domingo, noviembre 12, 2006

BABEL

El nombre de Babel nos remite al origen de la confusión. Al misterio del Bing Bang lingüistico. Al momento en que las lenguas multiplicadas de los hombres por causa divina forzó su división y esparcimiento por la tierra. Esta visión de las Escrituras Hebreas continúa vigente en los tiempos que corren, aunque la falta de entendimiento entre los hombres sea mucho más compleja que la incomunicación verbal.

La impronta que la película Babel de Alejandro González Iñárritu nos deja, es precisamente esa visión de la ardua lucha que representan las relaciones entre los seres humanos por ser comprendidos en toda su vulnerabilidad aumentada por su necesidad de afecto. Con su acostumbrada técnica collage, González Iñárritu nos va mostrando trozos de cuatro historias que ocurren en diversas partes del mundo, donde el hilo conductor parece ser la incomprensión, la profunda división entre naciones, la desigualdad social y económica, la intolerancia, la miseria y la indiferencia. Las víctimas de estos males del mundo cuyo origen ya sea de Marruecos, de Japón, de México, o de Norteamérica que padecen por igual sus consecuencias, no son sino la muestra infinetismal del caos del mundo, que nos persigue como fue escrito hace dos mil años:
“¡Vamos!, Bajemos y confundamos allí su lenguaje para que no escuche el uno el lenguaje del otro. Por consiguiente Jehová los esparció desde allí sobre toda la superficie de la Tierra, y poco a poco dejaron de edificar la ciudad. Por eso se le dio el nombre de Babel, porque allí había confundido Jehová el lenguaje de toda la Tierra, y de allí los había esparcido Jehová sobre toda la superficie de la Tierra” Génesis 11:7-9

Con todo y que la película carece de grandes actuaciones dramáticas, a pesar de que hay excelentes actores y actrices como Gael García, Brad Pitt, Cate Blanchett, Adriana Barraza, Koji Yakusho, entre otros, su temática, dirección y formidable edición la colocan ya entre una de las favoritas para alguno de los premios en la siguiente edición de los Oscar, pero sobre todo, continúa forjando camino entre ese selecto grupo de cineastas mexicanos que van a la punta en el séptimo arte.

Babel, recién estrenada en México, fue dirigida por Alejandro González Iñárritu, escrita por Guillermo Arriaga y basada en una idea de Guillermo Arriaga y Alejandro González Iñárritu. La música original es de Gustavo Santaolalla. Más información sobre el reparto y comentarios sobre la película en IMDB

El autor de la bella obra que adorna este post es Pieter Bruegel. Bélgica (1525-1569)

Ricardo, quien sabe de cine, tiene un excelente post iluminador sobre la película aquí.

lunes, noviembre 06, 2006

VÍCTOR JARA SIGUE CANTANDO

Víctor nace el 28 de Septiembre de 1932 de padres campesinos: Manuel, inquilino. Amanda, cantora.
Su infancia transcurre en Lonquén, localidad cercana a la capital y su juventud en Santiago, en la Población Nogales.
A la muerte de su madre ingresa al Seminario Redentorista de San Bernardo. Permanece allí por poco más de un año.
No posee formación musical académica: Su madre le enseña a tocar guitarra. En el Seminario aprende Canto Gregoriano.
En 1953, a los 21 años, integra el Coro de la Universidad de Chile; participa en el primer montaje de "Carmina Burana" e inicia su trabajo de recopilación e investigación folklórica en terreno.
1956: Ingresa a la Compañía de Mimos de Noisvander.

Entre 1956 y 1962 estudia Actuación y, posteriormente, Dirección en la Escuela de Teatro de la Universidad de Chile. Participa, como alumno, en diversas producciones de la Compañía del Instituto de Teatro de la misma Universidad, Ituch.

En 1957, se integra al conjunto de Cantos y Danzas Folklóricas "Cuncumén", creado a raíz de unos cursos de temporada dictados por Margot Loyola. Tiene, también, sus primeros contactos con Violeta Parra, quien lo incita a seguir cantando.

En 1959, con 27 años de edad, tiene su primera experiencia en Dirección Teatral: dirige "Parecido a la Felicidad" de Alejandro Siveking. Viaja con la obra por Argentina, Uruguay, Venezuela y Cuba.
Violeta Parra lo incita a seguir cantando.
En este mismo año graba para el sello Emi-Odeón, cantando como solista del "Cuncumén", dos villancicos que le fueran entregados por Violeta Parra.
1960: Asiste en la Dirección a Pedro de la Barra en el montaje de "La Viuda de Apablaza" de Germán Luco Cruchaga, para el Ituch. Posteriormente, dirige "La Mandrágora" de Machiavello.
En 1961 y en calidad de Director Artístico del conjunto, viaja con el "Cuncumén" por Holanda, Francia, Unión Soviética, Checoeslovaquia, Polonia, Rumania y Bulgaria.
Compone "Paloma Quiero Contarte", canción que marca el inicio de su trabajo de creación musical y poética.
Es, también, Asistente de Dirección de Agustín Siré en el montaje de "La Madre de los Conejos" de Alejandro Sieveking.
1962: Egresa de la carrera de Dirección Teatral y dirige "Animas de Día Claro" de Alejandro Sieveking para la compañía del Ituch.

Graba "Paloma Quiero Contarte" y "La Canción del Minero", contenidas en el Lp "Folklore Chileno" del grupo "Cuncumén" para el sello Emi-Odeón.
Entre 1963 y 1968 se desempeña como Director de la Academia de Folklore de la Casa de la Cultura de Ñuñoa.
Entre 1963 y 1970 forma parte, también, del equipo estable de Directores del Instituto del Teatro de la Universidad de Chile, Ituch.
En el año 1963 es Asistente de Dirección de Atahualpa del Cioppo en el montaje de "El Círculo de Tiza" de Bertol Brecht, para el Ituch. El mismo año dirige: "Los Invasores" de Egon Wolf, para el Ituch: "Parecido a la Felicidad" de Alejandro Sieveking, para Canal 9 de Televisión de la Universidad de Chile; y "Dúo" de Raúl Ruiz, para la Compañía de Los Cuatro.

Entre 1964 y 1967 ejerce como profesor de Actuación en la Escuela de Teatro de la Universidad de Chile.

En el 64, vuelve a montar "Animas de Día Claro" de Alejandro Sieveking con el Ituch y la lleva de gira por la Argentina, Uruguay y Paraguay.

En 1965: Compone la música y dirige la obra "La Remolienda" de Alejandro Sieveking, para el Ituch. Dirige el montaje de "La Maña" de Ann Jellicoe, para el Ictus. Recibe el premio "Laurel de Oro" como mejor Director del año por el montaje de las dos obras señaladas y el premio de "La Crítica" del Círculo de Periodistas a "La mejor Dirección del Año", otorgado por el montaje de "La Maña".

Entre 1966 y 1969 es Director Artístico del conjunto Quilapayún. Y entre 1966 y 1970, actúa como solista en "La Peña de los Parra".

En el año 1966: dirige "La Casa Vieja" de Abelardo Estorino, para el Ituch; Asiste en la Dirección a William Oliver en el montaje de la obra "Marat Sade" de Peter Weiss, también para el Ituch; vuelve a montar y dirigir En 1966 grabo si primer LP

"La Remolienda" de Alejandro Sieveking, esta vez, para Canal 9 de Televisión de la Universidad de Chile. 1966 es además el año de la aparición de su primer Lp como solista. Lo edita el sello "Arena" con el título "Víctor Jara".

Al año siguiente, 1967, es el sello Emi-Odeón el que edita el Lp "Víctor Jara" y "Canciones Folklóricas de América", junto a Quilapayún. En el ámbito teatral, monta nuevamente "La Remolienda". Es invitado a Inglaterra, en su calidad de Director Teatral, por el Consejo Británico. Recibe el premio de "La Crítica" por su dirección en la obra "Entretenimiento a Mr. Sloane" y el Disco de Plata del Sello Emi-Odeón.
1969 Dirige el montaje de la obra "Viet-rock" de Megan Terry, para el Ituch; y "Antígonas" de Sófocles para la Compañía de la Escuela de Teatro de la Universidad Católica. Profesor invitado en dicha Escuela de Teatro.
Gana el Primer Premio en el "Primer Festival de la Nueva Canción Chilena" con el tema "Plegaria a un Labrador". Viaja a Helsinki invitado a cantar en un Mitin Mundial de Jóvenes por Vietnam que se realiza en la capital de Finlandia. El sello Dicap edita su Lp "Pongo en tus Manos Abiertas".
1970: Es invitado a la Conversación Internacional de Teatro, en Berlín. Participa en el Primer Congreso de Teatro Latinoamericano de Buenos Aires. Renuncia al Instituto de Teatro de la Universidad de Chile para realizar recitales por todo el país, en el ámbito de la campaña electoral de la Unidad Popular. Emi-Odeón edita un nuevo Lp suyo: "Canto Libre".

