lunes, mayo 07, 2007

SUPER MAQUILA FRACASA

Sentada ante su escritorio, Super Maquila lee un montón de papeles. Desde su primer día como la heroína de los trabajadores, varios de ellos se acercaron y le entregaron notas escritas a mano, donde garrapatearon con rapidez sus quejas. Otros, escribieron un número telefónico. “Llámame”, decían.

- Lo que ocurre en esta empresa es grave, reflexiona. Este patrón se burla de los derechos de los trabajadores. ¿Pero cómo es posible que ellos no digan nada? Es absurdo. A veces creo que se merecen lo que les pasa. ¡No se puede ser tan ingenuo!

Se trataba de una empresa pequeña. Pero en cuestión de respeto a los derechos obreros, el tamaño no importa. Todo negocio debe acatar la Ley Federal del Trabajo. En el caso de Pantalones Perfect Shape, el patrón contrataba a los trabajadores de palabra. Es decir, no existían, por lo que la empresa no estaba obligada a cumplir con los compromisos usuales. Cerca de cien obreros engañados, creyeron en la palabra de Tomás Meraz cuando les dijo que les pagaría el doble del salario mínimo vigente, siempre y cuando cumplieran con los estándares de producción y calidad y no tuvieran faltas. Uno a uno fueron cayendo en la trampa. Cuando ya tenían dos o tres meses laborando, conocieron las verdaderas intenciones de Tomás.

Cuando Super Maquila llamó a Federico, uno de los trabajadores, le contó la conversación que tuvo con su jefe no hacía mucho.

- Pasa Federico y siéntate. Seré breve. Sólo quería decirte que como llevas tres retardos en la semana, te descontaré cien pesos. ¡Además, mira qué pinta llevas! Por usar pantalones de cholo también te voy a rebajar otros cien pesos. Esta es una empresa de prestigio, y hay que mantener una buena imagen.

- Pues es que me hubiera dicho eso cuando empecé a trabajar. No sabía que tenía que vestir de cierta manera. Y en cuanto a los retardos, no fueron más de diez minutos y luego los repuse al terminar el turno.

- Bueno, pues ya lo sabes. Si no quieres que se te descuente lana, llega temprano y ¡vístete decentemente, hombre!

- Creo que se me empieza a llenar el hígado de piedritas, refunfuña Super Maquila. Vamos a ver esta nota de Martha Luz Loera.

- ”Super Maquila, soy la secretaria de Pantalones Super Shape. Tomás Meraz nos obliga a quedarnos hasta muy tarde. No nos paga tiempo extra y nos rebaja dinero por cualquier cosa. El otro día me dijo que me descontaría cien pesos por usar pantalón de mezclilla – él quiere que use falda siempre –, otros cien por una falta que tuve, y doscientos por no venir el sábado. ¡No es justo, casi no me quedó nada! Ayúdanos, por favor”

- ¡Esto es el colmo! ¿Qué clase de fulano es éste? En qué colonia sub-sahariana piensa que contrató a estas gentes. Si no les paga el salario que prometió, mucho menos Seguro Social, utilidades, aguinaldo, vacaciones, incapacidades. ¡Es hora de que Super Maquila vaya a poner en alto el nombre de la justicia!

Cuando llega a Pantalones Super Shape, entra como bólido a la oficina de Tomás Meraz y da un portazo.

- ¿Super Maquila?

- ¡Ajá! Veo que me reconoces, granuja. Y tú debes ser…¡no me lo digas! ¿Pedazo de Zoquete? ¿Gusano inmundo? En fin, qué más da. Perdona que omita darte la mano, es que odio la hipocresía. Quería decirte que con tus trampas te has puesto la soga al cuello tú solito.

- ¿De qué estás hablando luchadora de pacotilla?

- Mira, Tomás, no finjas demencia ni te hagas el occiso. Conozco tus métodos de contratación y pago de salarios. ¿Crees que te harás millonario escabulléndote de tus obligaciones patronales? ¡Escamoteas los ya de por sí miserables salarios de tu gente! ¿Cómo esperas que sobrevivan?

- Lárgate de aquí, ridícula. ¡No puedes hacer nada contra mí! No tienes pruebas.

- Por lo pronto puedo hacer algo que te va a doler mucha sabandija.

Super Maquila practica con Tomás su repertorio de artes marciales coreanas durante un buen rato, sin que éste pueda ni reaccionar. Potentes puñetazos y patadas lo dejan maltrecho sobre el suelo de la oficina lleno de papeles.

Antes de irse, Super Maquila se inclina para asegurarse de que Tomás la escucha a pesar de estar casi inconsciente.

- ¡Nos vemos en la Junta de Conciliación, rufián! ¡Tendrás que vender tus propiedades para poder pagar tus deudas a los obreros y quedarás en la ruina! ¡Así, igual como tienes a tus trabajadores!

Luego entra a la planta de producción donde ya la esperan los empleados, atraídos por el escándalo en la oficina.

- ¡Escuchen! Afuera tengo un autobús que los llevará a una fábrica decente. De las que se puede confiar en que pagará los salarios conforme a la ley. Y por favor ¡no vuelvan a trabajar sin un contrato de por medio, no hay que ser tan idiota! Antes llegaremos a la Junta de Conciliación a demandar al estafador Tomás Meraz ¡Vamos, síganme!

En la Junta de Conciliación y Arbitraje, Super Maquila y el grupo de obreros reciben una mala noticia. No se podrá demandar a Tomás Meraz y su empresa si no hay un contrato de por medio, ni comprobantes de pagos recibidos. No había manera de probar ninguna de sus chapuzas.

- ¡El muy canalla tenía razón! Dice Super Maquila. Cuando menos lo dejé mal herido. Muchachos. Lo siento. ¡Esto los enseñará a exigir que sus derechos sean respetados!

El grupo se marcha cabizbajo.

Después, en su oficina, Super Maquila se siente frustrada y triste por los resultados de ese día. Recordó una frase de Platón: La justicia no es otra cosa que la conveniencia del más fuerte. Había fracasado ese día.

jueves, mayo 03, 2007

SUPER MAQUILA



-Hay que ver lo maravilloso que es la calma que produce la ausencia de ruido de tráfico y el ajetreo de las gentes yendo y viniendo, piensa Super Maquila. Pero no durará mucho más. Dentro de pocos minutos centenas de miles de personas somnolientas, con aliento a café, iniciarán el día.

Esa mañana, Super Maquila hace un recorrido por las colonias más oscuras y pobres de Ciudad Juárez. Algunos trabajadores ya salen de sus casas y otros, esperan el primer autobús que los llevará al centro de la ciudad, o uno de los autobuses especiales contratados por las empresas para llevar a los trabajadores a sus centros de trabajo. Super Maquila recorre esas esquinas más peligrosas, con casas abandonadas o sin iluminación. Hay una parada de autobuses junto a un muro casi cubierto de graffiti reciente. El olor a pintura en aerosol lo delata. Si alguien fuera atacado mientras espera, nadie escucharía nada aunque quisieran, pues no hay ninguna casa habitada en cuando menos treinta metros a diestra y siniestra. Algunas de las casas no tienen puerta.

-Guarida perfecta de malandros, piensa Super Maquila. Hasta a mí me da miedo!

Se agazapa junto a la entrada sin puerta de uno de los escondrijos en espera de poder atrapar a algún asaltante de muchachas.

Una muchacha se acerca con su bata de trabajo en la mano. Se detiene en la parada. Es muy joven y parece nerviosa. Tal vez recién empieza a trabajar y tiene miedo de salir a esas horas. No deja de mirar hacia un lado y otro. De vez en cuando se vuelve hacia atrás, y a veces, estira el cuerpo y la cabeza hacia delante oteando el final de la calle, ansiosa de que pase de una vez su transporte. Inútilmente aprieta su pequeño bolso, igual que las niñas hacen con el osito que abrazan cuando temen a la oscuridad. Como Super Maquila lo intuía, un tipo sospechoso se acerca, salió de quién sabe dónde. Quiere dar la impresión de que esperará también el camión, pero tiene el aspecto de cualquier cosa menos de alguien que se apresta a ir al trabajo. Lleva las dos manos en el bolsillo. Se para junto a la chica sin darle ni los buenos días. La chica se retira un poco, pero el tipo se coloca detrás, la va cercando. Advirtiendo aviesas intenciones, empieza a caminar calle arriba con paso rápido. El tipo la sigue y saca de uno de los bolsillos algo parecido a una punta con filo. Super Maquila no espera más. Sale de su escondite y alcanza al tipo.

-¡Quédate quieto güey!

La chica ahora corre. El malandro para en seco y voltea sorprendido.

- ¡Ah cabrón! Y ¿tú quién eres? ¿Es Día de Brujas?

-Soy Super Maquila, y tú debes ser Escoria Viviente ¿Me equivoco? ¡Suelta la pinche punta!

-¡Ah, sí, cómo no! Ahora verás que la guardo en tu…!

Una pertinente patada voladora que le tumba varios dientes, seguida de una serie de llaves de lucha libre al puro estilo del Santo y finalizando con expertos golpes kata, evita que el malandro termine la frase.

