miércoles, enero 05, 2011

REYES MAGOS EN CIUDAD JUÁREZ


El Profesor Gafapasta habla con habitual facundia y gracia en su blog Tras las Turquesa Cortinas, de la tradición, riquísima todavía en España, de los Tres Reyes Magos. Después de leer la jocosa comparación que hace entre el Papá Noel y los Tres Reyes, me quedé pensando en una pérdida más que la extrema pobreza agrega a las sociedades con mayor desigualdad, especialmente a la niñez, que no mencioné en mi post anterior. Se trata del lamentable despojo de la capacidad de fantasear con personajes maravillosos como pueden ser los Reyes Magos, Santa Claus o Papá Noel o cualquier otro, para el caso da lo mismo. Las heridas permanentes que en los niños están causando los más de 2,300 asesinatos en el último año en Ciudad Juárez, aunadas a la pobreza a la que los condena el capitalismo salvaje, están blindando los corazones infantiles contra toda manifestación de fantasía o alegría, expresiones del espíritu que tienen su mayor esplendor en esa etapa de la vida y que debemos proteger a toda costa, pues son tesoros de los que en la edad adulta representan refugio y defensa contra las adversidades.

Las consecuencias del desgaste de espíritu que vivimos los mexicanos repercute en los niños, que tienen derecho de vivir su niñez a plenitud. El Profesor Gafapasta, para su bien (y el mío) que tuvo sus Reyes Magos cada seis de Enero, capturó cada momento fantástico de su infancia, como todos los niños que viven en sociedades igualitarias donde se valora y precia el valor de ser niño, cosa que puede ser solo una vez en la vida.

Vale la pena entonces luchar, con denuedo, por la niñez que se roba la injusticia social y se lleva con ella lo maravilloso que tiene la existencia.

martes, enero 04, 2011

DESEO DE AÑO NUEVO: MEJORES SALARIOS MÍNIMOS

Cada mes de Enero, cuando me entero de los nuevos salarios mínimos que publica la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos, me da una rabia que me hace rechinar los dientes. Y es que no es para menos, este año, el incremento fue de un solo un 4.1%. Por zonas geográficas, los nuevos salarios diarios en México serán los siguientes:

Área geográfica A $59.80 pesos = $4.84 USD

Área geográfica B $58.10 pesos = $4.70 USD

Área geográfica C $56.75 pesos = $4.59 USD

No es que el porcentaje de incremento sea bajo, sino que el poder adquisitivo de estos salarios es tan pobre que es una vergüenza dar ejemplos de lo que se puede comprar. Como muestra, sólo mencionaré que el costo de dos autobuses diarios para ir y regresar del trabajo más el de un kilo de tortillas de maíz, representa la mitad del salario mínimo diario. Pero no me voy a detener en mencionar lo obvio. El salario mínimo es indigno por donde se le mire. No se necesita ser experto en economía para entender que los salarios los fija el Estado para frenar la inflación, nunca para aumentar el índice de equidad de la sociedad y por eso, la brecha entre los que más y menos tienen es mayor cada vez. Ni siquiera al trasluz del terror en que nos mantiene la criminalidad generalizada, conmueve al Estado para entender lo que los millones de pobres entienden: no mejorar su nivel de vida corromperá - ya lo está haciendo - la sociedad entera.

Para medir la pérdida del poder adquisitivo del salario mínimo, se usa como referencia el año 1970, ya que fue el año en que el salario mínimo estuvo en su mayor nivel. Comparado con ese año, con el salario mínimo actual sólo puede comprarse ¡el 30% de lo que se podía comprar entonces!

Pero vivimos una época en la que el dinero, no la dignidad humana, es el que rige el destino del mundo. ¿Por qué la clase política que nos gobierna no parece darse cuenta que no mejorar los salarios genera sobrepoblación, individuos estresados, enfermos, ignorantes, y los lanza sin remedio a la delincuencia, además de socavar la confianza social? ¡La pobreza no tiene por qué ser tan opresiva siempre!