Es Embajador Cultural del Gobierno de la Unidad Popular.

En el año 1971 trabaja intensamente con el compositor Celso Garrido Lecca en la música para el ballet "Los Siete Estados", de Patricio Bunster, para el Ballet Nacional. Ingresa, junto a Isabel Parra e Inti-Illimani, al Departamento de Comunicaciones de la Universidad Técnica del Estado. En calidad de Embajador Cultural del Gobierno de la Unidad Popular, realiza una gira de recitales y programas de televisión por México, Costa Rica, Colombia, Venezuela, Perú y Argentina. Es editado, por el sello Dicap, su Lp "El Derecho de Vivir en Paz". Obtiene el premio "Laurel de Oro" como el mejor compositor del año.

En los años 1972 y 1973, compone la música de continuidad para Televisión Nacional de Chile.

Durante 1972: investiga y recopila testimonios en la población "Hermida de La Victoria" los que forman parte de su Lp "La Población" para el sello Dicap. Realiza una gira musical por la Unión Soviética y Cuba. Es invitado al Congreso de Música Latinoamericana organizado por "La Casa de las Américas", en La Habana. Dirige el homenaje a Pablo Neruda, en el Estadio Nacional, al regreso del poeta a Chile, luego de recibir el Premio Nobel.

Es invitado por los campesinos de Ranquil para crear una obra musical acerca del lugar. Se incorpora a los trabajos voluntarios con ocasión de la huelga de los camioneros que busca paralizar al país.

En 1973: participa en la campaña electoral parlamentaria, realizando conciertos en favor de los candidatos de la Unidad Popular. Dirige y participa como cantante en un ciclo de programas de televisión en contra de la Guerra Civil y Fascismo, acogiendo el llamado hecho, en ese sentido, por Pablo Neruda.

Realiza un gira de conciertos en Perú, patrocinado por el Instituto Nacional de Cultura de Lima. Trabaja en la grabación de sus últimas composiciones para 2 Lps que no alcanzaron a ser editados. Graba el Lp "Canto por Travesura", recopilación del folklore picaresco de Chile, que no alcanzó a salir a la venta.
11 de Septiembre de 1973: Víctor se dirige a la Universidad Técnica del Estado, su lugar de trabajo, donde cantaría en la inauguración de una exposición, desde la cual se dirigiría al país el Presidente Allende. Los militares rodean el recinto universitario ingresando a él el día siguiente, tomando detenidos a todos los profesores y alumnos que se encontraban en su interior.
Víctor Jara es llevado al Estadio Chile y torturado.
Muere acribillado el 16 de Septiembre, pocos días antes de cumplir 41 años.
Su cuerpo es encontrado en la morgue como NN.

Muerte de Víctor Jara

Canto inconcluso

El último poema

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miércoles, noviembre 01, 2006

OFRENDA A MIS AMIGOS MUERTOS

Los muertos célebres no necesitan que alguien se acuerde de ellos el Día de Muertos. Sus obras nos remiten siempre a sus nombres, y si no nos acordamos de ellos, algunas calles, escuelas, libros, colecciones y hasta premios aseguran su pervivencia en la memoria colectiva. Estos muertos pueden descansar tranquilos. No importa cuánto hayan padecido, sus legados garantizan esa huella fosilizada de su paso por la existencia. ¿Pero qué hay de aquellos cuyas vidas no fueron tocadas por los destellos de la genialidad? ¿Esos quienes dedicaron todo esfuerzo a la supervivencia y cuyas obras no son otras sino el fruto de su trabajo y la crianza de los hijos? ¿En cuál libro quedarán registrados sus nombres? ¿Quién escribirá sus biografías, contará sus amores, su empecinada lucha por mantenerse incólumes ante los azares de la vida? ¿Y a los desamparados, recordarás tú sus rasgos cuando un mañana fría alguien recoja sus cuerpos en la calle? ¿Al borracho de la acera de enfrente, al limpiavidrios del crucero donde pasas todos los días, al barrendero?

A todos ellos dedico yo este pequeño texto en este Día de los Muertos. A todos de quienes pocos tendrán una imagen en el rincón de los imprecisos recuerdos. Lo dedico a Chacha, por ejemplo. Así le decíamos. Chacha trabajaba de noche en El Chapulín Colorado y por la mañana en la fábrica. A veces había dormido sólo un par de horas y llegaba con las pestañas postizas torcidas en los ojos y el maquillaje de la noche anterior embarrado en su cara marcada de ojeras. Con todo y el cansancio y la resaca, Chacha se traía la fiesta del Chapulín a la línea de producción, donde era supervisora. Siempre me pregunté cómo era capaz de aguantar con los zapatos de tacón alto puestos tantas horas. Tenía la manía de agarrarles el trasero a los muchachos que pasaban a dejar material a los operadores, o a los ingenieros que se acercaban a arreglar algún problema. Luego soltaba unas risotadas cuando se les ponía la cara coloradota de la vergüenza. Los demás nos reíamos también entonces por el atrevimiento. Su estilo para motivar a los empleados era peculiar, pero siempre alegre y dicharachera, como si trajera en las venas la música de la rockola.

— ¡Órale cabrones, chínguenle, no se hagan pendejos! Tenemos que hacer 100 baterías por hora para los gringos.

A pesar de ser de piel oscura, llevaba el pelo teñido de rubio y minifaldas que a su edad, ya no le iban bien. Cuando ya no pudo con los dos trabajos dejó la cantina, pero siguió usando las pestañas postizas de color negro azabache, el pelo güero y el maquillaje reglamentario del bar. Nos dejó su alegría y esa forma de ponerle buena cara a los problemas, su amistad. Por eso cuando después de muchos años enfermó de cáncer, sentimos pena porque se fuera tan así, tan trabajada, sin nada en las manos y con tanto sufrimiento. La última vez que fuimos verla al hospital, escuchamos sus gemidos dolorosos y entramos cuando se calmó. Quién sabe cómo despertó y nos dijo en su lenguaje acostumbrado cuando le hicimos una pregunta estúpida.

— ¿Cómo estás?

— Pos’ mírenme, ahora sí ya me llevó la chingada. Estaba teniendo un sueño tan bonito, ¿por qué me despertaron? Si estaba en un jardín lleno de flores, maravilloso. Yo no quería regresar aquí, quiero seguir durmiendo.

Ya no la volvimos a ver. Su amistad a toda prueba y desfachatez se quedó dentro de cada uno de los que compartimos muchos años de trabajo con ella.

Chacha no fue la única amiga de la maquila que nos dejó a lo largo de 25 años. También lo hizo José Manuel Martínez, mi jefe en el departamento de Calidad, quien fue asesinado de un tiro por un asaltante cuando se resistió. Anastasio, un joven amable, guapo y tierno que no tendría ni veinticinco años cuando murió de alguna enfermedad que no supimos. El señor Ortiz, nuestro contador a quien le dio un infarto en su oficina. Creímos que estaba dormido sobre el escritorio cuando lo descubrimos. También se fue Eduardo, quien además de tener el puesto de Ingeniero, daba clases en una preparatoria. En un fin de semana, llevó a algunos de sus estudiantes de viaje en su van a un poblado cercano, pero un accidente en la carretera le quitó la vida y dejó a sus estudiantes mal heridos. Simón, tal vez el más joven de todos, hacía dibujos a mano alzada para elaborar ayudas visuales, murió cuando sus riñones enfermos de plano se negaron a funcionar. Y mi querida hermana Dora, también supervisora en la misma fábrica, murió aquejada de un cáncer que se la llevó demasiado joven, demasiado pronto.

Descansen en paz mis muertos de la maquila.

La obra de arriba es "Dama en el Jardín" de Claude Monet (1867)

¿CUÁNTO LEEMOS LOS MEXICANOS?