Cuando ve los estragos que causó en su rostro, se sorprende.

-¡Híjole! Creo que se me pasó un poco la mano, pero recibió su merecido por atacar jovencitas.

- Antes de irse para alcanzar a la aterrorizada chica, levanta al fulano por las greñas de la cabeza sanguinolenta .

- ¡Alégrate Escoria, vas a pasar a la historia como la primera víctima de Super Maquila! ¡Y no se te pase decirle a tus amiguchos que más vale que no se aparezcan por aquí, porque los dejaré más guapos que a ti!

Super Maquila alcanza a la chica y le dice que está a salvo.

- Y no te pares a esperar el autobús en esa esquina hasta que haya iluminación. Ahora voy a hablar con el alcalde para preguntarle qué rayos hace con nuestros impuestos. En un mes esta calle estará más iluminada que Las Vegas ¡ya lo verás!

-Gracias. ¿Pero tú quién eres y por qué llevas ese disfraz? ¿Estás loca acaso?

-Soy Super Maquila. Alguien que te aseguro que se preocupa por ti. Mi identidad no debe ser conocida o no podría hacer la labor que pienso realizar. De ahora en adelante, velaré por que se haga justicia a los trabajadores. Tengo que irme ahora. Hasta pronto.

-Hasta luego…Super Maquila…y gracias.

Más tarde, Super Maquila se entrevista con el alcalde.

-Vengo a exigir calles iluminadas y vigiladas por la policía en los horarios de mayor riesgo en las colonias de la periferia. Aquí tengo la lista completa de los barrios que están tan abandonados que parecen paisaje de película de Mad Max. No podemos permitir que las jóvenes expongan su vida de esa manera. Ya tenemos muchas muertas.

-¿Cómo entró aquí? Se trata de una broma ¿verdad? Ah, ya sé. ¡Cámara escondida! No, no. No me diga, es una fantasía, algún regalo cachondo por el día de mi santo ¡Claro! ¿Ahora va a hacer strip tease?

- ¡Cállese pendejo! Estoy hablando en serio. Soy Super Maquila. Lucho por que se haga justicia a los trabajadores de la maquila. ¡Los que pagan su salario! Le doy un mes para que se instale la iluminación. Mientras mande a sus policías a vigilar las colonias de la lista, en lugar de que hagan como que persiguen a los narcos. Digo, si no tienen miedo. De lo contrario, lo denunciaré en los foros internacionales y diré que usted prefiere gastar los recursos en super carreteras, como el llamado Camino Real, para beneficiar a los empresarios mientras tiene a la gente en la oscuridad. Tengo pruebas. Ahí le dejo la lista.

El alcalde, perplejo, no puede ni hablar.

Super Maquila sale de allí dispuesta a volver todas las veces que sea necesario. Con los políticos hay que tener mano dura, piensa. Este se va a hacer tarugo.

-El día avanza y Super Maquila aun tiene otras misiones que cumplir. Se enteró de que en una maquila el patrón es un mafioso y engaña a los trabajadores de nuevo ingreso haciéndolos firmar su contrato al mismo tiempo que su renuncia voluntaria. Entra a escondidas al centro de archivos de la empresa en busca de los documentos de renuncia para destruirlos, pero es sorprendida por el patrón.

-¿Qué hace usted aquí?

-Algo tú desconoces completamente, mafioso: ¡Justicia!

Abre los ojos desmesuradamente cuando ve el disfraz y la máscara de Super Maquila.

-¿Está usted loca? Vamos, fuera de aquí. ¿De cuál circo se escapó? ¡Voy a llamar a la policía inmediatamente!

-¡Soy Super Maquila, y tú y tu empresa son historia! ¡Vamos llámalos, aquí está el teléfono! Diles que obligas a renunciar a tus trabajadores antes de que empiecen a trabajar para poder deshacerte de ellos sin ninguna obligación. ¿O prefieres que se los diga yo? Así que será mejor que me digas donde guardas esos documentos para destruirlos o te las verás conmigo.

-¡Ja ja ja! No me haga reír.

Intenta agarrarla de un brazo para sacarla de allí, pero no sabe que Super Maquila ha entrenado con los mejores en varios países y sus golpes son demasiados peligrosos. Para en seco el golpe y atesta un puñetazo profundo en el vientre aguado del patrón.

-¿Con eso tienes o seguimos? No me quiero aburrir, pero si insistes… aquí tienes otro ¡gancho al hígado!

-¡Cof Cof! ¡Está bien, está bien! ¡Cof! Las renuncias están en esa gaveta azul. Toma la llave.

Después de destruirlos, Super Maquila se despide.

-Será mejor que “limpies” tu maquilita si no quieres pasar a la historia como el primer patrón de maquila en la frontera que va a la cárcel. Mañana mismo arregla todas tus tranzas o tendrás cientos de demandas en la Junta de Conciliación. Te tendré vigilado, no lo olvides.

Ella quisiera que el día tuviera más horas para velar por los intereses de esos miles que ni conocen sus derechos, que sobreviven apenas con los ridículos salarios mínimos. A pesar de estar cansada, le preocupa una empresa donde la mitad de los soldadores respiran el humo venenoso del plomo que despide la soldadura al derretirse con los cautines. Eso le molesta tanto que entra sin siquiera anunciarse directamente al piso de producción. Justo donde se encuentra la zona de los soldadores.

Cuando la ven, los trabajadores sonríen. Se preguntan si la presencia de esa mujer enmascarada y con capa es algún tipo de show que la empresa organizó. ¿Será por que cumplimos las metas de producción y calidad? Se preguntan algunos.

-¿A ver, quién es el gerente de producción aquí? Pregunta Super Maquila.

Un hombre de mediana edad con corbata se acerca.

-Dígame, señorita.

-Ahora mismo les pone a todas estas gentes con plomo en la sangre, extractores adecuados para que no sigan respirando esa marranada. !Tienen más metal en el cuerpo que Robo Cop! De lo contrario, dejarán de trabajar hasta que estén disponibles. ¿Sabe usted que los trabajadores tienen derecho a la seguridad?

-¿Pero, qué le pasa? ¡Creí que esto era una especie de broma!

-Yo no bromeo, señor. ¡Soy Super Maquila! Y su trabajo será historia por solapar a los dueños de esta empresa en sus graves faltas.

-¿Qué dice? Parar producción nos metería en serios problemas con los clientes ¡tendríamos pérdidas irrecuperables! ¡Que a nadie se le ocurra parar o los despediré al instante sin indemnización!

-¡Ah! ¿De manera que es más importante no perder clientes a que estos trabajadores mueran lentamente? ¿Es que no le importan? Muchachos, dejen de trabajar, el plomo se acumula en la sangre y les causará enfermedades y hasta la muerte.

Todos paran su trabajo de inmediato y se cruzan de brazos, mientras lanzan miradas acusatorias al gerente.

-¡Seguridad! ¡Seguridad! Grita el gerente ¡Por favor saquen a esta loca disfrazada de payaso! Los guardias acuden presurosos y tratan de sujetar a Super Maquila.

-¿Seguridad? ¿Es que tienen gente dedicada a la seguridad, de quién? ¡La seguridad como derecho de los trabajadores es algo que ustedes ignoran, idiotas!

Con una maroma y otras volteretas, Super Maquila escapa con facilidad de los guardias. Los trabajadores se colocan alrededor de ella para evitar que le hagan daño.

-Tienes razón, Super Maquila. No trabajaremos hasta que nos pongan los equipos extractores y denunciaremos esto a la Secretaría del Trabajo y ante quien sea necesario.

Los guardias hacen un último intento por detenerla.

-¡Hey! cuidado chicos. No quiero lastimarlos de veras. !Su entrenamiento no me llega ni a los talones!

-Y tú, gerentito, ya reporté tu empresa a las dependencias correspondientes. Será mejor que hagas una orden de compra urgente por extractores, y ya que estamos, revisa si tienes otras faltas de seguridad que pongan en riesgo a la gente que te mantiene. Mañana hay programada una inspección. Hasta pronto, muchachos. ¡Y no sean pendejos, hombre! Está bien que hay que ganarse el pan, pero no a costa de la vida.

-!Gracias Super Maquila! Dicen los soldadores mientras aplauden sus acciones.

