva. Alejarse del microcosmos propio para no perder la objetividad; replantearse la propia existencia mirando todo desde lejos, y luego reírse de las pequeñas trampas de la vida a las que antes -más de cerca- vimos como obstáculos insalvables. Sumergirse aunque sea brevemente en un lapsus de olvido y de alegría, embriagar la vista, y el gusto y el olfato. Intentar olvidar aquellas cosas que nos atan casi inevitablemente a las horas de los días, robándonos la esencia verdadera de la vida. Aquella que perdimos cuando nuestra ambición selló para siempre el gozo que representaba la existencia.

lunes, marzo 21, 2005


Primavera. Boticelli Posted by Hello

PRIMAVERA EN JUAREZ

Hoy es 21 de Marzo, cuando la primavera comienza. También es natalicio de uno de nuestros insignes héroes: Benito Juárez (hasta le erigimos un monumento. Olvidado y mutilado, pero ahí está, en el mero centro de la ciudad). Las vacaciones escolares comenzaron el 18 y con ellas, una buena cantidad de gente huye a mejores latitudes, y otra descansa del ajetreo diario, del navegar por nuestras calles polvorientas. Y es un verdadero alivio salir por la mañana y re-descubrir la tranquilidad, dejar de escuchar los motores y los escapes de los coches, rehuir con pánico de las temibles "ruteras" (autobuses de pasajeros, los dueños de las calles y de las vidasde quienes no tienen más remedio que abordarlas), y llegar a cualquier parte en la mitad del tiempo.
La primavera llega con sus promesas de renovados bríos. Tiñe hasta a la ciudad más seca de la frontera con tímidos verdes de sus escasas plantas, aunque los cerros en lontananza permanezcan siempre grises como si fueran gigantescas rocas viejas agotadas que ya no producen. De vez en cuando sorprende ver pequeños jardines con rosales de colores lindos, esa planta maravillosa que se da muy bien en esta tierra y que florece desde la primavera hasta noviembre.

La gente en la maquila sigue su inalterable labor, no hay cese en la producción. Hay que alimentar al gran monstruo voraz. Afuera de ella los pájaros ya trinan y el sol ya calienta más. Los ánimos también retoñan y parece que un nuevo ciclo comienza. Es primavera.

lunes, marzo 14, 2005

LA CONTRACULTURA DEL TRABAJO

"Buenos Días, Pereza" es un libro que finalmente se atreve a decir la verdad sobre la desmotivación de todos los trabajadores del mundo. Insta a ser realista y a reconocer que no somos más que los instrumentos de ese aparato despiadado del capitalismo puro y duro cuyo único objetivo es hacer dinero. Perdona, creías que eras realmente importante en tu empresa y quizás hasta te han hecho creer que eres irreemplazable? Nada más lejano! Corinne Maier, esta irreverente, transgresora y lapidatoria autora francesa saca de su error a cualquier ingenuo(a) con fresco cinismo y despotrica igual contra la jerga empresarial (ya sabes, los acrónimos: ISO, TQM, PNL, DOE, LEAN, que contra los términos extranjeros sin traducción local: benchmarking, following-up, downsizing, y las fórmulas; la caducidad del trabajador (¡cuarentones a la calle!) y la desvaloración de los títulos ("cuantos más hay, menos valen", "sólo el alumno que ha sido capaz de soportar durante cierto número de cursos la estupidez de sus maestros y el instinto gregario y espíritu de imitación de sus compañeros, será capaz de vivir durante unos treinta años más en un entorno empresarial , con su jerigonza y sus tareas repetitivas....cualquier persona con los estudios apropiados se encuentra ya de entrada sobradamente preparada par al mayoría de los puestos disponibles...")
Despiadadamente ácida, Corinne se burla de las mentiras disfrazadas de la empresa para emplear y acaparar a sus empleados a los que desecha una vez que has servido a sus propósitos, todo esto en aras de un objetivo maniqueo en el que el trabajador como individuo no participa: empresas-mundo, Estados-mundo.
Aun va más allá y lanza una sarta de atrevidas propuesta: burlarse de la empresa y aprovecharse de ella al máximo en venganza de lo que ella se ha aprovechado de los trabajadores. "Conviértete en un inútil", "entrega tu tiempo sin hacer cuentas", "sé dócil y flexible", "no aceptes ningún cargo de responsabilidad" dice...

Ya sea que leas este libro con finalidad catártica o que tengas sentimientos masoquistas y goces como enano al reconocerte al verte retorciéndote en el venenoso caldo de cultivo de la empresa, la verdad es que vale la pena leerlo. Sin embargo, Corinne Maier se queda en la crítica sarcástica y hasta un poco simplona en su propuesta de esquema de pensamiento pasivo al no plantear verdaderas y posibles soluciones a una problemática que afecta a las grandes masas de asalariados cuyos derechos están siendo ignorados y pisoteados en pos de la economía global cada vez más. De hecho, los trabajadores ya son dóciles y flexibles, ya siguen el juego de no oponerse al sistema y mantienen el código de silencio obligado que, de otra manera, sería el fin de su contrato.

"La expresión l´entreprise (la empresa) no es bonita. Comienza con lente (liendre), el huevo del piojo. Termina con prise (conquista), como si hubiera algo sometido, como si se decretara una ocupación. Y entre una y otra cosa, ese re que no suena como una risa sino como un rot (eructo). En resumen, la empresa está sometida a la ocupación de los parásitos"

Roland Barthes,
"Pastiche", 1963, inédito

"Buenos Días, Pereza"
Título original francés: Bonjour paresse
Estrategias para sobrevivir en el trabajo
Corinne Maier
Ediciones Península
Barcelona, 2004

martes, marzo 08, 2005

DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER

El Día Internacional de la Mujer ha pasado desapercibido en la maquila y creo que en otras muchos ámbitos también. A pesar de la gran creatividad que se despliega en las empresas para motivar y conmemorar fechas populares, la ausencia de alusiones a la conmemoración de este día brilló por su ausencia. No es de extrañar, nuestros mismo diarios locales carecen ya no de imaginación, sino de un "marketing" más ad-hoc a los tiempos que corren. Tal parece que hubiera cierto temor de destapar una lata de gusanos o que se creyera que hay un trasfondo que puede politizarse y crear situaciones incómodas. No es como recordar el Día del Compadre o rendir homenaje a la abnegada y santa madre sacrificada y buena un 10 de Mayo, donde siempre Las Mañanitas son la culminación del sentimentalismo y hasta una que otra lágrima discreta sale a relucir.

Es verdad que no habría ninguna justificación para que se asignara un día del año a la mujer si no hubiera sido porque la abrumadora información en el mundo sobre la discriminación, abuso, violencia, abandono, injusticia (no son todas las anteriores injusticias también?), desigualdad y más, llamaron la atención de los organismos internacionales para que a su vez hicieran sonar la voz de alarma sobre el tema. El determinar un día para conmemorar a las mujeres, ha puesto el dedo sobre una llaga dolorosa que solamente en tiempos recientes y en zonas geográficas muy localizadas se acepta como tal. Conforme las mujeres logramos ganar terreno en lo laboral e intelectual, con la consecuencia de pérdida en lo maternal y "femenino" según la concepción clásica y típicamente machista de nuestra sociedad latinoamericana, hay una escalada en la negación de la sociedad - incluso mujeres por qué no decirlo - de las nuevas condiciones (mismas que no buscamos, vale decirlo sino que fuimos arrojadas a ellas debido a la feroz y no menos voraz economía global)

Así que no es este día para enviar poemitas cursis y abrazos de felicitación para las mujeres amorosas, bondadosas y ejemplos de superación. En todo caso es un día en el el mundo debe reconocer las terribles acciones pasadas y presentes en contra de las mujeres - mujeres asesinadas en Juárez y en todo México; violadas tumultuariamante en Pakistán; mutiladas por ablación en Africa; abandonadas a su suerte con sus hijos en todas partes; maltratadas y asesinadas por sus propios maridos en todo el mundo; prostituidas por la fuerza en la India (y la lista podría seguir) - y la gran tarea que hay adelante: reconocer su derecho al aborto; a la igualdad de condiciones de salario y trabajo; a la no discriminación de su homosexualidad; a su derecho a ocupar puestos de gobierno; a mejorar las leyes que la excluyen e indignifican y en fin, a borrar la imagen de la mujer que nunca fue (ese icono sexi-comercial repetido hasta la saciedad en los medios) y hacer brillar la de lo que es: ser humano de género distinto al del hombre, con capacidades iguales y sensibilidades distintas. Las mujeres no deseamos ser heroínas poderosas con superioridad sobre nuestros compañeros hombres. Deseamos el justo lugar que merecemos en la historia antes de que sobre el hombre se cierna el oscuro estigma de haber - una vez más - pisoteado a los débiles de la Tierra.