Los resultados de la Encuesta Nacional de Lectura que fueron dados a conocer este 28 de Octubre en la Biblioteca Vasconcelos de la Ciudad de México, reflejan la realidad de la oscuridad cultural en la que vivimos los mexicanos. La encuesta, que se llevó a cabo en coordinación con la UNAM (Universidad Nacional Autónoma de México) a solicitud de CONACULTA (Consejo Nacional para la Cultura y las Artes), es la más la amplia que se ha realizado en México. Consistió en aplicar 4,057 cuestionarios en viviendas a personas de 12 años o más, en 29 estados, 136 municipios y 6 regiones del país. Algunos de los datos que revelan el grave atraso en materia de lectura en el país son los siguientes:
Los mexicanos leemos sólo 2.9 libros en promedio al año. Esta cifra está muy por debajo de los 25 libros que la UNESCO recomienda leer al año y resulta muy inferior cuando la comparamos con los 47 libros que leen Japón, Noruega, Finlandia y Canadá. Los libros leídos incluyen libros de texto, revistas e historietas.
De los encuestados, un tercio de ellos no lee ni siquiera un libro al año, otro tercio lee de 1 a 2 libros al año, un cuarto lee entre 3 a 4 libros al año, y el 4.2 % restante lee 10 libros o más anualmente.
Entre quienes leen, el 29.4% lo hacen menos de 2 horas a la semana; el 21.3% de 3 a 5 horas semanalmente, y el 16% más de 6 horas a la semana.
Las tres primeras razones aludidas para no leer fueron: por falta de tiempo (69.9%), porque no le gusta (30.4%) y porque prefieren realizar otras actividades recreativas (19.1%).
Los libros más leídos por los encuestados son la Biblia, que es leída por personas mayores de 55 años; Cien Años de Soledad de Gabriel García Márquez; El Principito de Antoine Saint Exupéry; El Código Da Vinci de Dan Brown; Un Grito Desesperado de Cuauhtémoc Sánchez y Harry Potter de JK Rowling.
Innecesario decir que las estadísticas reflejan una relación directa entre la pobreza y quienes no leen.

Los datos de la encuesta son más que elocuentes. En vez de aburrirlos con la obviedad de mis comentarios, incluyo este fragmento del escritor español Mariano José de Larra (1809-1837) uno de los escritores más importantes del siglo XIX. En la Carta a Andrés, realiza una reflexión sobre el mundo cultural y del libro de la época. Como comprueba en la encuesta, unos cuantos años después, algunas cosas no han cambiado demasiado. Puedes leer el artículo completo en el Blog El Documentalista Enredado.

Carta a Andrés (Fragmento)

"Más te dijera, Andrés, en el particular, si más voluntad tuviese yo de meterme en mayores honduras; empero sólo me limitaré a decir para concluir que no sabemos lo que tenemos con nuestra feliz ignorancia, porque el vano deseo de saber induce a los hombres a la soberbia, que es uno de los siete pecados mortales, por el plano resbaladizo de nuestro amor propio; de este feo pecado nació, como sabes, en otros tiempos la ruina de Babel, con el castigo de los hombres y la confusión de las lenguas, y la caída asimismo de aquellos fieros titanes, gigantazos descomunales, que por igual soberbia escalaron también el cielo, sea esto dicho para confundir la Historia Sagrada con la profana, que es otra ventaja de que gozamos los ignorantes, que todo lo hacemos igual."

"De que podrás inferir, Andrés, cuán dañoso es el saber, y qué verdad es todo cuanto arriba te llevo dicho acerca de las ventajas que en esta como en otras cosas a los demás hombres llevamos los batuecos, y cuánto debe regocijarnos la proposición cierta de que:

«En este país no se lee porque no se escribe, y no se escribe porque no se lee»;

que quiere decir en conclusión que aquí ni se lee ni se escribe; y cuánto tenemos por fin que agradecer al cielo, que por tan raro y desusado camino nos guía a nuestro bien y eterno descanso, el cual deseo para todos los habitantes de este incultísimo país de las Batuecas, en que tuvimos la dicha de nacer, donde tenemos la gloria de vivir, y en el cual tendremos la paciencia de morir. Adiós, Andrés."

Tu amigo, el Bachiller.

El Pobrecito Hablador, 11 de septiembre de 1832.

lunes, octubre 30, 2006

IKER EL CIEGO

Iker quisiera tener la consistencia del molusco. Ser un invertebrado con el caparazón del cangrejo; o estar cubierto como el caracol con su concha, para evitar hacerse daño cada vez que tropieza con las piedras. Cada vez que no atina el paso al subir o bajar las banquetas, o los escalones del autobús. Quién iba a pensar que la vida le haría esa jugarreta de dejarlo a oscuras ya pasados los cuarenta.
— Me toma muy viejo la ceguera. Si cuando menos hubiera nacido así, estaría ya hecho a la idea. Mis otros sentidos compensarían la falta de vista y, sin nunca haber visto la luz del día ¿cómo habría podido echarla en falta? Ni por eso se apiadó Greta y vio en mi enfermedad la oportunidad de deshacerse de mí cuando más la necesitaba. No tardó mucho en conseguirse otro, y otro más. Me tuve que ir de la casa cuando su descaro era ya insoportable. Las últimas palabras que me lanzó cuando me marché, todavía me punzan el alma como clavos ardientes.
—¡Lárgate de una vez, ciego inútil!
—El camino a la fábrica desde donde vivo ahora que ya no estoy con Greta no lo conozco. Me vuelvo loco tratando de reconocer las calles, las esquinas, los autobuses. Distingo las cosas por sus sombras, sus siluetas y la luz del sol me enceguece todavía más. ¡Ah! Dios mío, quién tuviera la capacidad del murciélago, que manda sus señales por el aire para evitar chocar contra los árboles; o la de la hormiga, que puede llegar hasta su nido guiada por los olores de su ruta.
Iker tropezó el otro día con unos hombres que hacían reparaciones en la calle y que descansaban echados en el suelo después de la hora del almuerzo, y cayó encima de ellos.

— ¿Qué estás ciego, pendejo? ¡Fíjate donde pisas!

Iker lloró calles más adelante. A partir de su ceguera, sólo inspiraría el desprecio y la compasión de los hombres.

— ¡Señor! Conviérteme en araña, que sabe medir a zancadas la distancia a su agujero. La más pequeña alimaña ciega puede sobrevivir en la Tierra y yo, que soy hombre, no soy más que un despojo inútil.
En el almacén de la fábrica donde trabaja, Iker surte materiales que conoce desde hace muchos años. Reconoce los tornillos, las tuercas, los diferentes cables al tocarlos, pero desde que sus compañeros se dieron cuenta de que el glaucoma lo está dejando ciego, le van dando cada vez menos responsabilidades para evitar que tenga un accidente, y para evitar errores de surtido. Antes, manejaba un montacargas pero ahora, no es capaz de distinguir la línea sobre la que debe escribir su nombre.
— Deberían darle la incapacidad permanente en el Seguro Social, Iker. Usted no puede trabajar así. Le dijo la enfermera de la fábrica.
— No me la dan porque dicen que me pueden operar si consigo unas válvulas que cuestan catorce mil pesos, y yo no los tengo. Y el Seguro Social no tiene presupuesto para comprarlas.

— Pero es que el riesgo de un accidente es muy grande.

— Sí, pero yo necesito que me operen. Que me pongan esas válvulas para ver mejor y no tengo ese dinero. Tengo que seguir trabajando hasta que los junte.

Iker salió de la enfermería y se acordó de Bartimeo, el ciego de la Biblia, que fue sanado por Jesús en Jericó.
Pero Jericó estaba más lejano todavía que el día que llegara a conseguir los catorce mil pesos.

La obra de arriba es: "Jesús cura al ciego de Jericó" de Nicolas Poussin hacia 1650

viernes, octubre 27, 2006

PINGÜINO EMPERADOR, EJEMPLO DE SOLIDARIDAD

De los ejemplos que se encuentran en el mundo animal y de los que bien podríamos aprender, hay uno que me parece maravilloso por la solidaridad que practican las parejas hembra y macho cuando se trata del cuidado de sus crías. Se trata del Pingüino Emperador. Existen dieciocho diferentes clases de pingüinos y todas ellas viven al sur del ecuador. Los más grandes son los pingüinos Emperador que viven en la Antártida. Anidan sus huevos cerca de noventa kilómetros lejos del océano ya que no podrían anidarlos en el hielo porque se congelarían si sólo lo tocaran por unos cuantos segundos. No hay nada que los pingüinos puedan usar para construir sus nidos, por lo que tienen que cuidar de sus huevos de modo especial.
La hembra del Pingüino Emperador pone solamente un huevo, y una vez que lo hace, el pingüino macho lo hace rodar hasta la parte superior de sus pies. Un doblez especial de piel en la parte inferior del estómago del pingüino macho cubre completamente el huevo para mantenerlo tibio. Esto ocurre alrededor de mayo o junio, al comienzo del crudo invierno antártico; en donde las oscuras noches llegan a durar más de 20 horas.

Los pingüinos macho permanecen de pie juntos para poder sobrevivir a las bajas temperaturas hasta por dos meses con sus huevos en sus pies.