Esa noche, Super Maquila hace un repaso de sus primeras misiones. Sabe que falta mucho por hacer. Pronto se correrá la voz de sus incursiones y tiene que estar preparada. Habrá miles de solicitudes de ayuda, pero…mañana será otro día para hacer justicia.

miércoles, abril 25, 2007

VACACIONES EN MÉRIDA


El 2 de Abril llegamos a Mérida, Yucatán. Un lunes casi a la hora de la comida. Al salir del aeropuerto, un vaho primaveral y húmedo nos recorrió, augurando sudores mayores aun cuando las temperaturas más cálidas no empezaban todavía. En el trayecto hacia el centro, donde estaba nuestro hotel, observé que el color del cielo allí todavía es de un azul como el azul que debería tener todo cielo.
Después de recorrer un poco las calles aledañas al Hotel Dolores Alba, que excedió, más que satisfizo nuestras necesidades y presupuesto, salimos a buscar un lugar para tomar algo fresco mientras investigábamos sobre algún restaurante. Sin querer, nos encontramos en una esquina con El Lucero del Alba, donde junto con la cerveza nos trajeron ocho platitos repletos de botanas típicas de Mérida, que repetiríamos casi en cada bar o restaurante. En los bares botaneros como ese, las botanas (o tapas, como se les llama en España) son siempre abundantes y gratuitas. Al servirlas, los meseros meridanos hablan con orgullo de sus comidas más representativas y se esmeran en describir a los clientes los nombres y la composición de los diferentes platillos que sirven con las bebidas. Así empezaron nuestras vacaciones de siete días, dándole gusto al paladar para desacostumbrarlo de los populares burritos y quesadillas chihuahuenses. Ni qué decir que ese día no fue necesario ir a ningún restaurante.
Mérida es una ciudad que conquista. Bullicio y algarabía dominan sus rincones cuando los cantos de muchas clases de aves peregrinas que vuelven en primavera, saturan las ramas de los árboles de sus plazas y parques. Y la explosión de colores de las flores que crecen con generosidad aun entre las chozas más humildes, invitan a celebrar la existencia con la alegría de los sentidos y los placeres sencillos.
Las más humildes mujeres, en el mercado o en la Plaza Principal, en la iglesia, o de paseo, todavía visten orgullosas el vestido regional yucateco que llaman hipil o huipil, bellamente bordado con vistosas flores sobre fondo blanco en la parte superior e inferior. Y muchos hombres también usan la típica camisa guayabera. Pero no son las originales vestimentas lo que caracteriza a sus gentes, sino su amable y dulce trato, típico de las gentes alejadas de la ansiedad y la prisa de las ciudades industrializadas. Como si se hubiera congelado el tiempo, desde que la cultura Maya alcanzó su máximo desarrollo entre el 750 – 1200 DC, la belleza milenaria de sus rasgos, que había cautivado a Eisenstein, sigue plasmada en los rostros nativos, especialmente en los hermosos ojos de las mujeres.
No solamente la fisonomía Maya y mucha de su cultura (el 60% de la población habla Maya) permanece como si no hubiera pasado el tiempo por Mérida. Una gran parte de sus habitantes aun vive en chozas con techos de palma, el mismo tipo de vivienda que los mayas usaron en épocas pasadas. En ese tipo de casas y en muchas otras, la cama es un objeto de mera decoración, pues los meridanos prefieren la hamaca para disfrutar sus sueños.
Uno no puede ir a Mérida y dejar de probar sus delicias culinarias, mezcla de antiguas recetas mayas y mestizas. Ya sea en el restaurante Los Almendros, uno de los más antiguos y tradicionales cuya especialidad son los platillos yucatecos, o en cualquier pequeña fondita de mercadillo, se puede saborear una deliciosa sopa de lima, unos salbutes, panuchos, poc-chuc, huevos motuleños, longaniza de Valladolid, o unos papadzules. O un queso relleno, tamales cocidos o de espelón, relleno negro, frijoles negros y una amplia variedad que es tal, que no me cabría enlistarla en este espacio. Sobre la cocina yucateca Ricardo y yo quedamos simplemente fascinados… y gordos. Sólo lamentamos no haberle podido hincar el diente a más de sus delicias culinarias.
Antes de iniciar nuestro recorrido por la ciudad para visitar los museos y pasear por el Paseo Montejo, tomamos el café en La Habana, una cafetería con 55 años de antigüedad donde tienen un menú que incluye una buena variedad de formas de preparar el café. Una vez que descubrimos La Habana, ya no pudimos cambiar de lugar y ese fue nuestro sitio preferido para planear el día frente a una aromática taza de café mexicano.
La ventaja turística de Mérida está en que es un punto de partida desde donde se pueden visitar un sinnúmero de lugares con una amplia gama de características. Ya sea en automóvil o autobús, se puede ir y volver el mismo día a las grandiosas ruinas de Chichén Itzá, Uxmal o Kabah, las más importantes. Si se prefiere el mar, a Puerto Progreso, Celestún o Playa del Carmen. O para visitar los numerosos pueblitos cercanos como Valladolid e Izamal. A sólo cuatro horas y media está la bella playa de Cancún, con sus arenas blancas y su mar de azules imposibles.
Nosotros nos decidimos por disfrutar de la ciudad y visitar las ruinas. Estar en Chichén Itzá y Uxmal, recorrer sus palacios, el observatorio astronómico llamado El Caracol, el Juego de Pelota, los cenotes, y empaparse de la historia que los mayas nos legaron, es una experiencia inolvidable que merece capítulos aparte.
Mientras paseamos por la ciudad, admiramos las imponentes casas de Paseo de Montejo, bellas muestras arquitectónicas de principios del siglo pasado. En otros tiempos, casas de los caciques y sus familias dueñas de las haciendas henequeneras, quienes amasaron sus fortunas a costa de esclavizar a los indios, mucho antes de que el henequén fuera reemplazado por las fibras sintéticas. La cruel explotación de esclavos mayas, yaquis y hasta chinos en Mérida por un puñado de millonarios era tal, que motivó a John Kenneth Turner a escribir el libro México Bárbaro, un clásico por su influencia en el pensamiento revolucionario. Muchas de estas propiedades fueron restauradas y han sido convertidas en museos, restaurantes o negocios. Otras, principalmente las del casco viejo de la ciudad, sufren el deterioro del tiempo y el abandono. Su belleza, reminiscencias de aquella réproba situación histórica, aun destaca por encima de las casas pobres de los meridanos promedio.
Los meridanos tienen fiesta todos los días. Cuando no hay serenata en la Plaza de Santa Lucía, hay bailables regionales, tianguis de comida en la Plaza Principal, baile afuera de los bares de la calle 60, y un continuo maratón de actividades culturales.
Muchos lugares y conocimiento de Mérida, la llamada Ciudad Blanca, nos faltó por ver y aprender. Nos regresamos a Juárez con el alma pletórica de buenos recuerdos, el paladar satisfecho, los estómagos repletos, y el interés acuciado por saber más de esa cultura sorprendente de los mayas. En lo personal, sólo lamento que la inversión gubernamental no se encuentre en el nivel que se requeriría para hacer de Mérida una plaza turística más cuidada. Las carencias económicas en la ciudad son notables desgraciadamente. A pesar de todo, recomiendo visitar Mérida y disponerse a vivir unas vacaciones inolvidables.

BANDIDA

Gloria no sabía nada de perros ni pensaba tener uno algún día. Pero cuando se encontró ese cachorrito peludo corriendo delante de ella por la calle, moviendo la cola graciosamente, pensó que no sería mala idea darle un perrito a José. Para que crecieran juntos y para que aprendiera a amar a los animales. El perrito le daría alegría y compañía. Era sólo algo que se le había ocurrido, pero conforme siguió andando y el dueño del cachorro no aparecía, la idea iba tomando forma. Levantó al perrito, que no tendría más de un mes y lo observó detenidamente mientras éste le lamía las manos y la cara. Tenía el pelo largo y blanco en la mayor parte del cuerpo. Un par de grandes manchas negras en los costados hacían juego con las de la cara alrededor de los ojos, que se extendían hasta las orejas, como una máscara de bandido de película. Los ojos gachos y los párpados superiores ligeramente caídos, le daba una expresión de melancolía bonachona. Eso fue lo que más le gustó a Gloria, que más que un buen perro de buena raza, parecía un perro bueno. Como pensaba que el dueño llegaría en cualquier momento a buscarlo, caminó despacio, en actitud de espera. No fuera a pensar que lo estaba robando. Cuando se dio cuenta que no había nadie en la calle, desanduvo el camino con el cachorro en los brazos para hacer tiempo por si el dueño llegaba. Pero nadie lo reclamó en el trayecto a casa ni nadie salió a buscarlo y así fue que el perro se convirtió en la mascota de la familia.

El perrito era en realidad una hembra a la Gloria llamó Bandida. Ni a José ni a su padre se les agrandó el entusiasmo por la perra. Bandida pasó a ser uno más de los miembros infelices del hogar amargados por las borracheras de Francisco. En muchos años iguales, los alborotos y destrozos que Francisco causaba los fines de semana y la tristeza de Gloria en los días siguientes, afectaron el carácter de José, que se volvió retraído y solitario. En los tres, no había felicidad que sobrara para la perra que con todo, no dejaba de lamer agradecida las manos o los pies de Gloria, la única que se ocupaba de alimentarla y bañarla los sábados que descansaba de su trabajo en la maquila.

Mientras crecía, Bandida fue revelando su personalidad noble y leal. Juguetona como todos los perros jóvenes, jalaba con su hocico la ropa colgada en el tendedero dejándole a cada prenda los dos agujeros de sus colmillos, lista para tirar a la basura. Y cuando estaba en la casa, había que esconderle los zapatos antes de que los dejara inservibles con sus mordiscos. Muchas veces, cuando Gloria llegaba cansada del trabajo y descubría sus estropicios sin que Francisco o José hubieran hecho nada por detenerla, le daba enfurecidos escobazos hasta que se cansaba. Bandida le lanzaba una mirada triste de incomprensión sin responder a los ataques, y sin ladrar siquiera le lamía la punta de los zapatos y se alejaba con la cola entre las patas, gimoteando adolorida. Luego echaba su peluda anatomía junto a la entrada apoyando la cabeza en el suelo, afligida por los regaños.