domingo, febrero 27, 2005


Mártires del Compás Posted by Hello

QUE NO CALLE EL CANTOR

Entre los recuerdos que una se trae de un viaje, nunca falta un buen disco que solamente en la tierra visitada se puede encontrar. Eso hice con uno que escuché en un pequeño bar de Murcia en mis vacaciones navideñas: Simpapeles.es Compapeles.son es el más reciente disco de Los Mártires del Compás, un disco como los los que ya no se veían desde los 70's, cuando la música no solamente era para enamorarse, endulzar los oídos y el alma, sino que además era un instrumento de expresión y denuncia social. No sé si fue la voz sensual y desgarrada de Chico Ocaña, la talentosa guitarra flamenca de Manuel Soto, o las letras las que me enamoraron casi inmeditamente de este disco. Las letras, - casi todas de Chico Ocaña también - reivindican el derecho al trabajo de los inmigrantes,

" si no tiene papeles el aire,
ni la tierra ni la mar,
pa' que quiero yo papeles
si mis sueños son la libertad,
tirar los muros y las fronteras
y que el mundo libre pueda abrazar"

o denuncian el racismo contra los negros,

"no te metas con la negra
que también es de este mundo,
no te metas con la negra
que también es de esta tierra"

o hacen un recuento del desastre del derrame de combustible en los mares de Galicia,

"Oh Galicia Calidades
Quién se fue de cacería,
dejndo que se tiñeran de chapapote
los azules de tus mares?

Otras canciones en el disco carecen de cariz de denuncia, pero supuran en sus notas esa sensualidad y romanticismo de la música flamenca y el cante gitano, como en la canción Serengueti:

"Por el Serengueti de tu cuerpo
mis manos son leones hambrientos
que, al tocar tus pechos,
se escapan dando saltos de gacela..."

Un disco flamenco, con "palmas y jaleo", muy ecléctico, pues la guitarra acústica se mezcla con arreglos de guitarra eléctrica muy bien logrados, pero quizá su mayor mérito se encuentre en la decisión de este grupo de hacerse eco de las voces silenciosas de los desprotegidos en España. Lo recomiendo ampliamante.

Y en México, se han callado los cantores para siempre?

Simpapeles.es Compapeles.son
Mártires del Compás
Warner Music Spain S.A.
2004





viernes, febrero 25, 2005


Viejo Amigo por michael Humpries Posted by Hello

VIERNES DE JEANS

Pantalón de mezclilla (jeans o vaqueros): libertad, en franca oposición al "business casual", los tacones, las corbatas, los sacos y las medias. Los viernes las sonrisas se reparten generosas - (por qué no todos los días, qué tiene diferente un día que otro? )- y todos vamos de jeans. Viernes mágico que aparece dinero que tintinea en el bolsillo, que antecede una esperanza, de dos días con sus dos noches para dar rienda suelta a los sentidos; para ver el sol y las estrellas. Con jeans diez años menos, los pasos son más libres y más largos. Si no hace tanto tiempo que todos los días los llevaba y me ilusionaba comprarme unos diferentes cada mes con mi paga semanal. Jeans que eliminan las fronteras de los pobres y los ricos; para sentirse uno mismo; deshacerse de etiquetas impuestas o forzadas. Jeans que hacen que los muchachos volteen a ver a las muchachas y viceversa, y eso hace de los viernes divertido.

jueves, febrero 24, 2005


Vino Tinto Posted by Hello

UNA COPA DE VINO

Las bondades del vino tinto van más allá de sus probadas cualidades medicinales: mantener al corazón en buena forma – la más popular de ellas –; pero la que más me gusta es la facultad inmemorial que posee de relajar los sentidos de la manera más noble posible; inducir suavemente a la conversación mesurada y facilitar el desahogo gradual de las experiencias buenas y las malas después de un arduo día de trabajo. Una copa de vino de color hermoso al llegar a casa, y un interlocutor afín, masajean el espíritu y ablandan las asperezas del alma. Su labor de terapeuta ha de hacer que vayas a la cama renovado y en paz con la vida y el destino.

martes, febrero 22, 2005


Sleep by Anry Posted by Hello

DESPERTAR

Un resorte misterioso me catapulta desde algún sueño profundo y abre mis párpados aun antes de que suene el despertador. Las sombras me rodean pero las manecillas son fluorescentes y noto triunfal que todavía quedan diez minutos antes de que el timbre repiquetee. Adopto la posición más cómoda y cierro nuevamente los ojos para dormir un poco más pero solamente logro divagar entre algún sueño y la jornada que me espera inexorable. A pesar de ser apenas las cinco, los sonidos de los primeros autobuses pasando raudos me impiden - entre otras cosas - conciliar nuevamente el sueño. Un majara (cómo diablos se le ocurre a esas horas!) con la radio del coche a todo volumen completa la orquesta de la calle y pienso que hay un complot en contra de mi sanidad mental. Ya que no duermo, repaso mentalmente la presentación de las nueve y lamento no haber dedicado más tiempo a hacerlo la noche anterior. Hago recuento de las cosas por hacer durante el turno en la maquila y sopeso que sin importar la inversión de esfuerzo, transcurrirán los años y la vida sin que pueda dar alcance a su golosía. Finalmente el despertador hace su trabajo de verdugo torturador anunciándolo con su bip bip hacha corta-sueños. Me desquito aplastando su cabeza azul de plástico y cuestiono su poder perverso de enano retrasado.

Entonces abro ya del todo los ojos, los cuelgo en el techo y recorro las sombras fantasmales de la casa. Me reprocho la amargura pensando que gran parte de mis compañeros están ya en la maquila esperando comenzar el turno. Disfruto un poco más de la tibieza de las cobijas y el brazo amoroso del que está a mi lado me retiene antes del salto a la realidad del nuevo día. A mi pesar me deshago de su abrazo y profiero una maldición que nadie escucha y me pregunto cuándo fue la última vez que en su lugar decía una oración de gracias. Fue cuando niña?

Finalmente me incorporo y sospecho que a cada paso que doy, hay algo de la vida que se escapa.

lunes, febrero 21, 2005

ORACION DE UNA MAQUILA EL DOMINGO POR LA NOCHE

Dios que estás en las alturas, no dejes que se me haga tarde en la mañana, mira que si vuelvo a faltar en lunes, un descanso seguro de tres días me gano. Si así no me alcanza lo de la semana. Mira que estoy muy desvelada porque hubo que trajinar mucho en la casa y los niños ya ves que los traigo malos y no pude dormir de tanta levantada.

Cuídame por esas calles oscuras que atravieso en madrugada hasta el autobús y después hasta tomar el otro en el centro para llegar sana y salva a la maquila.

Permite que me dejen entrar si llego un poco tarde. Que el guardia no de cuenta si me paso unos minutos de la hora de entrada; no vaya a ser que me regresen y me pase algo al volver a casa. Tendría que caminar muchas calles solitarias y con todo lo que pasa nunca se sabe...

Que la jornada sea fácil y que no me tiren tanto rollo en esas juntas porque no les entiendo nada y además se me cierran los ojos del sueño, y luego me regañan.

Que aunque sea lunes, la comida esté buena en la cafetería porque se antoja un menudo o ya de perdis unos tacos de buche. No como todos los lunes que los cocineros andan crudos y siempre salen con su chicharrón en salsa verde con frijoles.

Ay te encargo a los niños que los dejé con la vecina y no le tengo toda la confianza pero qué le voy a hacer si no tengo quién los cuide. Es lo que más te pido, que los protejas de todos los males y que un taco no les falte.