Mientras tanto la hembra va buscar alimento tan pronto como pone su único huevo. Después de dos meses, regresa y toma el huevo del macho. El pingüino macho llega a perder hasta la mitad de su peso en ese tiempo. Cuando la hembra regresa, busca a su pareja por medio de su llamada que logra reconocer entre cientos. Entonces el pingüino macho, quien no ha tenido nada que comer por dos meses, regresa al mar.
Luego de que el cascarón del huevo rompe, los pingüinos hembra y macho toman turnos para cargar al bebé en sus pies. Cuando la temperatura es muy baja, la piel del estómago de sus padres cubre al bebé pingüino. Esto lo mantiene tibio y lo protege del viento y el hielo.

Es sorprendente la equidad y el sacrificio que la pareja de pingüinos — que además es monógama — practica. Aunque su conducta es instintiva para proteger la especie, no deja de maravillarme. Por otra parte, es descorazonador reconocer que el hombre no es precisamente mejor que los pingüinos en ese aspecto. Me dan ganas de ir a repartir volantes con esta historia afuera de las maquiladoras y en la calle para incitar a la reflexión.

jueves, octubre 26, 2006

MUERE RAFAEL RAMÍREZ HEREDIA

Del Trópico (Fragmento)
"A un lado de la bañera, la mujer, alta y carnosa, coloca los elementos necesarios: el abanico de pie, una pirámide de piñas con cáscara, tulipanes rojos y amarillos, heliconias intensas, una sandía abierta en dos, varias papayas cortadas en picos, helechos extendidos, un trío de velas con candelabros dorados, y cerca de donde ella apoyará la cabeza dentro de la tina, se encuentra, suntuosa, la cesta llena de mangos.

Cinthia toma el primero, lo palpa midiendo su madurez, lo huele e inicia el descascarado mientras canturrea alegres marchas militares, aires de variados arabescos y redobles, marchas y no boleros, esos no, esos son exclusivos del hombre joven que lleve una gabardina gris, cruzada, con adornos metálicos en el cinturón, y aparezca al inicio de la calle Madero.
Con el mango libre ya de ataduras, irrumpientes los olores y las fibras, la carne frente a los ojos, ella le hunde los dientes clavándolos con lentitud, moviendo las mandíbulas con la fuerza exacta, con el ritmo necesario de quien desea extender la mordida hasta más allá del tiempo, refugiándose en ese placer que Cinthia absorbe como primer aliento.
Deja que el jugo amarillo corra por los cachetes, manche el cuello, avance hacia los pechos gordos, blancos, cruzados de venas remarcadas, y el zumo se mezcle con el agua fría batiendo los pezones en una especie de ola, pintarrajeada apenas, que sube de color conforme la cesta de mangos va quedando vacía.
Ella tararea.
Marca los redobles de un tuba con los cachetes inflados. Lleva el compás de los tambores y clarines con los hombros.
Pela la fruta, mira el decorado y muerde.
Sorbiendo, degusta la carne jugosa. Saborea lo dulce de la pulpa. Frota su papada contra el cuello para sentir al líquido pegostroso a su carne y sigue con las marchas militares y el movimiento del agua en la tina de porcelana, mientras la tarde se derrumba en calores, afuera, en las calles del puerto".

Rafael Ramírez Heredia nació el 9 de Enero de 1942 en Tampico, Tamaulipas y falleció, a causa de un cáncer pulmonar, este 24 de Octubre.

Publicó más de 45 libros entre los que destacan El Rayo Macoy, por el que ganó el Premio Internacional “Juan Rulfo” en 1984, y La Mara, Premio del Círculo de Críticos de Arte de la República de Chile al mejor libro extranjero del año 2004 y Premio Dashiel Hammett 2005, que entrega La Semana Negra de Gijón, Asturias, España. Sus obras han sido publicadas en Estados Unidos, Honduras, Colombia, Argentina, Chile, Cuba, España, Francia, Alemania, Rusia y Bulgaria, y traducidas al alemán, francés, inglés, búlgaro y ruso. También escribió cuentos, crónicas y colaboró en numerosas revistas y periódicos mexicanos y extranjeros. Se desempeñó como profesor por más de 40 años en el Instituto Politécnico Nacional de México. Incansable viajero, aficionado a la Fiesta Brava (se jactaba de conocer casi todas las plazas de toros del mundo y de haber recibido algunas cornadas), apreciaba la amistad por encima de muchas cosas. Su última novela publicada La Esquina de los Ojos Rojos, de Editorial Alfaguara, se agotó a las cinco semanas de su aparición.

Su muerte, en plena madurez intelectual deja un vacío en el ámbito de las letras mexicanas.

“Y allí frente al toro, es donde me siento más yo que nunca, porque me cae que antes de torear me estoy muriendo de miedo, pero ya adentro, cuando de veras me estoy jugando la vida, cuando sé que antes me mata el animal de un pitonazo a que yo me haga a un lado, es entonces cuando me siento más lleno de vitalidad. Y así es la vida, como el toreo, porque uno tiene que estar dispuesto a la muerte y así entregarse a la vida”.

Fragmento de entrevista que pueden leer en su página aquí.

martes, octubre 24, 2006

MAURICIO CARRERA Y LAS HERMANAS MARX

El otro día Ricardo y yo fuimos a una fiesta. Era el cumpleaños del escritor y ensayista mexicano Mauricio Carrera, y como está de profesor invitado en la Universidad de Ciudad Juárez, aprovechó la excusa para conocer un poco más a sus nuevos amigos de la frontera y nosotros acudimos encantados a conocerlo a él. Yo me acababa de leer su trilogía de cuentos Las Hermanas Marx con la curiosidad de quien busca pistas para descubrir los artificios de los buenos escritores y con la esperanza de encontrar esa extrañeza de quienes se alejan de la narrativa facilona, porque uno siempre quiere que el recuerdo de un libro que uno lea sea perdurable. Como el de un gran amor.

Por este libro Mauricio obtuvo el Premio Nacional de Cuento Inés Arredondo en 2003, que junto a otros, ha engrosado más su prestigio y va dando a conocer muy rápido su calidad innegable. El libro se compone de tres relatos: Lluvia en la Gioconda, Armas que Fueron Humilladas, y Las Hermanas Marx. Tengo que confesar que ya hacía mucho que no leía algo tan hilarante como Lluvia en la Gioconda. Su personaje, un joven huyendo de su padre, cuenta su periplo en Europa a la vez que transita de los brazos de Caline, la madura y caliente escritora fallida, a los de Nadine, la bella y no muy lista maquillista de una perfumería, mientras descarga sus frustraciones amorosas dirigiendo el chorro amarillo de sus esfínteres contra el muro azul de una librería parisina. En Armas que fueron Humilladas, el deseo de Alberto — el fotógrafo cuarentón abandonado por su esposa lesbiana — por llevarse a la cama a Josefina, va menguando conforme se revelan los intrincados rasgos de su personalidad.

Pero la perla de la corona, sin menoscabo de los otros dos cuentos, se la lleva sin duda Las Hermanas Marx. Para empezar, la frase inicial Perdone usted que no me levante”, se lee en el epitafio de la abuela”, abre genialmente la historia. En ella, Mauricio cuenta una historia de amor — o desamor— usando como fondo una profusión de personajes, escenarios, y situaciones que llena de aromas y color a este magnífico relato. Cuando lo empecé a leer — yo que prefiero la sencillez y la brevedad a lo barroco—, temí que la historia principal se diluyera en el mareo que me causaba este llevarme en volandas de Alemania, a España, el Atlántico, la Unión Soviética, México… de Karl Marx, a Engels, los titiriteros, la bisabuela, y a la Pasionaria. Pero la destreza narrativa de Mauricio mantiene hábilmente el hilo conductor de la historia entre Marina Nadurille y Carlos Alberto Izquierdo sin que lo perdamos de vista y sin dejar nunca de hacernos sonreír con ese original sentido del humor y ese dinamismo que caracterizan a los tres relatos. Mauricio dice que en Las Hermanas Marx intenta “contar las historias de mujeres independientes, soberanas, inteligentes —y no tanto—, y de los hombres que las aman y desaman” Yo estoy de acuerdo con él, sólo que se queda corto, hay mucho más que eso en ellas. Hay humor, desamor, ironía, desengaños, desconcierto, frustración y soledad. Esa que padecen los enamorados que en su búsqueda del amor, se van quedando con las manos vacías.

Todo un disfrute leer a este autor que da gran realce a la nueva literatura mexicana.