Meses después, el tamaño de Bandida era demasiado grande para tenerla dentro de la casa y hubo que sacarla al patio, pero también la casa de madera que le compraron le quedó pequeña no mucho después. Si Gloria hubiera sabido que su tamaño final sería tan descomunal, no la habría recogido cuando era una cachorrita.

Gloria nunca quiso amarrarla porque le parecía una crueldad. En los reducidos jardines de las casas de los trabajadores, había visto muchos perros amarrados con cadenas gruesas y pesadas, hirviendo bajo el sol del verano, con la lengua fuera jadeando de sed sin poder protegerse bajo una sombra, mientras sus amos estaban ausentes trabajando. Cuando menos Bandida tenía libertad de movimiento. Además, Gloria se aseguraba de dejarle un bote lleno de agua que se mantenía fresca junto a la sombra del único olmo del jardín, antes de irse a trabajar. Pronto los vecinos se quejaron de los sustos que la enorme perra les ponía con sus ladridos cuando pasaban frente a la casa. Pero Bandida nunca mordió a nadie, su temperamento era dulce y pacífico, amaba a los niños y aunque ladraba poco, su ladrido era grave, fuerte, con un toque metálico, como el de una campana rota. Protegía la pequeña casa como si se tratara de una fortaleza, un instinto de guardián poderoso que llevaba en sus genes y eso era lo que impresionaba a los vecinos distraídos que de pronto se encontraban frente a un imponente animal con voz de trueno.

Gloria se preguntaba de qué raza sería Bandida. Una vez hojeó un libro con fotografías de perros en una librería y encontró que por el desmesurado tamaño, el pelo, la forma de la cabeza, la máscara negra, las patas fuertes y musculosas y la cabeza, se parecía a un perro Mastín del Pirineo. Un can más apropiado para vivir en la montaña y en el campo, pastoreando ovejas, luchando contra lobos, y no para padecer el suplicio del desierto, prisionero en una casa de ciento veinte metros cuadrados.

Cuando Bandida cumplió un año, en el invierno, ya estaba preñada. Una mañana después de que había nevado toda la noche, Gloria salió al patio y vio un gran boquete que la perra había cavado debajo de la banqueta que rodeaba la casa. Era tan grande, que Bandida cabía perfectamente en él, como si fuera una cueva para protegerse del frío. Pero Gloria no sabía nada de perros ni de sus costumbres, y se enojó tanto que le pegó con un palo hasta que la hizo llorar como lloran los perros, con lloriqueos de agudísimo sonido. Notó que estaba nerviosa, pero interpretó la ansiedad del animal como simple instinto para protegerse del frío, tal vez porque intuía que el clima empeoraría y se preparaba para ello. No se imaginó que Bandida se disponía para el alumbramiento. Tomó luego una pala y se puso a tapar el hueco. Ni Francisco ni José la quisieron ayudar. Mientras lo hacía, Bandida le suplicó algo que Gloria no entendió desde muy dentro de su mirada.

Los días que siguieron no hubo nada que Bandida detuviera su impulso por escarbar en el mismo lugar hasta hacer otro agujero, que Gloria tapaba una y otra vez, condenada por haberse quedado con ese animal tan grande al que nadie la ayudaba a atender. Como si no tuviera suficiente con el trabajo de la maquila, el borracho de Francisco, el trabajo de la casa y el carácter difícil de José.

El frío y la nieve continuaron un par de semanas más. El sábado siguiente Gloria salió al patio dispuesta a su penitencia y hacerle pagar a Bandida por ella, pero esta vez encontró a la perra echada dentro de la nueva cueva con su primera prole de diez crías. Dos estaban congeladas, pues Bandida tendría que haber entibiado el espacio con su cuerpo por unos días antes de parir. Abatida, Gloria comprendió al fin el empeño de Bandida por construir su refugio. Sintió compasión por Bandida y por ella misma. Tanto que habían trabajado las dos escarbando y tapando el agujero. Luego advirtió que tenía un nuevo problema encima: deshacerse de las crías. ¿Quién iba a quererlas?

El asunto se repitió cada vez que la perra se quedaba preñada. Ya no era solamente alimentarla, limpiar la mierda, aguantar las quejas de los vecinos, bañarla, ahora habría que buscarles casa a los recién nacidos, y después tapar agujeros del tamaño de tumbas cual Émulas de Sísifo repitiendo su condena una y otra vez. Se estaba amargando… y Bandida también. Se le fue acabando la alegría en ese minúsculo pedazo de tierra donde estaba presa, sin poder correr, sin poder demostrar su inteligencia, sin recibir algo de afecto de sus amos. Las largas orejas negras se le pegaron a la cara como lacias de tristeza y Gloria, aunque no entendía de perros, intuyó que era demasiado para ambas.

El fin de semana que estuvieron juntas por última vez, Gloria estaba llorando en silencio en el patio, mascullando su impotencia bajo un cielo nocturno sin estrellas. Dentro de la casa, Francisco se había quedado dormido finalmente después de varias horas de su acostumbrada trifulca alcoholizada. Roncaba. Algunas botellas estaban rotas en el suelo de la cocina. José se había encerrado en su cuarto para no escuchar los gritos y hacía mucho que debía estar dormido también. Bandida estaba echada a los pies de Gloria. Quedaban pocas horas para el amanecer y había que ir a trabajar muy temprano, pero se quedó mucho tiempo más junto a su fiel perra. Había decidido cambiar el rumbo de su vida y tenía que pensar.

Gloria no se presentó el lunes a trabajar en la maquila. En vez de eso, llevó a Bandida al Centro Antirrábico Municipal donde terminaban su vida los perros callejeros que recogía el Centro. Durante el trayecto, miraba por el espejo retrovisor a Bandida y le pareció que nunca la había visto tan triste. Al llegar, vio decenas de perros encerrados en minúsculas jaulas que aullaban de pesar antes del sacrificio. Cuando entregó la perra al encargado, Bandida la miró una última vez comprendiendo todo. Gloria casi creyó escuchar lo que le decía en esa mirada. La perra no se resistió, agachó la cabeza y caminó hacia su destino. Gloria no pudo evitar llorar cuando se fue sin volver la vista de ese lugar. Fue la primera dolorosa decisión que tomaría ese día.

martes, marzo 27, 2007

HIJO DE DIOS - CORMAC McCARTHY


En Hijo de Dios, novela escrita en 1973 y editada en español en 2003 para Editorial Contemporánea, Lester Ballard es un marginado de Mountain Frog, que merodea en los alrededores de Knoxville, Tennessee. Un lugar que Cormac McCarthy, autor de esta novela conoce bien, pues vivió 30 años allí y es sabido que sólo escribe de aquellos lugares que conoce. Cormac McCarthy desgrana la historia de Lester Ballard en tres capítulos sin nombre donde el desquiciamiento de su psique se incrementa gradualmente hasta su excruciante degradación. El destino de Lester se decide cuando es abandonado por su madre a los diez años y su padre termina suicidándose. El joven Ballard entonces vagará por las cuestas nevadas de Mountain Frog escudriñando a través de los cristales de los coches donde las parejas hacen el amor, asesinando, copulando con cadáveres y conviviendo con los cuerpos en descomposición en una húmeda y fría cueva. Las aterradoras escenas de crueldad, coloreadas de sangre y pánico invaden de escalofrío y asco durante la lectura de Hijos de Dios. A pesar de la soledad de Ballard, no sentimos simpatía por él, pues Cormac no nos permite conocer lo que piensa, siente o cree y sólo nos muestra sus viles actos, como reflejo descarnado de su espíritu trastornado al límite. Una sola escena donde Lester llora dentro de la cueva, abre una pequeña ventana de su alma atormentada y con ella, nos solidarizamos por un instante con el insondable misterio de la complejidad humana.

La parquedad de los diálogos y la mínima puntualización otorgan una mayor fuerza al horror de los crímenes de Ballard. Sin embargo, Cormac se recrea - como si fuera un pintor que llena de detalles coloridos un paisaje – lo mismo en la visión de la montaña nevada, que el bosque y la nieve; la lucha entre los perros y jabalíes; las huellas en el barro; en la forja de un hacha en la fragua con una retórica portentosa .

Cormac McCarthy es un solitario autor de 74 años; huidizo, apartado de los reflectores y los micrófonos; desinteresado en darnos a conocer las motivaciones e intríngulis de su obra. Aunque nació Knnoxville, Tenessee, vive desde 1976 en El Paso. O vivía, pues en la única entrevista que ha concedido en 1992 al New York Times, dijo que posiblemente se mudaría a España, donde se casaría su hijo. Como en Hijo de Dios, los personajes de sus novelas son seres inadaptados, carentes de relaciones amorosas, de sexo y de temas domésticos. Algunos de sus críticos lo desprecian o lo comparan con Faulkner y con Joyce y hay quien dice que es el más grande escritor norteamericano. Como quiera que sea, Cormac McCarthy nos seduce y nos demuestra que es de una clase de escritores de los que ya no hay, y que no necesita mostrar la cara, presentar sus libros o dar conferencias. Sus obras tienen voz propia.