Perdona que no hago más que pedirte y no te puedo dar nada, pero yo qué te puedo dar si nada tengo y nada tendré. Ahora y en la hora de nuestra muerte amén...

jueves, febrero 17, 2005


Towards the America por Beti Alonso Posted by Hello

UNA MAQUILA AMERICANA

Los viajes aportan mucho más al esclarecimiento y ampliación de nuestra visión del mundo que cualquier lectura u otro método de absorción cultural empleado para acrecentar nuestro conocimiento universal. Lo he experimentado cada vez que he tenido la oportunidad de salir del microcosmos de mi existencia limitada por fronteras físicas y psíquicas. Podría extenderme sobre los beneficios experimentados a nivel íntimo y personal de estas experiencias viajeras que me han permitido comprender mi pertenencia al universo conocido a nivel íntimo y personal, pero me interesa ahora hablar concretamente sobre mis impresiones al visitar en varias ocasiones una empresa norteamericana, es decir de los Estados Unidos, y cómo se compara ésta con la maquila de este lado del Río Bravo.

Esta maquila americana es gigantesca y manufactura productos terminados que llevan a su vez, componentes que se fabrican en la frontera mexicana, específicamente en la maquila en la que ahora trabajo. Nada más llegar al estacionamiento, se advierte la brecha económica entre los trabajadores mexicanos y los de allá: coches de modelo reciente y marcas de moda. Al entrar al área de recepción, banderas multicolores representativasde los países de origen de los trabajadores que conforman la fuerza laboral están colgadas en el techo. Un rasgo respetuoso de la Gerencia de esta empresa ante la variedad cultural de sus empleados. Al observarlas, una se da cuenta de la movilidad de las masas del mundo y de lo frágiles que pronto resultarán las barreras por contener la ola de seres humanos hacia regiones más prósperas. Nada ha cambiado desde la Era de la Glaciación, cuando el hombre por hambre caminó por senderos mortales para sobrevivir: los mexicanos por ejemplo cruzan desiertos hirvientes en pos de mejores condiciones y gran parte perece en el intento. El fenómeno de la mundialización forzará aun más esta migración masiva.

Gigantescas maquinarias y prensas de muchas toneladas pasan como en película mientras recorres los pasillos de las áreas de producción. Lo rítmico de los sonidos estridentes de la maquinaria me recuerda la película de Lars Von Triers "Dancing in the Dark".

Al pasar observo a los trabajadores y los comparo con los de la maquila mexicana. Los empleados nacionales americanos en promedio son mayores que mis connacionales. Los jóvenes en Estados Unidos estudian, mientras que los jóvenes del Tercer Mundo tienen que ganarse la vida. Sin embargo, hay muchos empleados inmigrantes que también son muy jóvenes. Los hay chinos, sudamericanos, mexicanos, indios y pocos europeos, cuyo nivel de vida es mejor y por lo tanto, sin tanta necesidad de emigrar. Los empleados inmigrantes por lo general reflejan ese estado de inferioridad al que han sido sometidos no solamente en su propia tierra, sino el que adoptan una vez asumido que el mundo al que han llegado los supera en tantos sentidos. Sin embargo, su actitud no es tan sumisa ni tan melancólica como los que están en latitudes más al sur de la tierra americana. Todos ellos han tenido la valentía que ya muchos quisiéramos: largarse un día con una mochila pletórica de sueños a cuestas; luchar con denuedo por un lugar en territorio ajeno, y afrontar un destino solitario. Para eso se necesita un par.

La gran diferencia probablemente estriba en lo que los trabajadores se llevan al bolsillo cada día de pago. El salario mínimo supera al mío a pesar de tener yo un puesto administrativo medio.

Al paso de visitantes como yo y cualquier otro todos los trabajadores sonríen o saludan. Si son mexicanos, su simpatía es mayor. Sus miradas no son ausentes como en este lado, donde los corazones oprimidos por la pobreza impiden mirar al mundo y a los otros, y los pensamientos son prisioneros de la preocupación.

Con razón todos se quieren ir "al otro lado"

martes, febrero 01, 2005


Manos Posted by Hello

MANOS

Manos que ensamblan y sueldan.
Manos oscuras y sudorosas que martillean y cortan. Que perforan.
Manos curtidas de polvo y aceite.
Manos que ponen y quitan cosas, que suben y que bajan, que levantan y empujan.
Manos que tuercen, que acomodan, que sortean, que taladran, que jalan palancas y etiquetan y empacan.
Manos de mujeres y hombres casi niños. Manos que troquelan, que cosen, que pegan., que arreglan.
Manos que también acarician y que aman y que sienten.
Manos que se extienden, que piden, que esperan, que poco reciben.
Ay! cuántas manos que no se toman unas a otras.
Tantas manos, tantas, que no hacen nada por ellas mismas, ni unas por las otras.
Si todas las manos fueran juntas, si hicieran una fuerza sola!!
Serían todas un puño golpeando fuerte, exigiendo mejor suerte!

lunes, enero 31, 2005


Prisoner by Simome Parini Posted by Hello

EN UN DIA CUALQUIERA

Cuadriculo el tiempo de la jornada cada mañana anotando tareas inaplazables so riesgo de reprensión intentando no dejar resquicios para la memoria, el ocio o la fantasía. Todo queda registrado en una bonita agenda con cubierta de piel Franklin Covey que orgullosamente se ufana pionera de la Administración del Tiempo. El amarillo del resalta textos abandera triunfal cada asignación completa. Aunque el afán sea mucho, siempre quedan actividades transferidas a otra fecha. De vez en cuando levanto la cara, cierro los ojos y suspiro pensando en que tal vez hoy haga un sol lindo que entibiaría la piel y el alma si pudiera salir a recibirlo fuera, y me reprocho un Te Quiero que tampoco hoy envié. Lanzo una maldición soterrada y vuelvo a repasar la agenda y los códigos de prioridades para asegurar que todas las “A” amarilleen a las cinco de la tarde. Sé que una vez más no lo lograré. Y afuera la vida pasa , y los que amas esperan, y cuando das cuenta, la marcha atrás no es ya posible.


jueves, enero 27, 2005

OTRA VEZ NO

Son las ocho de la noche y acabo de llegar de la maquila. He pasado un vistazo más que rápido a los últimos textos de sólo un par de mis blogs favoritos: Turquesas Cortinas y Tanteos. Literatura hermosa y profunda; brillante como agua cristalina la de Ricardo. Leyéndolos, me doy cuenta lo mucho que deseo escribir y lo poco de tiempo que me concede la maquila para hacerlo. La Flaca me apura y me reprocha, quisiera ser divertida como ella. No me sale.

Maquilas que matan...

lunes, enero 03, 2005


Navidad en Villa Miseria Posted by Hello

ESPERABA UNA PRINCESA

Durante la época decembrina, algunas empresas acostumbran ofrecer a sectores desprotegidos de la comunidad acciones generosas en las que participan los empleados. Estas pueden incluir donativos en especie a asilos de ancianos u orfanatos, o festejos donde niños pobres reciben un refrigerio y con suerte un pequeño obsequio que les alejen momentáneamente de una realidad oprobiosa. La empresa para la que trabajo se dio a la tarea de seleccionar de entre las muchas escuelas primarias periféricas, una que destacara por sus carencias para regalar a los niños más pequeños un juguete que mantuviera viva una ilusión que por lo general agoniza o muere durante la niñez temprana entre las capas sociales del tercer mundo.

Los nombres de una lista del grupo escogido de niños de entre seis y ocho años fueron repartidos entre los empleados administrativos y se asignó una fecha cercana a la Navidad para recibirlos en la empresa, ofrecerles una comida y luego darles un regalo a nombre de cada trabajador. Antes de seleccionar el nombre del niño que me correspondería, pregunté a los organizadores quién a su juicio, sería uno de los niños o niñas que más necesidad tendría, con la esperanza de que mi regalo incrementara su estado de felicidad al máximo. Se me dijeron el nombre y apellidos de una niña y se me describió su aparente estado de pobreza que me hizo identificarme con ella de inmediato, tal vez porque su imagen me remitía a mi propia niñez miserable. Se me ocurrió que recibir la muñeca de moda "La Princesa", mitad del dúo creación de Matell llamado "La Princesa y la Plebeya" (o "La Princesa y la Costurera" en otros países de habla hispana) colmaría de tal manera sus sueños infantiles de magia y fantasía que guardaría el recuerdo de haber tenido esa muñeca por toda su vida. Como supe que durante la visita de los organizadores a la escuela la niña no llevaba ni calcetines, además le compré un abrigo lindo y calientito que entibiara su cuerpecito flaco en el trayecto a la escuela (cómo no recordar cuando tiritaba de frío esas mañanas heladas camino a la escuela!) Envolví los regalos en una caja linda y estuve ilusionada varios días por ver su sonrisa o por ver cómo sus ojitos se iluminarían al abrir su regalo.