Mauricio Carrera (D.F. 1959) es escritor y periodista. Es Licenciado en Periodismo y Comunicación Colectiva por la UNAM y Maestro en Literatura Española por la Universidad de Washington (E.U.A.). Sus entrevistas, reportajes y crónicas han aparecido en periódicos y revistas de México, Estados Unidos, Chile y España. Es autor de Las de Cajón y otras Preguntas (UPN, 1992), El Demonio del Arte (CONACULTA , 1995), La Señal del Guerrero (Puebla, 1998), que constituyen una recopilación de su trabajo periodístico. En 1996 obtuvo el premio “Fernando Benítez” de Periodismo Cultural. Ha sido becario del INBA (1985), así como del Centro Mexicano de Escritores (1987). Ganó, en 1994, el concurso Nacional de Cuento “Otto Raúl González”, en 1995 el XXIV Concurso Latinoamericano de Cuento “Edmundo Valadés” y en 1996 el II Certamen Literario Internacional Manuel Acuña en el área de ensayo. En 1999 recibió el Premio Nacional de Cuento “Agustín Monreal”. Ha publicado las novelas El Club de los Millonarios (1996), Marilyn Monroe y Otros Familiares (2000), y Tormenta (2003). Las Hermanas Marx es su cuarto libro de cuentos.


Algunos enlaces sobre Mauricio Carrera:

Ficticia

Instituto Cervantes

Nuestra Comunidad

La Cultura - Sala de Prensa

Reseñas de este libro

viernes, octubre 13, 2006

LA MELODÍA MÁS HERMOSA DEL MUNDO

Cuento dedicado a mi nieta Gala Fernanda Duarte Vázquez

Las manos flacas y huesudas pero suaves como seda de la abuela cogieron las dos manitas de Nadia.

—Ven, te diré un secreto.

Nadia observó las gruesas venas azuladas en el dorso de las manos mientras la escuchaba susurrar.

—“La melodía más hermosa del mundo se encuentra en el agua.”

Mirándola con los ojos que ponía cuando no comprendía nada, la niña le regaló una sonrisa de ignorancia. ¿Qué tenía que ver ese supuesto secreto con que a ella no le gustara bañarse? Ya no hubo tiempo de interrogar a la abuela con fama de saber cosas fuera de este mundo sobre aquel adagio, pues enfermó gravemente y murió no mucho después. Su proverbio quedó retumbando en la cabecita de Nadia como el sonido de las cuerdas de la guitarra en su caja de resonancia. Con el tiempo Nadia inició la investigación de aquel misterio legado por su abuela. Primero preguntó a su madre si conocía el significado de aquella frase y todo lo que obtuvo fue un levantar de hombros más de indiferencia que de incógnita. Después observó atentamente el agua en un vaso. No había nada más que ese líquido transparente e insípido. Metió los dedos para intentar sentir alguna conexión con la música, pero no tuvo éxito ni en este ni en muchas de sus tentativas siguientes. Un día que su tío Marcos tocaba el violín, le preguntó si metiéndolo al agua podría escuchar sus notas, pero Marcos le contestó que no conocía ningún instrumento que produjera sonido alguno estando sumergido en el agua. Y hasta una tarde de lluvia estuvo pegada mucho tiempo a la ventana observando los millones de gotitas caer y escuchó con mucha atención su golpeteo en los cristales y en el techo pero su monótono tac-tac no le pareció exactamente la música más bella.

La abuela me mintió, pensaba ¿Cómo puede haber una melodía dentro del agua?

El verano siguiente la familia fue a pasar dos semanas en la playa. Nadia estaba entusiasmada. ¡Claro! Eso tenía que ser, tal vez si escuchara la sonoridad del rumor del ir y venir de las olas descubriría por fin el mágico secreto que le confió la abuela. Nadamás llegar, se sentó frente al mar y cerró los ojos para escuchar el fluido lento, suave y misterioso de las olas del mar al principio, pero la sonoridad era tosca y violenta al estrellarse contra las rocas.

—No, esa no puede ser la melodía más hermosa del mundo en el agua, reflexionó.

Creyó que tal vez no había escuchado con la debida concentración. Entonces en lugar de jugar con sus hermanos se sentaba largos ratos bajo la sombrilla con los ojos cerrados a seguir escuchando el ritmo cadencioso del oleaje. Sin convencerse finalmente se sumergió, nadó por debajo y sobre el agua salada y no encontró sino sonidos sin ritmo ni melodía. Al terminar las vacaciones se convenció de que no había encontrado aun la melodía más hermosa.

Algún tiempo después ya casi había olvidado la obsesión que la abuela le clavara antes de morir.

— Yo creo que estaba un poco loca, fue lo último que pensó sobre el asunto.

Una vez, estando debajo de la ducha por la mañana antes de irse a la escuela, el sueño residual aun hacía que le pesaran los párpados y los mantuvo cerrados mientras el agua escurría por su cabeza. Y de pronto se percató que escuchaba sonidos lejanos como de campanitas. Concentró su atención y ¡sí! Parecía que escuchaba lo que parecía la nota de alguna melodía. Abrió los ojos y la boca y se puso la expresión que ponía cuando no podía creer algo. Pero con los ojos abiertos no podía escuchar nada. Volvió a cerrarlos y logró escuchar la nota musical de nuevo. Nadia por fin empezaba a comprender dónde se encontraba la magia del secreto. Pero antes de caer en falsas conclusiones se quiso asegurar de no estar escuchando una ilusión. ¿Acaso eran las gotitas cristalinas golpeando contra la llave de la ducha, contra la puerta corrediza del baño? ¡No, había descubierto el secreto!
Las semanas siguientes Nadia se duchó hasta tres veces al día. A veces escuchaba el alegre sonido de trompetas; otras, sutiles cuerdas de violines; también dulces flautas, graciosas armonías de arpas, fragmentos de escalas melódicas de piano. Pero nunca llegaba a enterarse de la melodía completa. Si pudiera ella armar el rompecabezas —
recapacitaba— unir todas las notas, escribirlas y entonces escuchar por fin la más hermosa melodía del mundo arrancada al chorro cristalino y cantarín del agua de la ducha. A pesar de ser todavía una niña, se dio cuenta de que nunca podría juntar los timbres melódicos que iba escuchando aislados cada vez que se duchaba, eso podría llevarle toda la vida. La canción más hermosa del mundo estaba allí, entre sus acordes y pulsaciones pero en desorden, escondidos dentro de la evocación que le inspiraba el agua de la ducha, sin poder provocar emoción alguna. Nadie podría escuchar nunca el encanto que produciría su intensidad, ni vibrar con su clímax. Entonces Nadia lloró, pero al escuchar la historia, sus padres comprendieron su deseo. La matricularon en una escuela de música donde Nadia descubrió su talento musical. Cuando llegó la universidad ya tocaba varios instrumentos pero aun no lograba descubrir la melodía más hermosa del mundo, por eso eligió la carrera musical, para seguir buscándola con su sensibilidad y su conocimiento.
Ahora Nadia es una poetisa del sonido. Sus conciertos embelesan y despiertan sentimientos profundos en quienes la escuchan. Cuando al concluir la ovacionan, pone la cara que acostumbra cuando está feliz y recuerda aquel secreto de su abuela medio bruja que la impulsó a buscar – aunque fuera un búsqueda sin fin – la perfección y la belleza de la música en la caja resonante de su espíritu.

jueves, octubre 12, 2006

MAQUILA Y MALTRATO INFANTIL

Aunque sólo tenía diez años, Anahí Orozco Lorenzo cuidaba sola a sus hermanos pequeños mientras su madre trabajaba en una planta ensambladora. Como si tal responsabilidad fuera pequeña, el marido de una amiga de su madre le llevaba a su hija de tres años para que también se hiciera cargo de ella . Las noticias decían que contó a sus compañeras de escuela que se sentía triste los últimos días. No se sabe si por la gran carga que soportaba al tener que cuidar de tres niños hasta que sus madres terminaran su turno, o porque se dio cuenta de las intenciones de su depredador, el padre de la niña de tres años. El terrible homicidio ocurrió cuando éste llevó a su hija a la casa de Anahí. Sacó a los otros dos niños y a su propia hija al patio de la casa y cerró la puerta para que no pudieran entrar. Violó y estranguló a Anahí, luego prendió fuego a su cuerpo y se fue a dormir a su casa sin importarle que su propia hija estaba en riesgo de morir quemada. Los vecinos llamaron a los bomberos cuando vieron las llamas y fue posible salvar a los otros niños. El terrible asesinato de Anahí es solamente uno de los 13 que han sido perpetrados contra niños en Ciudad Juárez desde el primero de enero del 2005 a la fecha. Golpizas a manos de sus padrastros o sus padres, acuchillados por drogadictos o ladrones, violaciones, y asesinato y violación por pederastas, fueron las principales causas de las muertes de esos 13 niños.