Lee la biografía de Cormac McCarthy

Reseña en Inglés de Child of God

La única entrevista concedida al New York Times en Inglés

Comentario de Ricardo Vigueras en su blog

jueves, marzo 15, 2007

MAQUILÁPOLIS - UNA PELÍCULA CON TRABAJADORAS DE LA MAQUILA

Vicky Funari y Sergio de la Torre, dos cineastas comprometidos con la justicia social, ambiental y el comercio justo, realizaron una película documental a la que llamaron MAQUILÁPOLIS (Ciudad de Fábricas). En lugar de usar un proceso convencional en el rodaje, Vicky y Sergio trabajaron con obreros de maquiladora de Tijuana y organizaciones comunitarias de México y Estados Unidos en todas las etapas de producción: la planeación, el rodaje, la narración y difusión.

"Este proceso de colaboración intenta romper con la práctica documental tradicional de caer en un lugar, filmar y marcharse con el "material" (esto sólo repetiría el patrón establecido por las maquiladoras en la región). El proceso refuerza la subjetividad como un valor y una meta. Intenta combinar el arte cinematográfico con el desarrollo comunitario, para asegurarse de que la voz de la película sea realmente la de sus sujetos."

El equipo de trabajo que incluye promotoras (activistas comunitarias), recibió entrenamiento y capacitación durante seis semanas a través de un taller impartido por los productores que incluyó técnicas de cine, grabación, uso de cámaras de cine digitales y sobre las diferentes maneras de contar una historia por medio de un documental.

La película ya se ha presentado en varios foros mundiales y continuará difundiéndose en festivales, televisión pública en Estados Unidos y centros urbanos comunitarios para promover "cambios positivos en el mundo". En el sitio de MAQUILÁPOLIS, que representa una Campaña de Difusión Comunitaria, también se pueden realizar donaciones para continuar con este interesante proyecto.

Me llamó mucho la atención el propósito de estos artistas y el hayan escogido a las trabajadoras de maquiladora y los problemas que las aquejan para llevar a cabo el documental. Estoy segura que quienes vean la película van a encontrar que estas mujeres que viven la globalización y sus efectos día con día, tienen muchas cosas que decir desde su experiencia personal.

La película es sobre la vida de Carmen Durán, trabajadora de una las 800 maquiladoras en Tijuana, quien después de su jornada, regresa a su casa construida con sólo hojas metálicas de puertas de garaje de desperdicio en Estados Unidos, con piso de tierra, en un vecindario sin drenaje ni electricidad y quien padece de daño a los riñones por la exposición al plomo debido a los años de exposición a los químicos tóxicos en la fábrica. Gana 6 dólares al día con los que debe mantener a sus 3 hijos.

MAQUILÁPOLIS es una película que muestra cómo bajo la globalización las empresas transnacionales tienen la libertad de moverse por el mundo en busca de mano de obra barata y leyes ambientales y de trabajo laxas, los despidos injustificados de los trabajadores después de la recesión, los daños ambientales, las condiciones de vida y lo sentimientos de frustración de millones de trabajadores contratados por las empresas en el mundo. Pero también muestra que con organización, los empleados pueden exigir mejores condiciones de trabajo y tener éxito en sus demandas.

Ojalá que este proyecto pueda extenderse a otras zonas del país como Juárez, donde las fábricas emplean a más de 250,000 trabajadores.

Para comprar la película haz click aquí.

domingo, marzo 11, 2007

LA PERDIDA - JESSICA ABEL


Los hijos de inmigrantes nacidos en Estados Unidos o criados allí, también llamados La Segunda Generación, se enfrentan cada día a la dicotomía entre la cultura de sus padres y la del país que los ha acogido, lo que resulta en perturbaciones psicológicos y sociales dependiendo de su situación. Algunos no tienen dificultades en adaptarse rápidamente, pero en la gran mayoría, la ausencia de identidad étnica degenera en confusión y ansiedad. Es precisamente la compleja problemática de quienes se pierden y se buscan para encontrarse, que la guionista y dibujante Jessica Abel aborda con su historia en su novela gráfica La Perdida. En élla, nos cuenta las que tuvo que pasar Carla, una joven estadounidense distanciada de su padre mexicano que decide viajar al Distrito Federal precisamente para reencontrarse con sus raíces; en búsqueda de sus orígenes. Una vez ahí, se instala en el departamento de Harry, su ex­-novio norteamericano quien investiga sobre la vida de William S. Burroughs y su trágico paso por México pero su relación pronto llega a su fin. Ignorando las advertencias sobre la peligrosidad de la ciudad, decide alargar su estancia para aprender español y empaparse de Frida Kahlo, la pintora que admira. Poco a poco, se relaciona con Óscar, un puchador menor que quiere convertirse en DJ; y con Memo, un simulado izquierdista mujeriego. Aprovechando su juventud y candidez, ambos la conducirán a vivir una peligrosa experiencia que nada tenía que ver con el objetivo original de su viaje a México.

Con excelente habilidad Jessica logra mantenernos en suspenso y tensión a lo largo de la lectura de esta estupenda novela. La profundidad de los personajes y sus vistosos diálogos encajan perfectamente en el ambiente convulso de la ciudad de México, aquejado del mal de la pobreza y la enormidad. Entre las flores violáceas de las jacarandas que adornan el escenario defeño, Carla se debate entre la miseria, las drogas, el alcohol, el machismo, el secuestro, y su sincero deseo por conocer más de sí misma, tal vez para no conseguirlo. Imprescindible leerla.

Jessica Abel ganó los premios Harvey a la mejor serie nueva en 2002. También es autora de Soundtrack Mirror y Window, dos libros que recopilan historias y dibujos del cómic book Artbabe, publicado por ella misma en 1992 y 1999. Actualmente trabaja en Carmina, una novela juvenil a publicarse este año.

Si quieres escucharla en una entrevista de Forum Radio Euskadi con ella clica aquí.

Jessica Abel
La Perdida
256 páginas
Astiberri Ediciones
2006

lunes, marzo 05, 2007

MAQUILA Y CONCIENCIA CRÍTICA

Tener conciencia crítica es asumir la responsabilidad ciudadana de informarse y de ser informada verazmente y en profundidad, de analizar los hechos que nos afectan como pueblo compartiéndolos con el entorno, desmenuzarlos y sacar conclusiones constructivas para luego opinar en pos de un futuro mejor, o advertir de los peligros que amenazan su bienestar espiritual, su tranquilidad social y la prosperidad lograda en un equilibrio social justo.

Juan C. Ansin

La comunicación informal por medio de correo electrónico entre los trabajadores de la maquiladora que tienen acceso a una computadora y un cubículo de oficina, es decir profesionistas, o de confianza, es profusa. Más en las ocasiones festivas en las que las felicitaciones son obligadas ya sea por apego a la tradición o por simple cortesía. Desde algunos años atrás este tipo de mensajes han ido perdiendo su carácter personal para ser reemplazados por ideas prefabricadas obtenidas de diversos sitios de internet de los que se pueden obtener en corto tiempo tarjetas de felicitación animadas y musicalizadas, o presentaciones en Power Point con mensajes positivos, la mayoría encaminados a la superación personal casi siempre con una carga emotiva lacrimosa, timorata. Otra gran parte de éstas tiene motivaciones religiosas para recordarnos la gran responsabilidad que tenemos en nuestros roles de padres, hijos, esposos, etc. Algunos de estos mensajes son para hacer reír, y una porción muy imperceptible puede contener "material inapropiado".

Amén de que en muchas empresas están prohibidos los blogs porque puede derivar en falta de lealtad hacia éstas en caso de divulgar información confidencial, y está más que claro que el tiempo del trabajo no puede ser "robado" para uso personal, las largas jornadas, la monotonía y el tedio, obliga a los empleados a ingeniárselas para permitirse algunos momentos de relajación enviando y leyendo mensajes por correo electrónico. Los jefes no sólo lo saben, sino que también participan de esta práctica porque se dan cuenta que prohibirla convertiría el trabajo en algo más odioso de lo que ya puede ser en algunos lugares.

Pero lo que llama la atención en este tipo de comunicación no es el posible abuso hacia los empleadores, sino la ausencia de análisis o reflexiones propias, esto es, la hipertrofia del pensamiento crítico de estos trabajadores abrumados por la carga de trabajo. Es comprensible que usar el tiempo y los equipos de la empresa para opinar del mundo se considere una extralimitación de confianza y debido a ello, ciertos temas de discusión sean esquivados si no se quiere que termine en despido justificado. Por tanto, se esperaría que el ejercicio derivado de su necesidad de juzgar lo que lo rodea, se diera desde el ámbito personal, desde su hogar.