El día llegó y un autobús lleno de niños inquietos acompañados de algunas maestras hizo entrada en la cafetería de la empresa. Todos traían sus nombres en un pequeño gafete de cartón pegado al pecho. Mientras les servíamos pastel y chocolate buscábamos cada uno a nuestro niño para convivir un poco antes de darles el regalo. Pero mi niña no estaba. Su maestra dijo que tenía ya días que no iba a la escuela, que nadie sabía dónde vivía y que harían lo posible por localizarla para entregarle su regalo.

Ese día me embargó la tristeza. No sé si fue ver a esos niños mal alimentados, mal abrigados y enfermos - pequeña muestra de una población mucho mayor-; sus inocentes sonrisas ajenas a la maldad de este mundo o la negra incertidumbre del destino de una niña cuyo estigma de miseria nadie, ni siquiera una princesa, la podría salvar.

miércoles, diciembre 15, 2004


Por el camino amarillo Posted by Hello

FIN DE LA "ERRE"

La "Erre" forma parte de la memoria colectiva de esta ciudad, por eso cuando leí hoy en el Diario que después de 36 años de operación esta empresa en Juárez cierra sus puertas, me ha embargado un sentimiento de vetustez innegable. La RCA fue la primera maquiladora instalada en Juárez y representó sobre todo en sus albores, una esperanza de mejor vida para miles de personas que en 1969 estaban empleadas en la economía informal o que simplemente estaban sin trabajo. Por algunos años, mientras una andanada de industrias extranjeras aprovechaba las ventajas de establecerse en el área, esta empresa pionera de un experimento de globalización, la "Erre", como coloquialmente le llamaban que ya estaba plantada en una zona de la ciudad, ejercía una especie de atracción mágica para las jóvenes cuyas aspiraciones hasta antes de su llegada se circunscribían a encontrar un buen partido que les ofreciera una cierta dignidad de vida. Es decir, fuera de la "Erre" no había más, y obtener un empleo en ella significaba recorrer un camino de ladrillos amarillos y toparse con varias brujas antes de llegar al castillo encantado. Tal era la demanda.

Todos aspirábamos a tener un puesto en esa empresa que aportó en la época de su inicio avances tecnológicos desconocidos en este lugar de actividades varias, pero ajenas al desarrollo y la tecnología. La "Erre" ha sido entonces icono, ejemplo, laboratorio de mestizaje de cultura industrial y el primer crisol de comunidades de trabajadores en esta frontera. Su fin me recuerda la efimeridad de los sueños, la conclusión de los ciclos y posiblemente la cercanía de mi propio fin.


jueves, diciembre 09, 2004


Operadoras de maquila Posted by Hello

ESPEJISMO DE LAS MAQUILAS

Me tomo la libertad de publicar el nteresante artículo del Dr. Raúl Fernández:

Deslinde Nº 33
El espejismo de las maquilas
Raúl Fernández, PhD.Profesor de la Universidad de California

Dentro la política de globalización, las maquilas constituyen una de las modalidades preferidas por los países industrializados -especialmente Estados Unidos- para mejorar su competitividad internacional y aprovechar los menores salarios prevalecientes en las naciones menos desarrolladas. En éstas, los asalariados son sometidos a una mayor explotación, abusando especialmente de la mano de obra femenina. Dado que no transfieren tecnología avanzada a los países donde funcionan, ensamblan insumos importados desde la metrópoli para reexportarlos y frecuentemente gozan de exenciones tributarias al localizarse en zonas especiales de exportación; tampoco significan una mejoría de las economías tercermundistas y aumentan el desempleo al incrementar la oferta laboral. A pesar de todo ello, los países 'en vías de desarrollo' -incluida Colombia- compiten para que se instalen en su territorio. El presente artículo analiza las características, génesis y significado de la maquilas. Deslinde

La maquila o maquiladora es sinónimo del actual proceso de 'globalización', es decir, de la nueva y masiva colonización del planeta por Estados Unidos, país que proclama y condena la soberanía nacional como un concepto obsoleto. La utilización de las maquilas, método con más de tres décadas de aplicación, no promueve el desarrollo nacional, regional o de las ciudades receptoras de tales empresas. Este resultado no debe sorprender, puesto que la idea de la maquila se basa en el atraso y la mano de obra barata de los países pobres y las regiones más deprimidas del mundo. La pobreza es el sine qua non de la maquila.

La palabra 'maquila' se originó en el medioevo español para describir un sistema de moler el trigo en molino ajeno, pagando al molinero con parte de la harina obtenida. Tal fue también la forma tradicional de producción de azúcar en los ingenios de las Antillas, que en el siglo XIX obtenían su caña de cultivadores llamados colonos; éstos cobraban en azúcar el valor de la caña entregada, de acuerdo con las normas establecidas por los mismos ingenios. La estirpe feudal y semifeudal del vocablo se remoza con el nuevo uso del término para denotar plantas de ensamblaje que se aprovechan de las míseras condiciones laborales existentes en los países dominados.

La maquila en México

A principios de la década del sesenta comenzó un desplazamiento masivo de operaciones manufactureras por parte de las grandes multinacionales hacia países del Tercer Mundo, escapando de los altos costos de producción y de las bajas tasas de ganancia de las grandes industrias en las metrópolis. Con la llegada de las operaciones de ensamblaje y producción de ropa y textiles a la frontera de México y Estados Unidos a finales de esa década, se inauguró el reino de las maquilas o maquiladoras en América Latina, que en la frontera México-Estados Unidos ya cumplió 36 años de existencia. Con el Plan Bush para América Latina, hacia finales de la década de los años ochenta, Estados Unidos trató de impulsar las economías latinoamericanas hacia la 'maquilización' continental, amenazando con reducir sus industrias nacionales a talleres de tercera categoría, salvo las empresas microscópicas o 'microempresas'.
En el caso de México, numerosas compañías norteamericanas trasladaron parte de sus operaciones a la zona fronteriza, región que ofrecía varias ventajas, a saber: a) su cercanía geográfica, que permitía a las corporaciones montar la operación de ensamblaje a pocos kilómetros de las plantas matrices; b) la posibilidad de garantizar la utilización de insumos como el agua y la electricidad, ya que numerosos municipios de la frontera mexicana están integrados a las redes eléctricas o de abastecimiento de agua de Estados Unidos; pero, sobre todo, c) la oportunidad de aprovechar el trabajo barato de cientos de miles de obreras, muchas de ellas adolescentes, que obtienen salarios ínfimos y laboran en condiciones deplorables, en particular por la toxicidad y falta de controles ambientales reinantes en dichas plantas.

Desde aquella época, la industria de las maquilas en México ha permitido a las grandes compañías gringas competir en el mercado internacional, pero no ha resuelto el formidable problema del desempleo y el bienestar ni en la frontera ni en el resto de ese país latinoamericano. Más bien ha traído como consecuencia una enorme inmigración de otras ciudades y de campesinos mexicanos arruinados y de obreros desempleados en busca de trabajo.
Irónicamente, desde un principio el programa de maquiladoras en la frontera mexicana ha sido la negación del llamado 'libre comercio'. Ello es así porque las plantas maquiladoras nunca se han propuesto obtener insumos más baratos que los producidos o vendidos por las compañías mexicanas. Se trata simplemente de trasladar a México, del otro lado de la frontera, insumos producidos en Estados Unidos para tareas de ensamblaje con mano de obra barata. Por esto en México, después de más de treinta años de maquilas, los insumos locales representan sólo 2% de los utilizados. O sea que la producción tipo maquila funciona aislada del resto de la economía y constituye un enclave sin vínculos significativos con el resto del mercado interno del país, ya que es una producción limitada única y exclusivamente a la exportación. Mientras que la maquila es un manantial de riqueza para los grandes consorcios, este mezquino resultado es poco halagüeño para los países huéspedes.