Mejorar los salarios mínimos de forma gradual e inteligente, no sólo redundará en beneficios y mayor equidad para los millones de pobres, sino en el de la sociedad entera. No hacerlo, es hacer crecer una bomba de tiempo que detonará tarde o temprano.


lunes, noviembre 15, 2010

BAUDOIN Y TROUB'S DIBUJANDO A JUÁREZ A CUATRO MANOS

Edmond Budoin dibujando frente a la iglesia en el centro de la ciudad

El 24 de agosto del año 79, según relata Plinio el Joven en su carta al historiador Tácito, su tío Plinio el Viejo, se encontraba en Miseno, a una distancia del monte Vesubio desde la que pudo observar una nube densa y extraña que se alzaba a gran altura, "como si fuese el tronco de un árbol larguísimo…a veces de un color blanco, otras sucio y manchado a causa de la tierra o cenizas que transportaba". Describió la nube precipitándose hacia las laderas de la montaña y cubriendo todo a su alrededor, así como fuertes temblores y sacudidas. Plinio el Viejo, al mando de la flota romana en Miseno, decidió ir a investigar el fenómeno y rescatar a sobrevivientes y amigos a pesar de que al aproximarse a la costa, se enfrentó a las aguas violentas, la lluvia de cenizas y rocas hirvientes, y el humo asfixiante. La destrucción de Pompeya y Herculano estaba ocurriendo. De ésta, queda la narración que nos dejó para la historia Plinio el Joven.

Edmond Baudoin con Ricardo y Elpidia

Lo anterior viene a propósito de la visita que Edmond Baudoin, reconocido artista francés de la bande dessinée, hace a Juárez intrigado por otra nube densa y negra que se levanta tan alto en el cielo que pueden verla desde todos los rincones del mundo. Una nube que sin embargo, no es causada por un fenómeno natural, sino por el mismo hombre y sus ambiciones. A Edmond lo acompaña Jean-Marc Troubet o Troub's, otro gran historietista francés con menos obra publicada que Edmond, pero no de menor calidad artística.

Traub's y Elpidia

El humo de la muerte en el que vinieron a penetrar Edmond y Jan Marc los inspiró para venir a rescatar a las víctimas de Ciudad Juárez dándoles rostro y voz para contar no sólo sus cuitas, sino los sueños de sus vidas en el libro de narrativa gráfica que han titulado Viva la Vida. En esta maravilloso obra, Edmond y Jean-Marc, dibujan a cuatro manos a Ciudad Juárez y a sus gentes, bajo el humo y entre las balas ardientes, que construyen como pueden su cada día entre policías enmascarados armados hasta los dientes, extorsionadores, sicarios y traficantes de drogas. A veces, entre los muertos propios o ajenos. Así, por un mes han recorrido los barrios, las cantinas, las maquiladoras, el cementerio, las escuelas, dibujando y escribiendo la partitura de "la música de la ciudad" , como dice Edmond, con su notas a veces amargas, a veces dulces. De cuando en cuando, nos tomamos un vino y advertimos en Edmond y en Jean-Marc, la emoción que significa para ellos vivir de cerca tanta tragedia y aun así, encontrar escritores, maestros, fotógrafos, periodistas, poetas, activistas, y gente en la calle que se esfuerza por continuar viviendo a pesar de todo; por mantener la cabeza fuera de las aguas, por preservar la cultura que nos humaniza en la barbarie que nos rodea.

Edmond y Jean-Marc son como modernos Plinios que dejarán un testimonio generoso y fraternal para la historia del desmoronamiento de Ciudad Juárez. Por ello ahora son nuestros amigos y les estamos profundamente agradecidos.

El martes 16 de Noviembre habrá una charla y exposición del avance de su proyecto. Los detalles en el blog de Ricardo Vigueras.

martes, noviembre 09, 2010

VIVIR EN EL INFIERNO

Autobús donde Guadalupe Sujey Castillo Flores de 30 años de edad fue asesinada

En la última entrevista que concedió en vida, al preguntársele al escritor chileno Roberto Bolaño cómo veía el infierno, dijo: "Como Ciudad Juárez, que es nuestra maldición y nuestro espejo, el espejo desasosegado de nuestras frustraciones y de nuestra infame interpretación de la libertad y de nuestros deseos".