Las noticias cada vez más frecuentes de niños maltratados salvajemente en los diarios son un foco de alarma que se debería analizar a fondo y con urgencia por autoridades y sociedad para generar respuestas inmediatas que protejan a la niñez. Las estadísticas en lo que va del año y que se han denunciado en Ciudad Juárez, simplemente espantan: 607 casos de maltrato infantil de los cuales el 46% son por omisión de cuidados; un 25% por abuso físico; un 22% por abandono; un 4% por violación y un 3% por abuso sexual. Este fenómeno es exagerado y va en aumento, pues el mes de septiembre hubo un incremento del 20% en violencia familiar. Estos casos ocurren principalmente en las capas sociales con menores recursos económicos. Las causas de esta problemática que afecta a un grupo por demás vulnerable como la niñez son multifactoriales, pero varias de ellas tienen que ver estrechamente con la maquiladora como factor de cambio en la familia. Las largas jornadas de trabajo, la falta de guarderías y los bajísimos salarios mínimos (48.67 pesos diarios o 4.42 dólares en esta zona fronteriza) causan que los niños queden solos mientras sus padres trabajan, o bajo el cuidado de otras personas, - muchas de ellas menores de edad - poniendo en riesgo su seguridad.

Es hora de que las empresas maquiladoras reconozcan su responsabilidad en los problemas de la comunidad. El precio que paga la sociedad por la generación de una riqueza que no es compartida es demasiado alto. Urge una sensibilización ante esta realidad que está afectando a los niños gravemente que resulte en acciones efectivas a favor de la niñez, posiblemente una de las mejores causas por las que vale la pena luchar.

domingo, octubre 01, 2006

JOSÉ CARRERAS EN CIUDAD JUÁREZ

Ayer convencí a Ricardo para que fuéramos a ver al concierto de José Carreras en Juárez. No todos los días tenemos la oportunidad de ver artistas de su talla aquí. El gobernador del Estado se ha empeñado en borrar el estigma de ciudad del crimen, donde matan a las mujeres, donde los narcos ajustan cuentas en las calles acribillándose a balazos y donde miles de emigrantes cruzan cada año hacia los Estados Unidos. Para ello está impulsando programas culturales como el Festival Internacional Chihuahua, que ya va en su segunda edición este año y se construye un gran teatro que dicen que será el más grande de México. La joya del Festival – que comenzó hace unos días -, era el concierto al aire libre de José Carreras, además, con entrada gratuita. Así que veinte mil juarenses nos concentramos en la explanada del Centro Cívico Cultural Paso del Norte para escuchar la impresionante tesitura del tenor barcelonés. Desacostumbrados a espectáculos de primer nivel, los asistentes se extrañaban del protocolo del artista que salía del escenario después de cada dos canciones dejando a la orquesta su turno, y de cómo luego el director iba por él para continuar el concierto. A nuestras espaldas, alguna señora decía que tendríamos que ir todos vestidos de gala y que en algunas ciudades las mujeres hasta se ponían las pieles para asistir a conciertos de ópera. Con todo y que éramos nuevos en el tema de los conciertos, la gente más humilde aplaudía a rabiar cada interpretación de uno de los mejores tenores del mundo. Allí nos dimos cita trabajadores de maquila, indígenas Tarahumaras, universitarios, abogados, artistas, y gente de todas clases. Aunque nadie entendíamos la mayoría de las canciones, Carreras supo emocionar nuestros espíritus que demostrábamos con rostros de felicidad y asombro, como cuando cantó la famosa Granada de Agustín Lara. La ovación fue inevitable y los “¡bravos!” y ¡bravísimos! se repetían como en cascada. Al final, obligado por los aplausos que no cesaban, regresó una y otra vez hasta cantar cuatro canciones fuera de repertorio. Fue notorio que a pesar de que sabía que Juárez no era Milán, los corazones sensibles saben reconocer la belleza del arte en cualquier parte y se sintió tan agradecido con ello como si hubiera estado en el más grande foro mundial.

Ojalá que la apuesta por la cultura que está poniendo en la mesa el gobierno en Ciudad Juárez sea el contrapeso contra los actos bárbaros de algunos. Los juarenses necesitamos opciones para mirar el lado más amable de la humanidad, tal vez de esa manera podamos seguir teniendo esperanza en ella.

domingo, agosto 27, 2006

GEMELOS ALBINOS



Mi mamá nos mandaba por petróleo cada tarde de invierno con un galón de plástico al depósito de don Daniel. Alguno de mis hermanos y yo hacíamos cola hasta que tocara nuestro turno, entonces don Daniel acercaba el galón a la llave de paso en un extremo del bidón y la abría hasta llenarlo. Era para el único calentón que teníamos en casa.
El depósito de petróleo de Don Daniel era una habitación grande, mal iluminada donde había algunos toneles de petróleo recostados horizontalmente sobre soportes de madera. Tenían una llave de paso en un extremo y en la parte superior un agujero con tapa por donde se metía una manguera desde el camión-cisterna para rellenarlos. Don Daniel era el papá de los gemelos albinos que estudiaban en la misma escuela primaria que yo. El niño y la niña no tenían más de ocho años y por su blancura, llamaban la atención en toda la escuela. Su albinismo refulgía entre el color de la tierra de los demás niños. Parecían dos palomitas blancas entre quinientas torcazas y nadie podía dejar de admirar el milagro místico de su rareza. Nunca hablé con ellos porque no estábamos en el mismo grupo, pero los veía correr en el patio de recreo junto a los demás con el uniforme blanco y azul marino de los lunes. En ocasiones teníamos discusiones infantiles sobre su origen y algunos decían que eran hijos de los ángeles y otros, que extranjeros. Y hasta habíamos escuchado que su madre le había puesto los cuernos con un gringo a su marido. Pero no, los gemelos albinos eran hijos de Don Daniel el dueño del depósito de petróleo, igual de prieto que Memín Pinguín y San Martín de Porres.

Una tarde Don Daniel envió a Sergio, que así se llamaba el niño albino, a ver si quedaba suficiente petróleo en el bidón. Sergio quitó la tapa superior del bidón, pero la falta de luz y el color negro del petróleo no le permitieron ver hasta dónde llegaba el nivel del líquido. Sin que nadie se diera cuenta consiguió unos cerillos y encendió uno para cumplir el mandato de su padre. Luego lo introdujo en la boca del tonel. Entonces los gases acumulados en la parte vacía del bidón ardieron y las lenguas de fuego salieron de él encendiendo a Sergio como una tea. Después nos dijeron que salió corriendo hasta que alguien lo alcanzó para apagarlo.
Algunos días estuvo luchando por su vida hasta que se cansó. ¡Se murió el niño albino! era el rumor en la escuela. Lo velaron en su casa y allí fuimos pasando en grupos frente a su féretro, más con curiosidad que con comprensión de su inútil muerte.
La hermanita gemela siguió en la escuela, pero parecía paloma triste sin su hermano. Juntos afrontaban las miradas, las risas o la admiración que causaban entre todos los demás. Ahora se había quedado sola frente a los murmullos.

miércoles, agosto 23, 2006

AGUARDANDO EL AÑO PASADO

Aproveché estas vacaciones para leer algo de ciencia ficción. Ya me había quedado prendada del género desde que leí las estupendas Crónicas Marcianas y Fahrenheit 451 de Ray Bradbury; el magnífico e insuperable cómic clásico El Eternauta de Héctor Germán Oesterheld y Francisco Solano López y ¿Sueñan los Androides con Ovejas Eléctricas? de Philip K. Dick. Esas lecturas maravillosas me dejaron con ganas de más. Me fascina la capacidad de estos autores para extrapolar nuestra mundana realidad a esos universos imaginarios donde no solamente recrean los avances tecnológicos y científicos, sino que desarrollan aproximaciones de las consecuencias futuras del proceder humano actual. Ya de por sí es bastante complicado elaborar una buena historia en tiempo presente o pasado con los intríngulis de la humanidad que conocemos, como para jugar a adivinar los tiempos por venir. Aun tengo pendientes varias novelas de ciencia ficción en mi librero, además de la recomendación de Bernardo Jáuregui que no olvido para leer Kalpa Imperial de Angélica Gorodischer (inconseguible según Bernardo quien por cierto tiene un blog magnífico: Bagatela). Si alguien sabe dónde la puedo encontrar le dedico un post.