Los países que alojan la maquila, por su parte, deben contar con una adecuada infraestructura, servicios de agua y energía eléctrica, puertos, telecomunicaciones, carreteras, una legislación laboral que discipline a los trabajadores y obstaculice su lucha reivindicativa, con lo cual se hace un verdadero subsidio al capital extranjero, ya que hay que otorgarle facilidades de las cuales no gozan en muchos casos los inversionistas nacionales, y el Estado termina haciendo gigantescas inversiones que no son costeadas pero sí disfrutadas por el capital foráneo. Por eso, aunque el centro de ellas es la mano de obra barata, no se crean maquilas en lugares insalubres, remotos, incomunicados o sin la mínima infraestructura

En México ha quedado claro que la maquila avanza en la medida en que la economía nacional se descompone. El programa de maquilas utilizaba veinte mil empleados en 1970. Hasta principios de la década del ochenta el programa creció a trompicones, aumentando y disminuyendo el número de plantas de acuerdo con los altibajos de la economía estadounidense. Cuando comenzaron las serias crisis económicas de México fue cuando el programa de las maquilas creció. Así pues, luego de la caída del peso mexicano y de la crisis de la deuda de principios de los años ochenta, el número de plantas y de empleos comenzó a crecer vertiginosamente (recordemos que en su gran mayoría laboran con mujeres, muchas de ellas menores de edad). En este período se destacó entre los inversionistas el papel de Japón y de algunos países europeos que utilizaron la zona fronteriza para ensamblar y exportar directamente sus productos al mercado estadounidense.

Tras la catástrofe económica de principios de los noventas, volvió a dispararse el programa de las maquilas, el cual llegó a emplear cientos de miles de trabajadoras hacia el año 2000. Estas cifras no alcanzan a resolver mínimamente el gigantesco problema de desempleo afrontado por México: como consecuencia de la estrepitosa crisis económica mexicana, solamente entre 1995 y 1997 desaparecieron más de un millón de empleos. En los primeros tres meses de 1995 la crisis ya había traído como resultado la pérdida de más de medio millón de puestos de trabajo como consecuencia de la quiebra de miles de pequeños empresarios. Mientras tanto, en medio de semejante crisis, un informe oficial de la Embajada de Estados Unidos en ciudad México se ufanaba de que la caída del peso y el relativo abaratamiento de los salarios había permitido un nuevo récord: ¡en esos tres meses 250 empresas maquiladoras se habían establecido en el país! Pero el crecimiento demográfico mexicano requiere generar cerca de un millón de empleos nuevos anuales. Y con la destrucción del agro mexicano -desprotegido por el Tratado de Libre Comercio de Norte América, (TLCAN), e indefenso frente a la penetración de productos agrícolas estadounidenses- se espera que en los próximos diez años más de ocho millones de pobladores del campo se conviertan en nuevos desempleados.

Como el campesino boliviano que masca la coca para matar el hambre, México se ha hecho dependiente de la maquila para mitigar su crisis, mientras que no resuelve -al igual que el boliviano- ni el desempleo, ni la pobreza, ni el subdesarrollo, o sea, las razones fundamentales de la crisis y de la creciente pobreza que lo aflige.

En tamañas circunstancias, sucede que en el último año han cerrado sus puertas varios cientos de plantas maquiladoras en la frontera y han quedado cesantes decenas de miles de empleados, fenómeno que continúa mientras se escriben estas líneas. Ello se debe a la aplicación del TLCAN.
Algo al parecer tan extraño requiere explicación:
En los años ochentas y noventas el gran crecimiento de la industria maquiladora en la frontera mexicana se debió en gran medida a la instalación en la región de plantas maquiladoras de origen japonés, surcoreano y europeo, las cuales también se dedicaron a llevar sus insumos a esa zona, ensamblarlos y exportarlos directamente al mercado norteamericano. El Tratado de Libre Comercio, que mejor debería llamarse el Tratado de Inversión Protegida, incluyó entre sus principales capítulos uno titulado 'Reglas de Origen'. En éste se especifica que a partir de cierta fecha sólo se podrían ensamblar en maquiladoras ubicadas en México 'insumos domésticos' libres de aranceles. ¡Por domésticos se entendía los producidos en Estados Unidos, Canadá o México! Las plantas maquiladoras podrían utilizar otros insumos (se adivina: los provenientes de Japón, Europa), siempre y cuando pagaran elevadas tarifas de importación. El TLC simplemente se proponía sacar a Japón y Europa del área, negándoles la posibilidad de utilizar la misma mano de obra explotada por los gringos para exportar productos a Estados Unidos. Como dijera Kissinger con referencia al TLC, "se trata de un arma para combatir a nuestros contrincantes". En 2002 comenzaron a regir las Reglas de Origen, la mayor causa de la salida precipitada de numerosas plantas maquiladoras no gringas de la zona y del pronunciado declive del empleo en la región.

Naciones contra naciones

La competencia por atraer maquiladoras enfrenta a naciones contra naciones. De esta suerte, varios países de la cuenca del Caribe han entrado a competir con México en la atracción de maquilas. Compañías de origen no sólo norteamericano, también algunas provenientes de Corea, Japón, China y otros países asientan sus maquilas en Haití, Santo Domingo, Guatemala, Honduras y El Salvador para acceder al mercado gringo.
República Dominicana se ha especializado en maquilas dedicadas a producir ropa y todo tipo de confecciones para exportar a Estados Unidos. El empleo, mayormente de mujeres jóvenes, ha llegado a más de 150 mil. Por otra parte, los salarios habían disminuido de un promedio de US$ 1,33 en 1984 a 56 centavos de dólar en 1997.
Entre 1975 y 1991, la industria nacional de textiles y ropas cayó en El Salvador más de 50% ante los embates de la competencia permitida con las reglas nuevas del llamado libre comercio. Al mismo tiempo, la industria maquiladora en el mismo ramo creció rápidamente. Como en México, la creación de estos empleos no compensa ni el número ni la remuneración de los empleos desaparecidos, al paso que la nueva 'industria' no establece lazos económicos con la economía interna.

La competencia para atraer maquilas forma parte de la competencia general entre países pobres por medio de cambios en la legislación laboral, el comercio externo, el tratamiento del capital extranjero, el manejo de las condiciones ambientales y de los recursos naturales y la diversidad biológica, etc.

De esta manera, millones de obreros -y en la maquila, obreras- han sido lanzados a trabajar en industrias domiciliarias, microempresas y maquilas desde los barrios de Puerto Príncipe (Haití) y ciudad Guatemala, pasando por Lagos (Nigeria) y Calcuta (India), donde se producen mercancías consumibles que requieren mano de obra para procesos de ensamblaje.

En esta batalla de todos contra todos, organizada por el imperialismo, los países más pobres son los que sufren. La lógica de la maquila es implacable. Un obrero mexicano gana en un día lo que un obrero estadounidense gana en una hora. Y un obrero mexicano gana en ese día lo que un obrero chino gana en una semana. Cuanto más pobre el país, más 'competitivo' para las grandes corporaciones industriales. Para 'ganar' en esta competencia es obvio cuál es el camino a escoger: deprimir los salarios y empobrecer la población.

La experiencia de China demuestra que lejos de ser un problema fronterizo, como en el caso mexicano, la utilización de mano de obra barata femenina tiene características más generales e igualmente desastrosas. En la década de los años ochenta más de un millón de jóvenes chinas fueron reclutadas para las tenebrosas zonas de exportación, donde trabajan en condiciones infrahumanas: preparan sus alimentos de pie en recovecos de las factorías, utilizan cuartos comunales como duchas y duermen apiñadas en los mismos sitios donde laboran jornadas de diez, doce y catorce horas. En los últimos años las precarias condiciones estructurales de las fábricas han causado mortales incendios, en uno de los cuales más de doscientas adolescentes murieron calcinadas por no existir puertas de emergencia para incendios. Las maquilas que en este momento abandonan México se están relocalizando mayoritariamente en China, donde obviamente las condiciones de producción son más 'flexibles' y 'competitivas'. Actualmente existen unas doscientas 'zonas de exportación' diseminadas por 50 países del Tercer Mundo, las cuales emplean varios millones de obreros, 80% mujeres entre 16 y 25 años.

Regiones contra regiones

La competencia se da no sólo entre países pobres sino también entre regiones dentro de los países. En México algunas empresas maquiladoras comienzan a radicarse en Yucatán, donde la mano de obra es algo más barata que en la frontera. En la medida en que la industria nacional de henequén (vegetal tropical) -centrada en Yucatán- quiebra a consecuencia de la competencia de textiles extranjeros con libre ingreso, más de cincuenta mil empleados de la industria henequenera han sido despedidos en los últimos siete años. Durante el mismo período, maquilas instaladas en la región han proporcionado empleo a dos mil personas. En reciente reportaje del diario Los Angeles Times se contaba la historia de un obrero que labora diez horas diarias en la maquila, ganando un total de US$ 28 semanales, lo que no es suficiente ni siquiera para la comida de la familia, la cual vive en una casa de cartón.