Es el infierno el que recorremos a diario mientras seguimos el ritmo de nuestras vidas: llevar a los niños a la escuela, acudir a una cita al médico, de compras o de negocios, ir al trabajo o volver de él. Eso hacía Guadalupe Sujey Castillo Flores, trabajadora de una maquiladora que se dirigía a las seis de la mañana a su lugar de trabajo. Para la mayor parte de las maquiladoras, hoy fue día de asueto, pues se toma como día festivo por el Día de la Revolución, así que muy probablemente Guadalupe Sujey fue a trabajar horas extras en este día para aumentar su raquítico salario semanal en lugar de descansar y dedicar el día a sus hijos. Pero hubo de arriesgarse a cruzar el infierno y el autobús en que iba se enfrentó a los disparon que unos asaltantes, de uno de los tipos de demonios que medran en este infierno de ciudad, dispararon al aire antes de huir luego de asaltar una gasolinera, según leímos en los diarios. Uno de los tiros entró por su nuca y salió por su rostro.

Queda en paz Guadalupe Sujey. Los mismos demonios te libraron de este infierno donde nos dejas a los vivos incapaces de apagar sus llamas. Rogaremos por el castigo para tus asesinos y repetiremos tu nombre para que la impunidad no oculte tu recuerdo.

lunes, noviembre 08, 2010

OFRENDA A LAS MUERTAS DE JUÁREZ

El martes 6 de Noviembre del 2001, una noticia conmovió al mundo. Los cadáveres de ocho mujeres jóvenes aparecieron en un descampado de Ciudad Juárez con evidencias, se supo después, de tortura de índole sexual. Muchas otras mujeres habían sido asesinadas con crueldad antes que ellas, y muchas más lo serían después, hasta sumar cerca de cuatrocientas, cuando menos hasta el 2005. Las formas que usaron los victimarios para matar a muchas de las jóvenes y la impunidad que hasta la fecha rodea los crímenes, han sido causa de estudio de especialistas y han desatado un clamor generalizado por justicia de las voces críticas del mundo.

A pesar de la lamentable cascada de asesinatos que van en aumento en esta frontera, si hay unos muertos que duelen y nunca dejaremos de recordar, son estas mujeres pobres cuya vulnerabilidad las hizo víctimas de malignos y execrables intereses. Muchas de ellas, como Claudia Ivette González, encontrada en ese descampado, llegó tarde dos minutos a la fábrica, por lo que no la dejaron entrar. Nunca más volvería a su hogar.

El 2 de Noviembre se conmemora a los muertos en México con las llamadas ofrendas, en las que se les reza, canta y llora, además de ofrecerles una pequeña muestra de lo que éstos disfrutaban en vida. Nuestros muertos ya son tantos, que toda Ciudad Juárez es ya un cementerio y los que quedamos vivos, llevamos duelo constante.

La ofrenda para nuestras muertas debería ser de justicia, de llevar en la memoria estos hechos. Yo imagino que mientras comprendían su destino a manos de sus verdugos, desearon fervientemente que recibieran castigo en la misma medida del crimen que cometieron contra ellas. Esto no ha sucedido. Como no se ha cumplido tampoco la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos cuyo plazo vence el 10 de Diciembre, con lo que el Estado Mexicano evidencia su profundo desprecio e indiferencia de cara a su responsabilidad hacia la sociedad mexicana, sus mujeres y las leyes. Ocho mujeres muertas le recordarán siempre la deuda que tiene con ellas y que no se saldará hasta que los asesinos sean enjuiciados y apartados permanentemente de la sociedad que desea vivir en paz.

Esta es mi ofrenda para Esmeralda Herrera Monreal, Laura Berenice Ramos Monárrez, Claudia Ivette González, María de los Ángeles Acosta Ramírez, Mayra Juliana Reyes Solís, Merlín Elizabeth Rodríguez Sáenz, María Rocina Galicia, y una mujer no identificada.