Sin embargo, una vez en casa, lo que menos desean es ponerse a escribir, leer un libro, o participar en un debate. Forzados a trabajar largas jornadas que incluyen los fines de semana, absorbidos totalmente por su trabajo, se han convertido en exiliados de sí mismos, en desterrados de su propia conciencia. La glorificación de lo material, la competencia, la producción, todo ello producto de la globalización y antítesis de la reflexión y el deseo de conocimiento los está desconectando del mundo real apartándolos de su propia conciencia. Las consecuencias de este fenómeno son claras: una sociedad idiotizada e ignorante, de seres miserables llenos de frustraciones, de frágil voluntad e incapaces de modificar el rumbo dictado por un sistema obsesionado en producir.

Quizá una manera de despertar la conciencia crítica para no convertirse en autómatas sea que los trabajadores aprovecharan los breves tiempos que les permite su jornada para proyectarse al exterior usando las herramientas de la razón y la reflexión para expresar lo que les incomoda de la existencia, lo que amenaza su equilibrio social, y manifestar sus ideas sobre la justicia y la equidad.

miércoles, febrero 14, 2007

JUNTOS MÁS ALLÁ DE LA MUERTE


Un reciente descubrimiento arqueológico de una pareja de esqueletos abrazados en Mantua Italia, de la época neolítica, aparentemente jóvenes y de sexos opuestos estimula la imaginación fecunda de aquellos que pretenden darle al amor esa característica sempiterna que excepciones aparte, las más de las veces resulta bastante efímera. Cuando menos la pasión lo es. Según la experta Helen Fisher, antropóloga estadounidense que viene investigando el tema desde 1983, en la pasión intervienen tres neurotransmisores cerebrales "la dopamina (también produce taquicardia e hipertensión arterial), la noradrenalina (produce los impulsos y la motivación) y la serotonina (un inhibidor que reduce su presencia en estados pasionales)". El tiempo que estos neurotransmisores actúan dinámicamente en el cerebro es de 1 a 3 años con lo que sobreviene el fin químico de la relación. ¿Entonces qué es lo que motiva a algunas parejas a permanecer unidas por largos períodos de tiempo? Lo atractivo del amor es que el fenómeno biológico solamente corresponde la mitad de la efectividad de la relación de pareja. La otra mitad depende de la combinación de los rasgos e intereses personales de la pareja y de su capacidad para desarrollar sus vínculos afectivos y emocionales. En la medida que construyan compromisos mutuos sin olvidar la intimidad y la ternura, la relación será más duradera, dicen expertos médicos psicoanalistas como Sergio Rodríguez y Emiliano Galende.

El escritor Zygmunt Bauman en su obra Amor Líquido, nos da una idea de lo deteriorado que se encuentra el concepto de la confianza y el amor solidario en la pareja cuando dice: "El compromiso con otra persona u otras personas, particularmente un compromiso incondicional y, más aún, un compromiso del tipo ''hasta que la muerte nos separe, en las buenas y en las malas, en la riqueza y en la pobreza'', se parece cada vez más a una trampa que debe evitarse a cualquier precio" y propone "construir el amor a través de actos de confianza que refuercen el vínculo y con pruebas de la eficacia que cada uno tiene para contener al otro".

El estupor y la emoción de todos por el descubrimiento arqueológico de la pareja de Mantua, muy cerca de la ciudad de Verona donde William Shakespeare ambientó su novela Romeo y Julieta, es como un suspiro arrancado a la melancolía por aquellos tiempos ya lejanos cuando los enamorados se juraban amor eterno. Ellos pudieron haber sido enemigos que murieron luchando encarnizadamente mientras se clavaban un puñal; o dos personas del mismo o distinto sexo abrazándose horrorizadas por alguna matanza; o alguna pareja ejecutada por algún crimen ordinario, pero todos deseamos construir a su alrededor la creencia de que se trata de dos amantes rodeados de alguna leyenda trágica cuyo inmenso amor sobrevivió a la muerte. Será porque todavía creemos en esa clase de amor.

viernes, febrero 09, 2007

METAMORFOSIS EN ROJO

El otro día navegando por Internet topé de repente con la cara de Nick Nolte, y entonces me acordé que se le parecía un poco en los rasgos de tipo bravucón, en los ojos azules, en el tono de la piel arrebolado, como el de quienes han pasado algún tiempo en la costa y la brisa del mar y el sol les tuesta un poco, sin llegar a oscurecerla realmente. Hasta el pelo rubio y rebelde del actor me trajo a la memoria ese personaje que sin haber yo tenido nunca una relación ni cercana por asomo con él, se quedó en el inventario de personajes de esa época que va quedando cada vez más lejana cuando trabajé en una fábrica de esta frontera.

Las cosas andaban mal por aquel tiempo en esa empresa que tenía apenas un par de años funcionando. Según mi entendimiento la transferencia de Estados Unidos a México se había hecho sin demasiada planeación y la urgencia por continuar produciendo para atender las necesidades de los clientes, había forzado a iniciar operaciones caóticamente. Pronto las consecuencias sobrepasaron las capacidades de la organización y los directivos norteamericanos abrumados por las quejas de clientes molestos decidieron enviar a un hombre fuerte como Gerente de Operaciones que volviera al status quo "antes de la frontera". Entonces mi puesto era bastante menor, una simple expeditadora de materiales cuya función era asegurar que los lotes de material estuvieran a tiempo en las líneas de ensamble para evitar demoras en los arranques.

El primer día que llegó el Camarón, mote que le pusieron en cuanto puso un pie dentro del edificio, llegué al trabajo justo cuando se estaba bajando del carro. Era invierno, nevaba ligeramente y a las siete de la mañana el frío calaba en los huesos, pero a pesar de eso se presentó en una camisa de manga corta de color amarillo muy claro que hacía juego con el rubio de su pelo lacio. Sabríamos después de conocer su personalidad un poco más, que lo ligero de su vestimenta no se debía a su imprevisión – venía de la Florida – sino a una pose para alardear de tipo duro, con piel y corazón de cocodrilo. Quería impresionarnos desde el principio. Los días que siguieron se encerró con todo el departamento de Materiales al que yo pertenecía para revisar una por una las órdenes atrasadas. Quería saber las razones del rezago y fechas específicas de cumplimiento. Frente a cada uno de nosotros en esas juntas, teníamos el grueso fajo de hojas verdes impresas cada mañana con la larga lista de órdenes de cliente incumplidas. Su estrategia era inútil. Casi nadie teníamos idea de si seríamos capaces de cumplir las nuevas fechas pues el problema estaba en el surtido de los materiales a la planta y poco podíamos hacer en esas juntas maratónicas que se extendían mucho más allá de nuestro horario normal de salida.

Conforme avanzaban las horas sin respuestas efectivas, el rostro rosado del Camarón empezaba a ensombrecerse, como si internamente la pesadumbre lo invadiera deseando largarse lejos de ese agujero negro de sucia maquila para irse a pescar esturiones en alguno de los ríos de la Florida, pero luego, tal vez recordando la misión casi imposible encomendada de enderezar esa empresa porque su pellejo iba en juego, recobraba la compostura y entonces lo rojizo de las mejillas y la frente se extendía al resto de la cara, el cuello y por último a las orejas, el indicador infalible de enojo extremo. Y así cada día, de rosado a rojizo, y a encarnado. De ahí el apodo de Camarón que le pusieron los trabajadores, que lo vieron más de una vez metamorfosearse. Como cuando hizo un recorrido en la planta y observó un equipo de prueba sin etiqueta de calibración o con la fecha de vigencia ya vencida, aquí me falla la memoria, y entonces con una capacidad interpretativa innegable, como un Hulk enfurecido en rojo levantó el equipo como en cámara lenta y con todo dramatismo lo elevó hasta que tuvo los brazos bien extendidos hasta arriba y emitiendo un grito de coraje, lo hizo añicos en el suelo. De esos arranques tuvo muchos.

Una vez entré a la sala donde se realizaba la junta de gerentes muy temprano, a la que doy a Dios gracias no tenía que asistir en ese tiempo cuando observé un gran agujero aproximadamente a la mitad de la falsa pared de tabla roca que no estaba ahí el día anterior y cuando pregunté la causa del mismo, no fuera que el Camarón lo descubriera, me dijeron que él mismo lo hizo cuando lanzó el pesado cenicero circular de mármol, de esos gruesos y pesados, contra el Gerente de producción, que logró esquivar el golpe destinado a descerebrarlo de haber dado en el blanco.

Con todo, el Camarón era "buena onda", tenía una sonrisa francota y cuando estaba contento soltaba unas estruendosas carcajadas. Y en el último día de trabajo antes de las vacaciones de Navidad, se ponía un poco alegre con unos tragos de la botella que tenía bajo el escritorio. Una vez salió con todo y whisky en las rocas a la planta riendo alegremente. Subió una pierna en una silla y con la mano derecha sostenía el trago mientras veía complacido a los chambeadores obreros, como si contemplara las playas de Key West. Los obreros lo veían, y sonreían extrañados de ver a ese hombre discordante y escarlata, lejos no sólo de su apariencia, sino de su mundo y su sentir.