Los teóricos de la globalización y el librecambio repiten incesantemente el concepto de regionalización, junto con el de globalización, y urgen a los países del Tercer Mundo a que diseñen estrategias para reordenar sus territorios y declarar provincias autónomas que les permita -por su propia cuenta e independientemente de las ya de por sí disminuidas reglas laborales, de salud, y ambientales del país - buscar acuerdos aún más onerosos por separado con empresas multinacionales. De esta manera se busca enfrentar regiones contra regiones y naciones contra naciones en una carrera hacia el abismo.

En América Latina numerosos planes de descentralización apuntan hacia este tipo de maligna competencia entre zonas de un mismo país. Y como las políticas de privatización, recorte de servicios públicos y desaparición de servicios estatales han llevado a un enorme crecimiento del desempleo y la miseria, se ofrece como solución a tales problemas instalar maquilas en zonas especiales o en regiones de un país. El caso de México, donde la maquila lleva 36 años operando, revela su ineficacia: hoy el país se encuentra mucho peor en todos los sentidos de lo que estaba en 1967: más desempleo, más pobreza, más insuficiencia alimentaria, menos industria y más deuda.En el actual modelo, la maquila funciona en el mundo como estandarte de la producción flexible, jugando un papel clave en el incremento de las disparidades entre y dentro de los países del mundo. La maquila busca, en el mejor de los casos, utilizar modernas tecnologías con una fuerza laboral oprimida y 'flexibilizada' al estilo de la del siglo XIX.

miércoles, diciembre 08, 2004


Mouse Flying on a piece of Swiss cheese by John Young Posted by Hello

MUS MURIS

En un tiempo en el que fumar era permitido en las empresas, Mus Muris (un apodo que todos excepto él conocíamos) puso un letrero clavado con chinchetas en la pared falsa de su cubículo. Al terminar de colgarlo, con sus pequeños ojillos desconfiados nos ha mirado a todos en clara señal de advertencia. El letrero impreso en letra de tamaño suficientemente grande para leerse al primer vistazo reza una trillada frase: “Tu libertad termina donde empieza la de los demás” Era claro que su tolerancia a los fumadores había llegado al límite. Una vez se gastó 150 dólares en un purificador de ambiente para capturar el humo detestable que emanábamos antes de que llegara a sus pulmones. Mus Muris detestaba el cigarro y a todos los que fumábamos. Su extraña personalidad encajaba como pieza de rompecabezas en la posición que tenía asignada como encargado central de archivos y documentos.

Todo registro iba a parar a su cubículo para que él dispusiera su fin: destrucción, archivo, distribución, o copia. Sus manías ratoniles convertían una apacible jornada en un nervioso abrir y cerrar de archiveros y un ruidoso estrujar de papeles inservibles. Su obsesión por el orden y el ahorro era tal que conservaba los bolígrafos vacíos de tinta de muchos años, como trofeos y ejemplo para la sociedad derrochadora que le rodeaba. Les metía en el tubo cristalino del repuesto una tira de papel amarilla donde escribía las fechas de comienzo y término de uso y luego las pegaba ya vacías con cinta adhesiva en una sección de la pared de su cubículo y las alternaba con pequeños letreros a colores que contenían sentencias, parábolas y frases célebres, todas con críticas al desorden, los vicios y el despilfarro. Esa era la parte que yo más admiraba de sus costumbres y me paraba en ocasiones frente a su collage de plumas y papeles igual que una obra de arte se contempla en un museo intentando profundizar en su esencia.

Mus Muris paseaba inquieto y con pasos pequeños y rápidos por los pasillos llevando legajos y luego ya en la oficina, compaginaba y grapaba con minuciosidad asegurando que las grapas quedaran siempre a la misma distancia de la orilla de las hojas. A pesar de las políticas de retención de archivos obsoletos que indicaban mantenerlos no más de tres meses, Mus Muris los ocultaba durante años en una sección de su departamento celosamente organizados por fechas y asuntos, cual si ocultaran un valioso secreto que revolucionaría un momento futuro. Recorría las oficinas distribuyendo documentos con andar nervioso y cada vez se llevaba alguna copia expirada, o preguntaba si había papel para reciclar, como un ratoncito que necesita llevar queso a su agujero, o como esos otros roedores que se sabe que tramposamente hacen trueques dejando piedritas por alimento.

En una junta lo observé mientras estaba cruzado de piernas que la suela de su zapato tenía la fecha de compra marcada con bolígrafo. Sería que al llevar cuenta de su antigüedad duraban más? También lo descubrí una vez en el Supermercado haciendo las compras habitualmente reservadas a la ama de casa mientras miraba nerviosamente los precios y comparaba las marcas de los productos para asegurarse del mayor ahorro posible.

Hace ya tiempo que perdí de vista a ese curioso personaje. Sus manías sobre el ahorro nos divertían más que nos ejemplificaban. Echo de menos sus sistemas económicos, su aislamiento en el agujero-cubículo lleno de papeles obsoletos, sus letreros de advertencia y sus bolígrafos colgados en sus tres paredes de color gris rata. Tan grises como su rencor a la mundana indolencia que nos caracteriza.




miércoles, noviembre 17, 2004


Earth Mime by Gail Rein Posted by Hello

CARCAJADAS

A Lupita Romero y Lisa Acosta

La risa es un payaso que se escucha. A veces suena como a bruja buena, otras como a cascadita de agua cristalina y fresca y sólo de escucharla sin saber la causa reparte sonrisas, generosa. Y su cara pintada de sandía nos lleva lejos por momentos de los sinsabores de la vida. Pero el hombre un día cometió el pecado de acallarla y de castigar a aquellos que se atrevieron a desvencijarse de risa. Por todos los sitios fue mal visto desternillarse de ella y entre más lejos su Ja Ja Ja! se escuchaba, más dedos en las bocas ordenaban silenciarle. Shht! Shht! Y de silencio las caras se volvieron serias y pr ello hemos ido muriendo todos.

Cuando todo acabe, quedarán sus ecos para recordar a los que vienen que era uno de los tesoros escondidos del hombre. Quizá ellos -menos avaros- la encuentren en su cofre y decidan repartirla a bocas llenas.

De la propensión a reír

Yo había llegado tarde al reparto de los dorados
dones.
Alguien que tenía prisa
olvidó una carcajada que me movió su cola.
Lástima me daba verla sin boca ni motivo.
La recogí aquel día memorable con cuidado
de madre
me la tragué despacio como quien traga espuma.

Desde entonces la risa me acompaña
me preserva del miedo a lo que se me esconde
de la vida sin abrazos
de sendero de ausencias adentro de mi pecho
y los cuchillos que clavan los formales.

No me permite distraerme en el lamento
ni autoidolatrarme.
Me mantiene alerta contra los infames
los que mientiendo humanidad destilan sombra
en jardines de hierro y fraude.

La risa recoge para mí
las flores que no alcanzo
y me ayuda a entender
la eterna vacuidad de aquellos que no ríen
por temor a que una carcajada enorme
se los trague.

CONSUELO TOMAS

martes, noviembre 16, 2004


Peasants, 1947 by Diego Rivera Posted by Hello

UNA CUESTION DE ORGULLO

Tenemos que irnos del pueblo Soledad. La tierra ya no da para más y los muchachos están creciendo. Lo dijo con gran pesar sin mirarla a los ojos y después de mucho pensarlo. Soledad empacó las pocas pertenencias y pronto estuvieron en camino. Desde la aridez del campo hacia la aridez del alma. Nomás llegar Nemesio buscó trabajo. Nunca había estado en una empresa de producción en serie, su vida era el campo. Meter las manos secas en la nutricia tierra para sacar sus frutos, como su padre y su abuelo habían hecho. Con la vista baja, como con vergüenza de hacer un trabajo que no era de hombres se encerró en sus pensamientos y recuerdos mientras trabajaba ensamblando componentes de televisiones. Recuerdos de su pueblo antes verde y ahora seco. Donde fue feliz cuando él y Soledad eran muy niños y la única diversión de los domingos era ir a comprar barquillos de cajeta a casa de doña Pola.