domingo, octubre 31, 2010

LA POLICÍA REPRIME A ESTUDIANTES JUARENSES



Los últimos disparos en contra de estudiantes en México de los que teníamos memoria fueron el 2 de Octubre de 1968. Hace 42 años exactamente, en Tlatelolco, como muchos recordarán. Eso fue hasta el viernes 29 de Octubre, cuando agentes de la Policía Federal dispararon contra estudiantes universitarios que se manifestaban pacíficamente contra la militarización y la violencia por las calles de Ciudad Juárez. Cuando llegaban al Instituto de Ciencias Biomédicas para iniciar un Foro en el que se programaron varias actividades culturales, patrullas federales se apostaron frente al Instituto y dispararon contra los estudiantes. Darío Álvarez Orrantia, de 19 años, estudiante del primer semestre de la carrera de Sociología, recibió una bala por la espalda que hizo estragos en sus vísceras como puede apreciarse en el video. La cadena de crímenes que asolan la ciudad se incrementa cada día, así como la variedad y nivel de crueldad de éstos sin que la sociedad vea que los responsables sean perseguidos y juzgados. Los ciudadanos esperábamos que los niveles de delincuencia disminuyeran en la misma proporción en que se aumentaba la vigilancia militarizada que se mantiene en la ciudad desde hace tiempo. No ha sido así. Todos los días los diarios nos muestran las trágicas evidencias de una guerra sin cuartel entre los cárteles que se disputan la supremacía de la venta de drogas. En las estadísticas no hay sólo adictos vendedores y compradores, sino niños, policías, agentes de tránsito, extorsionados y extorsionadores, periodistas, víctimas de fuego cruzado, mujeres embarazadas. El gobierno no ha sido capaz de mostrar resultados congruentes con su discurso, que incluso a nivel internacional parece recibir congratulaciones. La sociedad, abrumada hasta lo inconcebible está saliendo a las calles. Las organizaciones están movilizándose. La represión puede ser el detonante de un estallido social y el ambiente está caldeado. El disparo que pudo haber matado a Darío Álvarez fue un acto excesivo e irresponsable y representa una violación grave a la libertad de expresión y la manifestación de las ideas. La sociedad juarense ha condenado ya estos hechos en todos los medios. Es urgente que el Estado proporcione respuestas creíbles y verificables y cese cualquier acto que lesione los ya de por sí vapuleados derechos de los juarenses. Exigimos que los responsables del intento de homicidio de Darío sean detenido y juzgados.

Las últimas noticias sobre Darío indican que está estable y fuera de peligro por ahora, después de una cirugía en la que fue necesario cortarle ochenta centímetros del intestino delgado.


jueves, octubre 28, 2010

HABÍA CRUZADO LOS DEDOS


Había estado manteniendo los dedos cruzados por que la ola violenta y roja que se nos echó encima sin saber muy bien cómo ni cuándo, no llegara a los trabajadores de las maquilas. De igual forma que esperaba que las balas con un nombre en la punta no alcanzaran a los niños, a los que cruzaban la calle, a las mujeres esperando un hijo. Hubiera deseado que las mujeres no se hubieran llenado las manos de sangre por dos mil pesos. Y que la muerte no se repartiera como granos de arroz en una boda o semillas en el campo.

Hubiera hasta rezado porque nadie gozara con regodearse con la agonía; que la muerte, ya que se empeña, llegara expedita, sin dramatismo.

Pero ni que la muerte la repartieran sólo los hombres. Ni que los asesinos se detuvieran a pedir credenciales, comprobantes de edad o pruebas de embarazo. Aquí la muerte no hace concesiones. Se desgrana ya sin mirar, sin odio ni emociones. Desde cinco centímetros a un metro noventa somos todos elegibles. Si no para morir, para ser secuestrado, para que alguien se quede con el botín de lo que traigas en tus cuentas. Veinte pesos o veinte mil, no importa, tarde o temprano alguien tocará a tu puerta, llamará a tu teléfono exigiendo, amenazando. Si para morir, la variedad es infinita. Según el verdugo, el tiempo y las formas para quitarte la vida.

Se han puesto armas en manos de miserables para matar miserables casi siempre. Alguien dice dispara, si no lo conoces no sentirás nada. La muerte sin odio se vuelve absurda, descabellada.

Los sicarios ahora disparan a trabajadores que ganan sesenta y siete pesos diarios cuando van de regreso a casa. No van tras ellos, pero es igual. La muerte así es, no tiene motivo, elige a las víctimas en una lotería. Y se extiende como una mancha roja.

Había cruzado los dedos, pero no funcionó.


Diario de Juárez 10/2872010: Rafaguean camiones de transporte de personal. Hay cuatro muertos.