Respecto a los problemas de la empresa el Camarón no pudo resolverlos y un par de años después se fue. Los fuimos arreglando entre todos poco a poco, con mucho esfuerzo. No sé si al Camarón lo despidieron o prefirió regresar a la calidez y la vegetación de Florida, pero cada vez que veo a Nick Nolte me acuerdo de él.

jueves, febrero 01, 2007

PRIMEROS COMPAÑEROS SOLIDARIOS EN MÉXICO

“Si la homosexualidad es una enfermedad, reportémonos enfermos gay al trabajo: “Hola, no puedo trabajar hoy, sigo gay” – Robin Tyler

Ayer, en la ciudad de Saltillo, Karla López y Karina Almaguer se dieron el "sí " y se convirtieron en la primera pareja homosexual en México legalmente reconocida mediante el Pacto Civil de Solidaridad recién aprobado en el estado norteño de Coahuila apenas este 11 de Enero. Esta figura del Código Estatal garantiza a las parejas del mismo o de distinto sexo que cohabitan en unión libre, acceso a beneficios jurídicos como herencia, administración de bienes y pensión alimenticia. Sin embargo, no podrán adoptar ni conceder la tutela de sus hijos a la pareja.

Quienes se unan bajo esta ley serán reconocidos como "compañeros solidarios", un calificativo que en lo personal, me gusta más que "matrimonio" y que se diferencia del de "compañeros civiles", apelativo para quienes accedan a la Ley de Sociedades de Convivencia del Distrito Federal que entrará en vigor en Marzo.

Con la aprobación de esta ley, Coahuila es el segundo estado de la República que legisla en beneficio de los homosexuales. A pesar de que 20 de 33 diputados del Congreso Estatal de Coahuila votaron a favor del pacto después de una intensa controversia, foros y talleres sobre marco jurídico y discriminación donde participaron diversas organizaciones de la sociedad civil, algunos legisladores estuvieron en contra "porque atenta contra la figura de la familia". Incluso, el diputado del PAN Luis Alberto Mendoza Balderas dijo en tribuna: ''Nuestro rechazo es rotundo y determinante y lo hacemos en nombre de nuestra ideología, de la familia, de Dios y del PAN''

La aprobación de esta ley representa un avance en la lucha contra la discriminación y a favor de igualar los derechos de los homosexuales y lesbianas México con el resto de la sociedad. Ojalá los 31 estados restantes tomen el ejemplo de Coahuila y el DF con la celeridad que este país requiere para la erradicación de la homofobia.

Felicidades Karla y Karina.

miércoles, enero 31, 2007

LAS AVENTURAS DE TOM SAWYER

A veces uno se pone a leer libros que debió haber leído en la primaria y anda poniéndose al corriente con lecturas elementales a destiempo. Pero es que tarde han llegado muchas cosas buenas a mi vida, así que las apuro con la voracidad de quien sabe que el tiempo se va acortando y que por mucho que aligere no habrá manera de ponerse a la punta en la carrera de la vida contra su enemiga. Uno de esos libros esenciales es Las Aventuras de Tom Sawyer, de Mark Twain, que terminé hace poco. Me di cuenta enseguida que pude haberlo disfrutado mucho más siendo una niña y aun mejor, si niño fuera. Los mundos imaginarios que recrean los niños necesitan ser alimentados para prolongarlos hasta que los sucesos de la vida los hagan despertar a la terrible materialidad de la existencia. A mi edad, el inventario de fantasías infantiles casi está en quiebra.

Una posible interpretación de la personalidad del personaje de Tom Sawyer bajo la luz de los años que corren, con unos valores transformados por el tamiz de los años adultos y la mirada ética de una sociedad puritana, lo expondría como un ejemplo nefasto para la niñez actual. Me explico: cuando Tom Sawyer engaña a sus amigos para encalar la valla por él, castigo impuesto por su tía Polly, se convierte en un explotador. Aun más, éstos le pagan con sus tesoros ¡para que los deje trabajar! Aquí es donde la genial pluma de Mark Twain desarrolla su teoría del trabajo: "el trabajo consiste en aquello en lo que estamos obligados a hacer, sea lo que sea, y que el juego consiste en aquello a lo que no se nos obliga. Y esto le ayudaría a entender por qué confeccionar flores artificiales o andar en el tread-mil es trabajo, mientras jugar a los bolos o escalar el Mont Blanc no es más que divertimento".

Los amigos de Tom encalan la valla con alegría y hasta pagan por ello, porque el hacerlo no era un castigo obligado. En pocas palabras, el trabajo visto como penitencia impuesta por Dios, sufrida y dolorosamente. Pero la holgazanería y la explotación no son los únicos defectos de Tom. Además es mentiroso, se afana poco en los estudios, escapa de noche de su casa para irse a correr sus aventuras, es un pendenciero, se finge muerto para asistir a su propio funeral y ser recibido como héroe, hace trampas y arrastra a sus amigos, especialmente a Huckleberry Finn, en sus correrías. Su mayor ilusión es ser pirata, bandolero, para robar, secuestrar, enamorar mujeres, hacer orgías y hasta matar. ¿No son éstas cualidades detestables? No si el alcance de estas acciones está lejos de ser comprendidas a cabalidad. Ciertamente Tom no lo comprendía; en su mundo, el bien y el mal no existen. Lo que deseaba en sus hazañas era divertirse, vivir a plenitud, mirar las estrellas, jugar, investigar, descubrir, recorrer el mundo, enamorarse. Pero si los defectos de Tom — desprovisto de las cadenas de la rectitud — eran muchos, el número de sus virtudes los opacan: es valeroso, se culpa por los errores de otros con tal de salvarles el pellejo, es ingenioso, alegre, amigable, tierno, justo, ambicioso y héroe.

Las aventuras de Tom Sawyer, rebosantes de ingenuidad y fantasía, transcurren en escenarios donde la invención de cualquier niño encontraría los elementos perfectos para desarrollarse plenamente: en una isla, en el campo, en el cementerio, en una cueva, en una casa encantada, etc. El sagaz sentido del humor del autor, el estilo fresco y la recreación de los ambientes hacen tan deleitable esta novela que uno siente con gran pena haber dejado escapar la niñez sin haberla vivido como lo hizo Tom Sawyer.

Las Aventuras de Tom Sawyer es una exitosa obra escrita en 1876. Es un gran clásico americano y un bestseller de todos los tiempos.

viernes, enero 26, 2007

DAVOS 2007: LA MANO DE OBRA POBRE EN SUBASTA

La palabra progreso no tiene ningún sentido mientras haya niños infelices.
Albert Einstein (1879-1955)

Los grandes temas del mundo se encuentran en la agenda del Foro Económico Mundial 2007 en Davos, Suiza, inaugurado el pasado 24 de Enero. Por esa razón cerca de 2400 líderes y expertos mundiales de más de 90 países se dieron cita ahí para participar en las discusiones y llegar a consensos internacionales que marcarán pautas y establecerán directrices de cara a los grandes retos que enfrenta la comunidad global en las áreas de economía, geopolítica, tecnología, sociedad, y empresa. Sin embargo, el Foro Mundial Económico no está hecho para todos. Es una fundación privada en la que los representantes y líderes pagan grandes cantidades de dinero para hacerse escuchar y asociarse con los demás. Es en fin, un gran mercado de ideas donde las voces cantantes son las del G8, los países poderosos del planeta. Es también la madre de todas las salsas en materia de finanzas y una plataforma de lanzamiento de tendencias sociales. No hay acuerdos, sino se espera que los líderes enfoquen sus estrategias de gobierno en base a las conclusiones de los debates. Antes de asistir, se esperaría que los participantes hubieran leído los ensayos en los que se basarán los debates. He leído algunos de ellos y por supuesto, el fantasma de la globalización como la cura para todos los males está detrás de su redacción.

Las estadísticas de los ensayos impresionan. Por ejemplo, uno de ellos en materia de salud, muestra el aumento creciente del número de fatalidades por la gripe aviar desde 2003 a la fecha, por lo que una extrapolación de los datos nos indica que el contagio puede llegar a ser tan virulento como la Gripe Española que mató entre 50-100 millones de personas en 1918-1919. Ciertamente los países menos desarrollados que son los que más deficiencias tienen en sus sistemas de salud deberían estar haciendo ya algo al respecto.