Ya desde que uno se acercaba olía a vainilla, en esa casita de adobe en cuyo patio había dos tinas grandes de cobre donde Doña Pola y sus hijas hacían la cajeta. Atardecía ya cuando nos daba el antojo y más conforme nos acercábamos y ya el olor de la vainilla impregnaba todos los espacios. Entonces podíamos ver a Doña Pola con su gesto adusto y cansado batiendo la cajeta con aquella cucharota de madera para que no se quemara al calor del fuego de la leña de mezquite, secándose con un pañuelo el sudor que le sacaba el esfuerzo de batirla, pues se hacía cada vez más espesa y dura conforme la leche y el azúcar se acaramelaban. Todavía me acuerdo que entrábamos a la casa de Doña Pola para que llenara nuestros conos y con curiosidad infantil hurgábamos con la mirada los rincones de aquella humilde casa y nos dimos cuenta que el negocio de la cajeta no era el mejor para vivir de él aunque el olor de la vainilla fuera una cosa linda del pueblo: lo perfumaba, escondía su miseria envolviéndolo con su aroma dulce y cálido.

El jefe de Nemesio conmovido por su seriedad y responsabilidad lo promovió a un puesto en las oficinas como ayudante en el Departamento de Nóminas. Nemesio había terminado la secundaria en su pueblo y entendió fácilmente las nuevas instrucciones. Ya habían pasado años, pero seguía sin hablar casi con nadie. Le preocupaba que el salario no alcanzaba y la vida precaria que llevaba su familia. Déjame trabajar Nemesio, entre los dos será más fácil. Primero muerto, tú estás para cuidar los hijos. En esta ciudad las mujeres se vuelven unas cualquieras nomás entran a trabajar. Estás loco Nemesio, necesitamos el dinero. Margarita ya va a ir a la Universidad. Dije que no, además ya estás muy vieja. Ahí nos irá alcanzando.

Camino al trabajo cada día, Nemesio contemplaba con tristeza el rostro polvoriento y sucio de la ciudad a través de las ventanillas del autobús y evadía la imagen cerrando los ojos y sumiéndose otra vez en sus recuerdos.

Qué diferente allá en nuestro pueblo con su horizonte verde, el aire ahíto siempre de vahos de terrones mojados y de húmeda hierba naciente; sus cultivos exhalando frescores que sacaban un puñado de cositas buenas de adentro que ensalzaban la vida y alborotaban la alegría. Da tristeza no poder ver ya el río culebreando con el sol palpitante acariciando con obstinación las susurrantes aguas en una conjunción sensual y seductora; las ramas de los árboles inclinados hacia él acariciando tímidamente su superficie, rindiendo pleitesía en un besamanos constante.

Allí junto al río enamoró a Soledad y le prometió una vida buena. Pero el campo se secó y los animales se fueron muriendo, y había que tenido que parar aquí en la ciudad que la arena azotaba implacable. Llena de gente con los corazones exhaustos y las miradas tristes.

Los años pasaron y Nemesio siguió archivando papeles mientras revivía días mejores una y otra vez. Como en una vida paralela y silenciosa donde encontraba refugio ante la incomprensión del cambio radical que había sufrido su vida. Veinte años después la maquila cerró sus puertas y Nemesio se dio cuenta que no podría ser contratado a su edad en otra empresa. Las carencias en la casa hicieron crisis. Nemesio, hoy me dijeron de una maquila donde contratan señoras mayores. Voy a ir. Necesitamos el dinero. Si lo haces me iré Soledad. Es que necesitamos el dinero, no puedes cerrarte así, las cosas no son como en el pueblo, ya lo sabes, si ya tienes veinte años aquí. Para mí, como si hubiéramos venido ayer. Me quitas la hombría si te metes en un lugar de esos.

A Soledad no le quedó más remedio y se fue a trabajar. A los cincuenta todavía estaba fuerte y sabía adaptarse a los cambios. Sabía que Nemesio no lo soportaría, pero la necesidad era muy grande. Despojado de orgullo Nemesio cumplió su palabra y se fue a vivir a un modesto hotel que pagaba con lo poco que le daban de pensión a pesar de los ruegos de su familia. ¿Cuándo se había visto que una vieja trabajara? En su pueblo esas cosas no pasaban. Soledad y sus hijos lo visitaron cada semana para entregarle ropa limpia y llevarle comida hasta que un día enfermó y murió, siempre añorando otra vida más feliz en su pueblo.




viernes, noviembre 12, 2004


Evening in Jade, por Bill Brauer. Posted by Hello

BAILE ANUAL DE LA MAQUILA

Hay entusiasmo ya desde una semana antes del baile navideño de la maquila. Especialmente entre las mujeres, quienes invierten buena cantidad de tiempo y dinero en prepararse para lucir espléndidas. Las que son solteras sienten cosquillas en el estómago (y en otras partes más secretas del cuerpo) por la expectativa de bailar con el depositario de sus provocativas miradas. Las casadas se alegran de –cuando menos una vez en todo el año- reestrenar su femineidad oculta casi todo el tiempo por la bata rota y manchada; de ponerse al fin unos lindos tacones y olvidarse de los zapatos de seguridad reglamentarios; de soltarse la melena y adornarla con rizos o con algún adorno con brillantes. Conforme se acerca la fecha, todas como chiquillas bulliciosas recorren las tiendas en busca de vestidos de gala en oferta y se desesperan por no encontrar los accesorios a tono.

Los muchachos, más pragmáticos de naturaleza, se conforman con un nuevo pantalón o camisa, o con pedirle el traje a algún pariente de la misma talla. La corbata es lo de menos y no importará si hace juego, al fin que una vez comenzado el baile irá a dar al bolsillo necesariamente. Algunos, a la usanza de la moda en su pueblo, preferirán el pantalón vaquero con botas de imitación de piel exótica, cinto pitiado y un buen sombrero para que todo el conjunto exalte su casta de macho que las puede todas.

Una pregunta obligada se repite por todas las líneas de producción, en los baños y en la cafetería días antes. Irás al baile? Hasta los más viejos a veces se animan y se deciden a asistir para desfogar el cuerpo y aprovechar que habrá de correr generosamente el vino y que más de una estarán dispuestas a sacudir el esqueleto junto con ellos en la pista.

Al llegar al salón los piropos y las exclamaciones de admiración se reparten con abundancia. Las muchachas, vanidosas, están irreconocibles en esos vestidos que marcan el talle y resaltan los atributos. Y los hombres –de zapatos tenis siempre en la fábrica- asombran a todos con el cambio radical de sus atuendos.

Comienza la fiesta y la alegría del baile en la pista, y el ambiente se calienta conforme los cuerpos se acaloran con el vino, los ritmos de la música y los roces, los aromas de perfumes y de cuerpos. Los deseos se exacerban en crescendo con las luces, los colores, la cercanía, los escotes impudentes y los choques imprevistos de las parejas girando por la pista. Y como Cenicientos todos al fin, quisieran que nunca la fiesta acabara y cada cual con su príncipe o princesa al otro día despertara.

jueves, noviembre 11, 2004


Girl Defending Herself Against Love by Adolphe - William Bouquereau  Posted by Hello

CAMPANAS LEJANAS

Esa mañana se levantó más temprano que de costumbre para redoblar el esmero que ponía en arreglarse. Hasta las uñas de los pies recibieron un insólito pedicure y esmalte igual al de las uñas de las manos. Empolvó cada dedo de los pies con talcos perfumados, tenía tiempo de sobra. Se aseguró que el maquillaje no fuera más llamativo para no despertar sospechas, pero sí cuidadosamente aplicado para que el delineado no quedara torcido o una mejilla no quedara de un rubor más intenso que la otra. Eso sí, el lápiz de labios era nuevo, de un color que resaltaría lo carnoso de sus labios. El escote de la blusa no era casualidad, como tampoco el pantalón negro que le marcaba las formas. No era una varita de nardo, pero tenía unos rasgos hermosos y una edad en la que el deseo estallaba en cada paso que daba. Nomás que Héctor ni cuenta se daba.

Cuando se fue a vivir con él tenía apenas 16 años y él también. Inexpertos y ansiosos manoseos adolescentes más que caricias no lograron más que aparcar unas emociones que ilusioramente había creído mágicas. Pronto Héctor tuvo la oportunidad de practicar más sus artes amatorias cuando su inmadurez y y juventud lo llevaron a conocer íntimamente a más mujeres, especialmente cuando se marchaba por temporadas a trabajar ilegalmente a los Estados Unidos. Total, era lo que todos hacían, la costumbre se vuelve tradición, y la tradición, ley, no? No así Aurora, cuya maternidad y respectiva carga de responsabilidades, junto con un marido egoísta y muchas veces ausente sellaron (creyó que para siempre) sus esperanzas de tener una cama dichosa.