La novela que leí estos días pasados es Aguardando el Año Pasado (Now Wait for the Last Year) de Philip K. Dick. En esta novela las historias de los personajes se desarrollan mientras se libra una batalla intergaláctica entre terrestres y sus aliados Lilistarianos contra los insectoides Reegs. El líder de las fuerzas terrestres es Gino Molinari, el Secretario de las Naciones Unidas quien muere constantemente pero es mantenido contra su voluntad con vida una y otra vez para garantizar el éxito en la guerra. Para dominar a los Reegs, los aliados desarrollan la droga alucinógena, adictiva y mortal llamada JJ-180 como un arma de guerra, pero adictos terrestres la consiguen de manera ilegal y la empiezan a usar. Eric Sweetscent es el doctor trasplorg responsable de mantener a Molinari con vida y se ve obligado a usar la droga — cuyos efectos transportan a través del tiempo a universos alternativos presentes o futuros—, para conseguir un antídoto y a la vez, intentar frenar la guerra. Me llamó la atención la relación de Sweetscent con Tijuana, la ciudad fronteriza mexicana y la descripción que hace de ella y de sus gentes. Creo que a pesar de K. Dick escribió esta novela en 1966, sus observaciones sobre los mexicanos siguen bastante vigentes. Aunque esta novela no es de las más afortunadas de K. Dick, sí representa las características que lo hicieron trascender de plasmar en su literatura esos universos alternativos; la influencia que transmite a través de su experimentación con las drogas y su problemática relación con su cuarta esposa Nancy Hackett, claramente representada en la novela por la esposa de Sweetscent, Katherine. La disfruté muchísimo por la riqueza de sus personajes y situaciones, y por el manejo de los tiempos en que transcurren, aunque malabarar entre el pasado, el presente, futuros y presentes paralelos hace un tanto densa su lectura. Tuve la impresión de que no hay un tema principal, sino varios caminos por los que transitan varias historias. Si alguien quiere conocer de cerca las obsesiones y el estilo de K. Dick, léase esta novela.

Biografía en español de Philip K. Dick

Su página oficial en Inglés aquí

Página de Blade Runner


martes, agosto 22, 2006

DEMOCRACIA ENCLENQUE

El 2 de julio México entero creyó que al depositar su voto en las urnas estaba contribuyendo a consolidar nuestra incipiente democracia. A punto de cumplirse el desangelado sexenio de Vicente Fox, primer mandatario del partido de oposición PAN (Partido Acción Nacional) después de casi 70 años de dictadura del PRI (Partido Revolucionario Institucional), el pueblo mexicano se decantó por los candidatos del PAN Felipe Calderón, y del PRD Andrés Manuel López Obrador, como sus favoritos en las elecciones para contender por la silla presidencial para el siguiente período sexenal 2007-2012.
Aunque el día de la elección transcurrió tranquilamente como en cualquier país donde la democracia se vive y se respira, no sólo se pregona, las campañas no fueron en lo absoluto transparentes ni equitativas. Durante éstas, casi todos los partidos fueron multados por faltas a las leyes electorales y aun el presidente Fox estuvo interviniendo de manera constante a favor de su partido a pesar de que en México esta práctica está prohibida. Los partidos mayoritarios se dedicaron con saña a transmitir spots descalificando a sus oponentes en radio y televisión. Unos y otros se atacaron con videos secretos poniendo al descubierto fraudes y componendas. En lugar de promover el debate inteligente y razonado en los medios, simpatizantes de los candidatos y aun los propios partidos difundieron por Internet aberrantes perfiles de Felipe Calderón y AMLO que llegaron a todos los usuarios con una cuenta de correo electrónico. En suma, los partidos perdieron su tiempo en la descalificación del otro en lugar de promover sus respectivas grises, ambiguas y poco realistas propuestas de nación.

Los resultados de las elecciones no ayudaron a mejorar el clima político pues señalaban a Felipe Calderón como ganador por encima de AMLO por un pequeñísimo margen de menos de un .5%. Debido a eso, AMLO y su equipo del PRD impugnaron los resultados ante el Tribunal Electoral en poco más de 11,000 casillas que corresponden a cerca de un 9% del total. Aunque el TRIFE (Tribunal Federal Electoral) no ha dado aun los resultados oficiales del recuento de las casillas impugnadas, se sabe que Felipe Calderón se encuentra a la cabeza del cómputo y si acaso, el margen de diferencia disminuyó un poco. Todo parece claro hasta aquí. Sin embargo, AMLO se ha plantado desde hace varias semanas en el zócalo con un buen grupo de sus seguidores en un movimiento al que ha dado por llamar de Resistencia Civil para exigir el recuento del 100% de los votos. Este movimiento tiene estrangulado el tráfico vehicular en la congestionada capital mexicana; ha afectado al comercio y al turismo y mantiene en estado de estrés continuo a los habitantes del Distrito Federal. Para agravar aun más la situación, AMLO ha dicho que seguirá el plantón aun después de que el TRIFE informe de manera oficial e inapelable el cómputo final y dé el fallo del presidente electo tal vez esta misma semana; y el presidente Fox ha declarado de manera velada sus intenciones de sofocar el movimiento.

El ambiente que vivimos es de crispación, tensión y enfrentamiento políticos. Para quienes vivimos alejados del centro de México, la cerrazón de AMLO parece evidente. Por una parte exige que se haga un recuento total de los votos argumentando que las elecciones no son válidas dadas las sucias campañas pre-electorales desde el poder, mas no reconoce que el PRD jugó con armas similares y que en todo caso, cometió errores en su campaña que lo hicieron perder votos. Tampoco sus abogados lograron impugnar el 100% de las casillas. Sólo el 9% que ya se recontó y donde no se encontraron irregularidades significativas.

Los logros del PRD en estas elecciones fueron muy importantes. Se logró consolidar como la segunda fuerza de oposición en el país dejando muy lejos al viejo dinosaurio del PRI. AMLO se perfiló como un líder carismático orientado hacia los intereses del pueblo. Pero no puede empeñarse en obtener la silla a costa de lo que sea. Ni siquiera puede decirse que sería capaz de lograr sus promesas de campaña dado que no tendría mayoría en el congreso. Tampoco puede tomar al DF como rehén afectando los intereses de los demás. Ni puede pasar por alto la autoridad del Tribunal Federal Electoral, una institución que se ha reformado en los últimos años y que se ha desempeñado con claridad y rigor. No podemos ignorar que nuestra democracia es todavía enclenque y tambaleante pero la mejor manera de fortalecerla es respetando las leyes e instituciones. No parece probable que se pueda construir a partir de plantones y mantas con consignas setenteras. En los próximos días tal vez seremos los testigos forzados del sofocamiento tal vez con represión, de un movimiento que para muchos no tiene razón de ser; de la extinción de un líder que en lugar de trabajar por fortalecer la oposición y lograr acuerdos, se obceca en dividirla y aislarla; y si todos el tema se sale de control, al retroceso cangrejil de una democracia que no termina de empezar.

jueves, agosto 10, 2006

ALTO LA GUERRA!

Desde tiempos inmemoriales el hombre ha usado la guerra como instrumento político para dirimir sus diferencias evidenciando con ello su falta de inteligencia para llegar a acuerdos por medios pacíficos. Claro que en ciertos casos la guerra ha sido la única salida de algunos pueblos para terminar con tiranías graves e injustas. Pero las guerras que fundan sus raíces en diferencias religiosas, intereses económicos y políticos, y el expansionismo, no tienen justificación alguna. La guerra es una matanza míresele por donde se le mire. Y matarse unos a otros es por demás estúpido.

Con el tiempo, los métodos y las armas de la guerra se han tornado sofisticados, mejorados siempre para infligir el mayor daño al enemigo y causar el mayor número de bajas en el menor tiempo. Qué tiempos aquellos en que las batallas se libraban a campo abierto y las tropas opuestas medían sus fuerzas luchando cuerpo a cuerpo, usando sus propias espadas, lanzas y puñales. Seguía siendo una matanza, pero una matanza entre soldados entrenados cuya supervivencia dependía de su oficio. Cierto es que también arrasaban con pueblos, incendiaban sus viviendas y violaban a sus mujeres. Pero si la guerra es el horror, en nuestros días está alcanzando límites monstruosos. Los medios se encargan bien de mostrarnos la línea de fuego a vivo y en colores. Y no precisamente para que los niños se hagan cargo y la eviten en el futuro. Es por dinero.

Algunos creyeron que después de Hiroshima los hombres se odiarían por usar la inteligencia para exterminar la raza humana y allí mismo detendrían la locura. Se equivocaron. Las armas se perfeccionan. Siguen lanzando bombas de racimo y de fósforo blanco que arrojan sobre niños y mujeres y hombres que odian la guerra. Los gobiernos se empeñan en pertrecharse con una buena dotación de armas nucleares… por si acaso. Y los medios nos torturan mostrando los cuerpecitos mutilados, sangrantes, forzándonos a participar de las masacres en la que no tuvimos parte. Para que los huérfanos, viudas, mutilados, niños violados, hombres humillados, sin esperanza ni hogar deambulen en nuestras pesadillas igual que lo hacen en sus países bombardeados.