Además de obtener información sobre estos importantes temas, algunos de los líderes de las economías en desarrollo también asisten a la cumbre en Davos para concertar transacciones comerciales en beneficio de sus países de origen, pero ¿a cambio de qué? Leí con preocupación —Sergio Sarmiento, " Jaque Mate", en Diario de Juárez, 26 de enero—, que Macedonia, situada en la República de Yugoslavia, ofrece con orgullo a los inversionistas asistentes además de los más bajos impuestos, bajos salarios, mano de obra abundante y competitiva, entre otras atrayentes ventajas. Me parece que si deseamos competir a la par de países como Macedonia y entrarle de lleno a la globalización, el futuro augura una amputación en los derechos laborales en México y una paralización de los salarios que ya de por sí son una broma de mal gusto. Tengo la impresión de que los trabajadores y sus derechos se van ofreciendo por allí, entre los pasillos de la cumbre en bandejas de plata, en subasta en Davos. Esos son algunos de los efectos perniciosos de la globalización, con todo y que las gráficas de Davos muestren que no hay otro camino. ¿Cuál progreso y reducción de la pobreza?

lunes, enero 22, 2007

LAURA RAMÍREZ PROMUEVE LA LECTURA ENTRE TRABAJADORES DE LA MAQUILADORA

El derecho a la cultura es un tema del que se habla mucho pero que poco impacto tiene en los hechos reales. Especialmente en esta zona fronteriza donde una gran parte de la población que vive dedicada a satisfacer la demanda de la industria maquiladora, es ajena por completo a las manifestaciones culturales y a las experiencias de la creatividad humana. Las actividades culturales que se realizan aquí excluyen a esa gran masa de trabajadores que impulsan la economía de Ciudad Juárez ya sea porque los costos son inaccesibles para quienes ganan el salario mínimo; porque se circunscriben a círculos académicos y estudiantiles; o porque no se agendan ni promueven de manera que los trabajadores tengan acceso a ellas. Partiendo de la base de que la evolución de la sociedad depende de su cultura, es importante que los esfuerzos para hacer llegar los productos culturales a las clases marginadas se redoblen, presupuesten y planeen por las autoridades encargadas de la difusión cultural. De otro modo, es imposible pensar en aspirar a tener una sociedad crítica, madura, capaz de transformar, negociar, y aun resistir las realidades que le transmiten la familia, la escuela, el trabajo, los medios masivos de comunicación, etc.

Por eso me pareció apropiado destacar la labor de Laura Ramírez, estudiante de la Licenciatura en Literatura Hispano - Mexicana de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ), quien desde hace año y medio dirige un círculo de lectura para trabajadores de maquiladora principalmente. Su proyecto tiene como objetivo realizar una investigación sobre la importancia de la lectura en grupos marginados, por lo que solicitó y obtuvo una beca que el Programa de Apoyo a las Culturas Municipales y Comunitarias (PACM y C) perteneciente al Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CONACULTA). La beca, aunque precaria, servirá para adquirir material de lectura para los participantes; libros infantiles para los hijos de los participantes y para la impresión de su trabajo de investigación titulado "Literatura marginal: círculo de lectura para trabajadores de Maquiladora". La distribución del trabajo será gratuita en maquiladoras y centros culturales de la ciudad.
25 trabajadores y otras personas asisten cada domingo al círculo de lectura que inició el 8 de Enero y concluirá en Diciembre.

En entrevista a Diario de Juárez Laura expresó: "En la frontera lo principal es la maquila y su gente es la que menos acceso tiene a la lectura".

Ojalá más personas sigan el admirable ejemplo de Laura Ramírez y desarrollen proyectos culturales enfocados a los trabajadores de maquiladora.

viernes, enero 19, 2007

DESGRACIA. POR J.M. COETZEE (1999)

Fragmento
"Es un asunto escabroso estar así a oscuras, espiando una muchacha (sin querer, la palabra rijoso le pasa por la cabeza). Sin embargo, los viejos a cuya compañía parece a punto de sumarse, los mendigos y los vagabundos de gabardinas raídas y manchadas, de dientes postizos y orejas peludas…todos ellos fueron también en su día hijos de Dios, seres de extremidades rectas y mirada limpia. ¿Se les puede echar la culpa por aferrarse con uñas y dientes al sitio que todavía ocupan en el dulce banquete de los sentidos?"


En mi adolescencia leí un cuento del que ni siquiera recuerdo el título ni el autor en el que una mujer vieja hace una visita al médico. Sin levantar la vista siquiera y con gran vergüenza, le dice al doctor la causa de la consulta. Quiere saber cuándo se acaba "eso". Cuando el médico logra comprender el "eso", le explica que el deseo termina con la vida misma. La mujer sale del consultorio cabizbaja y triste. Tal impresión me causó el relato, que tengo un vívido recuerdo de los sentimientos que esa lectura me dejó. Fue como atisbar un poco a ese futuro decadente de la carne al que todos estamos condenados, un "mira lo que te espera", pese a la frescura interna de los instintos que conservemos cuando nos alcance el tiempo.
Un tema poco abordado por la literatura es el erotismo y el deseo durante la vejez. En Desgracia, Coetzee cavila mediante su personaje principal sobre la complejidad de este asunto y lleva al lector a descubrir la intolerancia de una sociedad que a través de los siglos se ha auto impuesto el imperio del raciocinio por encima de los impulsos. Por ello, el trato íntimo entre personas de distintas generaciones es visto como escandaloso y hasta aberrante. A lo menos, provoca la imaginación desbordada de los libidinosos.
En Desgracia, David Lurie, un profesor universitario divorciado y con una hija, hace un recuento de sus experiencias sexuales con prostitutas para luego enamorarse e iniciar una breve aventura de alcoba con una estudiante treinta años menor que él. Pero su atrevimiento es descubierto por las autoridades universitarias y es imputado por acoso sexual, lo que lo lleva a abandonar su puesto y a reencontrarse con su hija Lucy, en una granja donde las culturas de blancos y negros luchan por coexistir. Allí, intentará recomponerse y olvidarse sin conseguirlo de la pasión inherente a su naturaleza. Los acontecimientos terribles en la granja, lo llevarán a replantearse su papel paterno y a tratar de salvar su relación con su hija.
Pero decir que Desgracia es un ensayo sobre el deseo, el erotismo y el envejecer es minimizar el talento que el escritor ganador del Premio Nóbel de Literatura en el 2003 despliega en esta magnífica novela. Mientras desliza la melancolía de su fuego que no extingue entre sus páginas, David Lurie escribe una ópera sobre Byron y Teresa donde exalta la inmortalidad del amor y durante su estancia en la granja, descubre el valor de la solidaridad; del amor a los animales y a la naturaleza; de la tolerancia a las culturas diferentes y a la diferencia en las formas de ver el mundo.
Desgracia es una novela profunda que nos sumerge en los intersticios del alma y nos deja reflexionando sobre la verdad de las bases en las que hemos fundamentado los valores de nuestra sociedad.

Desgracia. Editorial de Bolsillo. Edición en castellano: 2000

jueves, enero 18, 2007

LADRILLAZOS DE AÑO NUEVO


Una regresa de sus vacaciones navideñas a México ahíta de contenta por el espejismo que causan las fiestas, los regalos, las comidas, los abrazos familiares y de amigos. Rebosante, pues. Y después de repetir una y mil veces ¡Feliz Año!, una, que es ingenua, termina por creérselo. Pero nomás deshacer las maletas y leer los diarios, las noticias empiezan a caer como ladrillazos de esos como los que le avienta Ignatz a Krazy Kat en Coconino County, el grandioso comic de George Herriman. ¡Ándale, toma para que despabiles!

La tortilla de maíz, el fundamento de la alimentación de todos los mexicanos desde mucho antes de que Cortés llegara a costas aztecas, acaba de subir alarmantemente de precio. Desabasto, calentamiento global, monopolio, especulación, subida de precios a nivel internacional, son algunos de los factores que manejan los políticos en sus discursos como causas de esta nueva crisis. Otra causa importante parece ser el nuevo uso que se le está dando para producir etanol, un combustible que se está usando cada vez más para reducir la contaminación ambiental. Así es, el maíz forma parte ahora de la cadena industrial, no sólo de la agroalimentaria y eso requiere una mayor producción para la que México no está preparado. Cualesquiera que sean las causas, el caso es que los más pobres tendrán que comerse los frijoles con cuchara sin que puedan implorar por ayuda a Centéotl, la diosa azteca del maíz. Ramón López Velarde en su famoso poema dedicado a México La Suave Patria, decía:

Patria, tu superficie es el maíz,
tus minas el palacio del Rey de Oros,
y tu cielo, las garzas en desliz
y el relámpago verde de los loros.

¿Tu superficie es el maíz? Eran otros tiempos. Mientras que los competidores de México producen hasta 12 toneladas de maíz por hectárea sembrada, el aprovechamiento en México es apenas de 2.5 toneladas por hectárea. Ahora tendremos que importarlo para asegurar el abasto de alimentación del grueso de una población cuya nutrición depende de la tortilla.

Otro ladrillazo en aumento de precios fue el de la cebolla, cuyo precio por kilo aumentó como si se tratara de carne de res. El gas natural también se incrementará un 22% y esto llevará a una escalada en los precios de muchos otros productos que lo usan como fuente de energía de producción. Y la larga lista continúa. Pero el golpe más duro ha sido que el aumento a los salarios mínimos fue de sólo 3.9% (1.89 pesos diarios, ó 0.16 dlls, ó .13 euros). Absurdo. No es posible que lo único que aumente sea el costo de la vida mientras los salarios y los derechos permanezcan inamovibles. ¡Señores! ¡Con eso no me compro ni medio kilo de tortillas por día!

¿Feliz Año? Como Ebenezer Scrooge, en el Cuento de Navidad de Charles Dickens a los mexicanos no nos queda más que decir: ¡Bah!