Por eso Alberto (más avispado en los asuntos de amores que Héctor) quien empezó a pasar por ella para llevarla a la maquila ya que vivía por el mismo rumbo y trabajaba en el mismo lugar, pronto advirtió cierta falta de alegría en su carita seria. Esa alegría que queda después de la fiesta del amor, que mueve a cantar y a reír con frescura y que ella no tenía. Fue entonces cuando se lo propuso y ella no pudo ni decir que no, aunque fuera para guardar un poco las apariencias, ansiada como andaba la pobre.

Esa mañana fue la primera vez de muchas en que Aurora inauguró sus sentidos y descubrió el sonido de las campanas del clímax y pudo distinguir auroras boreales con los ojos cerrados y las piernas abiertas.

A pesar de su indiferencia Héctor no tardó demasiado en notar una cambio insólito en las costumbres de su mujer y una llamada de la maquila inquiriendo por la ausencia de Aurora en horario de trabajo alertaron sus sentidos. Y más por defender el agravio a su posesión que por recuperar su amor siguió cada día como felino depredador las huellas en el camino de Héctor y Aurora a la maquila. Su acecho llegó a su fin cuando una vez la ruta se torció hacia un hotel de paso. No necesitó más pruebas, ni recordarse a sí mismo el rosario de culpas que engarzó en cada beso que bebió en otro lecho. La esperó borracho y con pistola en mano.

Pero Héctor era un cobarde y queriendo matarla y matarse, se atravesó un bala en una parte del cuerpo que difícilmente terminaría su existencia. Unos cuantos días de cama y estaría a salvo.

Aurora ya no se perfuma el alma por las mañanas ni se pinta coqueta la sonrisa. Obligada por Héctor ha renunciado al trabajo y a la posibilidad del éxtasis de amor. A veces cierra los ojos y busca el recuerdo de aquel sonido que la hizo feliz.

miércoles, noviembre 03, 2004


Flight by Quint Buchholz Posted by Hello

VOLAR... Y COMPARAR

A la altura de las nubes en aeroplano por los cielos del país de las barras y las estrellas un mexicano puede mirar hacia abajo y comparar - amén de admirar la belleza natural de su geografía - con mirada objetiva, las enormes diferencias en las urbes de uno y otro país. Cierto es que la dimensión de la brecha económica es tan grande, que uno no puede sino concluir casi de inmediato que las diferencias estriban en el dinero que uno tiene a manos llenas y el otro a manos vacías. Al acercarse a las ciudades grandes o pequeñas para el aterrizaje, asombra la cuidada planeación que por fuerza hubo antes de iniciar la construcción de las áreas residenciales; las previsiones en relación a la localización de áreas verdes - importantísimas en las grandes urbes donde la contaminación es un mal necesario - y de esparcimiento, y el trazado inteligente de las rutas de tráfico vehicular. Si además es de noche, se puede observar que la falta de iluminación no es un problema, cuando en nuestra tierra es causa de inseguridad, uno de nuestros graves males.

Al volar sin embargo por nuestro país, y a pesar de emocionarnos con la majestuosidad de nuestros volcanes y paisajes maravillosos, no puede dejar de darnos pena el estado que guardan nuestras urbanizaciones donde la falta de planeación es lo que las caracteriza. Casas en lomas y barrancos y colonias laberínticas y desorganizadas. (Aun algunos conglomerados de INFONAVIT se encuentran en ruinas y para nadie es extraña la falta de estacionamientos y lo angosto de las calles en algunos)

Al regresar a El Paso después de un vuelo por los Estados Unidos de noche, destaca Juárez por su oscuridad. Y si es de día, la ausencia de áreas verde coloca a una de las principales ciudades de la República en la categoría de gran pueblo del Oeste polvoriento y seco. Y cada casucha de cartón hacinada en la periferia nos grita a la cara una culpabilidad creciente. Nuestro gobierno conoce bien las causas de esta desolación: la instalación en masa de las maquiladoras hace 36 años instigó una migración desordenada para la que no estábamos preparados en esta ciudad, pero ya hubo tiempo de hacer cambios para poner remedios que no se ven aun. Nuestros alcaldes y gobernantes en Chihuahua que de seguro han volado también, nada han hecho con miras a hacer mejoras a la ciudad (deberían las recientes obras de nuestro gobernante saliente mencionarse como mejoras?)

La maquila me ha enviado a volar con frecuencia por los Estados Unidos y eso me permite anhelar cada vez con más fuerza un México mejor. De sobra sé que no tendré una casita con su pequeña piscina azul, ni un árbol muy verde en un jardín frontal, y que cada vez que vuelva a Juárez el polvo del desierto más triste de México golpeará mi rostro como para recordarme que no será así.


martes, noviembre 02, 2004


Morning Awakening by Eva González Posted by Hello

PESADILLA EN LA FABRICA DE ABRELATAS

Al final de la banda transportadora de la que no alcanzaba a ver el principio, había un gigantesco metrónomo antiguo de madera. Cada compás hipnotizante indicaba la frecuencia con que un abrelatas debía ser terminado y empacado en cajas. La parte más lejana de la banda que lograba distinguir se encontraba en un túnel oscuro y angosto. Cada vez que podía distraía la mirada del abrelatas siguiente y estirando el cuello, observaba hacia mi izquierda para intentar comprender la distancia que me separaba del misterioso origen de la banda en movimiento. Una angustiosa ansiedad se apoderaba de mí entonces, como la que todos hemos sentido en esos sueños donde uno cae hacia un abismo profundo y negro, interminable, y mientras cae, la cabeza o algo dentro de ella da vueltas sin cesar. ¿Quién controlaba cuándo la banda debía parar y a qué velocidad se movería?

Ruidos ensordecedores de maquinarias chirriantes y oscuridad rodeando la única línea de producción macabra inundaban la ya de por sí extraña atmósfera. El olor característico de los metales procesados invadía los espacios. La única iluminación de neón estaba sobre la línea de producción. Todos los operarios se encontraban como yo, de pie frente a la banda y el color de gris rata de sus batas de trabajo oprimía aun más la apariencia del lugar. Nadie hablaba ni sonreía y los movimientos eran mecánicos y precisos. Su actitud ausente contagiaba melancolía y resignación.

El metrónomo atosigaba nuestras mentes con su tic-tac de la misma forma que el tam-tam del tambor de una galera en huida dirigía con violencia el impulso rítmico de los remeros esclavos concentrados en no provocar la ira del látigo. Los movimientos debían ser no sólo rítmicos, sino armónicos so riesgo de provocar el caos de la producción de abrelatas con los catastróficos resultados conocidos.

El ensamble de la parte que me correspondía era difícil y a pesar del esfuerzo que imponía a mis manos y dedos para hacerlo antes de que llegara el siguiente abrelatas, solamente lograba torpes movimientos fallidos y pronto una buena cantidad de ellos a medio terminar se empezaron a amontonar frente a mí. Los compañeros a mis lados ni siquiera me miraban ocupados como estaban en hacer su parte.

Una intensa comezón me empezó a molestar en un punto entre la frente y el arranque del cuero cabelludo, pero mis dedos estaban llenos de una grasa azul que aplicaba a los extremos de una pequeña barra de metal. Eso, aunado a la incesante llegada de abrelatas a mi izquierda en la banda sin fin y el temor de continuar acumulando ensambles incompletos me impedía rascar la cabeza con libertad. El gigantesco metrónomo deífico que me aturdía con su tic-tam; el montículo que crecía frente a mí; y el angustioso túnel de la banda, hacían girar mi cabeza en un vértigo enloquecedor. El temor de que pronto alguien a cargo notara mi falta de habilidad y la certeza de que no acabaría nunca de terminar los abrelatas acumulados me hizo desear salir corriendo.

De pronto, la banda se detuvo... pero sólo por una fracción de segundo. El metrónomo y la velocidad de la banda habían sido ajustados y ahora los abrelatas llegaban más rápido que antes. Los operarios redoblaron su atención y yo mi torpeza. De pronto una alarma empezó a sonar y todas las miradas encolerizadas se dirigieron hacia a mí! El terror me invadió y en ese momento desperté sobresaltada. El despertador había sonado. Eran las cuatro y media y había que levantarse para ir a trabajar a la maquila.