Detrás se escucha el rumor de los políticos prometiendo la paz en sesudos discursos. Tocando el piano en memoria de las víctimas. Discurriendo condiciones para el cese del fuego. Mientras las bombas siguen cayendo.

La maravillosa pintura de arriba se titula El Triunfo de la Muerte de Pieter Brueghel "El Viejo" (hacia 1530-1569)

Más sobre la guerra aquí.

martes, agosto 08, 2006

EL DILEMA



- Buenos días Pablo.

- Buenos días Elena.

- Lo mandé llamar sobre su solicitud para el puesto de Supervisor de Control de Calidad. Cumple usted con todos los requisitos de puntualidad, asistencia, disciplina, antigüedad, y además tiene mucha experiencia en el área de Calidad. Lo felicito.

- Sí, empecé como operador de producción y luego me ascendieron a inspector, y después a jefe de grupo y en este puesto ya tengo 8 años. A veces, he sustituido al supervisor por vacaciones o ausencias por enfermedad.

- Hay un pequeño problema Pablo. Usted no cumple con el requisito de educación. Los aspirantes a este puesto deben tener un título universitario. Sin embargo, en su caso podemos hacer una pequeña excepción, siempre y cuando esté usted estudiando una carrera profesional.

- Lo siento, no estoy estudiando.

- De todos los candidatos a este puesto me parece que usted es el más apto. Si cuando menos se inscribe en la universidad…

- Es que… es demasiado caro. Necesitaría ahorrar mi salario de cuando menos cinco semanas sin usar ni un solo peso.

- Pablo, si usted quiere ascender en esta empresa, necesita hacer un esfuerzo. No sé, tal vez conseguir un préstamo.

- ¿Y luego cómo lo pago? Mi salario está comprometido en la renta de la casa, la comida, y ni así me alcanza.

- ¿No tiene algunos ahorros?

- Sí, tengo algo guardado. No es suficiente, claro.

- Bueno, pues úselos para completar la cuota de inscripción en la universidad. Considere que en el nuevo puesto, se le aumentará el sueldo. Además, una carrera es una inversión de cara al futuro.

- Mire, esos ahorros, que vengo guardando desde hace mucho, son para comprarme una cama. O me inscribo en la universidad o me compro una cama. Tengo años durmiendo en el suelo, sólo sobre unas mantas. Prefiero la cama.

- Lo siento Pablo. No puedo promoverlo si no cumple el requisito de educación. Son los procedimientos.

- Entiendo. Gracias de cualquier modo.

Pablo saló cabizbajo de la oficina. La Gerente de Recursos Humanos se levantó y miró largamente la belleza del nuevo día por la ventana. Para muchos no amanece, pensó.

La pintura de arriba se titula Cama y es obra de Marilú Kühne, artista chilena

viernes, agosto 04, 2006

"COCA NO ES COCAÍNA, COMO LA UVA NO ES VINO"

Fabiola Piñacué es una india de la etnia Nasa, de la región de Tierralta, en el departamento del Cauca, al oeste de Colombia. Su nombre ha saltado a la popularidad desde que se arriesgó a embotellar un líquido energizante que sabe un poco a té helado dulce y contiene algo de gas. A esta bebida dio el nombre comercial de Coca-Sek. Sek significa sol en nasa-yuwe. Esto sería bastante intrascendente si no fuera porque el líquido en cuestión se extrae de la hoja de coca y porque amenaza con reemplazar a la Coca Cola, la bebida principal en tierras indígenas. Fabiola planeó su proyecto desde que se enfrentó al rechazo y satanización de la coca en la universidad de Bogotá, a donde fue a estudiar hace doce años. Desde niña, había visto masticar (acullicar) las hojas de coca a sus abuelos y miembros de su comunidad indígena, por eso la imagen negativa que la sociedad tenía de la planta la impulsó a rescatar la cultura de la coca, que es una planta que forma parte de los rituales espirituales y sociales en muchos de los 84 pueblos indígenas de Colombia. Empezó a vender infusiones de coca a sus compañeros universitarios “…para la cruda, para estudiar y hasta para el despecho, porque cura el dolor del alma”. Después vendía bolsitas con las hojas de coca y pronto iniciaría el proyecto de embotellar su Coca del Sol. Un proceso difícil que le ha tomado seis años a su empresa Productos Nasa. Al principio su familia se opuso y enfrentó a la policía cuando fue detenida con 103 kilos de hoja de coca. Pero Fabiola conocía sus derechos y reclamó el derecho de los pueblos indios a regirse por sus propias leyes. Además alegó que la hoja de coca tostada no es cocaína. En realidad, la cocaína es sólo uno de los 14 alcaloides de la coca. Éstos, desarrollan propiedades analgésicas, metabolizantes, digestivas y circulatorias entre otras, pero la cocaína no se activa a menos que se junte con una sustancia alcalina.

Perfeccionar la bebida fue otro reto que también fue superado. Al grado que la venta de Coca-Sek, que se expende a 60 centavos de dólar, ya batió récord de ventas en Colombia y en sólo dos meses se consumieron 40,000 botellas sólo en el departamento del Cauca.

Además de desarrollar su empresa, Fabiola Piñacué pretende retomar la tradición del consumo de la coca para rescatar las costumbres ancestrales de su pueblo. “Mi sueño es crear una multinacional andina donde nos juntemos todos y consumamos con identidad, volvernos multiindios”, explica Fabiola. Lo está logrando.

jueves, agosto 03, 2006

VIAJEROS


Por fin en casa. Después de varias semanas de vacaciones y de rebosar los corazones con la variedad que nos ofreció el mundo, ésta diferente a la que la rutina nos obliga, emprendimos el regreso a la frontera deseando sacudirnos el polvo y sentarnos a nuestra propia mesa para revivir una vez más los momentos felices antes de que el tiempo los confunda entre los recuerdos de lo vivido y los que desearíamos vivir. Pero a veces se corre el riesgo de que la experiencia del regreso desde un sitio distante, borre en unas cuantas horas esos fragmentos de felicidad que le robamos a hurtadillas a la vida. Poco faltó para que así fuera. Vuelos retrasados, sobrevendidos, recorridos por aeropuertos de extremo a extremo intentando conseguir nuevos vuelos, hombros lastimados por el peso del equipaje de mano, maletas exraviadas, desesperación, tiempos de espera interminables, y un largo etcétera. Con todo, fue posible sacar provecho de esa situación forzada y agregar lo rescatable a la lista de ganancias del periplo. Por ejemplo, si es por fuerza que te quedas una noche en París por un vuelo demorado; nunca habías estado allí y no tienes tiempo o dinero para ir a ver la Torre Eiffel, aprovecha para admirar la belleza de sus gentes y su idioma. Chapurrea cuando menos el escaso vocabulario que has aprendido en la tele. Como mínimo pudes decir merci, bonjour, o bonne nuit, aunque te salga fatal. Saborea el sabor único de una baguette francés untado con alguno de sus exquisitos quesos. Y en el aeropuerto Charles De Gaulle, en lugar de angustiarte si la cola no avanza, admira los vistosísimos trajes y turbantes de los pasajeros rumbo a Dakkar o a Brazzaville, y ya que estamos, investiga en el mapa dónde demonios quedan esos lugares que ni siquiera tenías idea de que existieran en el mapa. Si después en el aeropuerto de México pierdes tu conexión y te obligan a quedarte también, descansa esa noche y chúpate los dedos a la mañana siguiente con la amplia variedad de desayunos típicos mexicanos que acostumbran servir en los hoteles donde te hospedan a cuenta de la aerolínea. Y si no hay ninguna manifestación, en lugar de quedarte a leer el diario en la cama, lánzate al Zócalo, fente al Palacio Nacional y maravíllate con algunos de los vestigios de la civilización Mexica. La disyuntiva es, o disfrutar lo que se pueda de las vicisitudes del regreso, o ganar una gastritis que restaría alegría a las memorias del viaje.

Los viajeros están ya en casa. Ensartadas sus aventuras en collares multicolores que han colgado en sus corazones ahítos. Tienen trocitos del mosaico de pueblos que es el mundo grabados en algún lugar de la memoria. Descansan y se disponen a continuar lo empezado y a trazar la ruta del próximo año.

El título de la pintura de arriba es Viajeros de Irakli Chogovadze Ministro de Economía de Georgia