lunes, mayo 23, 2011

Carta del Apóstol San Blas a los Parralenses de Blas García

Texto de la presentación del libro de Blas en la Cafebrería, el 21 de mayo del 2011, en Ciudad Juárez

Le doy gracias a Blas por invitarme a comentar su libro a pesar de ser nueva en estos asuntos. No entiendo por qué precisamente en el día que se va a acabar el mundo y que debería estar rezando para pedir perdón por mis pecados. Si Harold Camping se equivocó y no se acaba el mundo hoy — nos quedan cuatro horas — ya me vengaré cuando le pida que presente mi libro de relatos. Le pediré que me lo presente el día de su cumpleaños.

Tengo una gran simpatía por este libro desde que Ricardo Vigueras, Viridiana Meraz y Juan Manuel Aboytia lo presentaron en el Teatro Octavio Trías en noviembre del año pasado. Esa simpatía ha crecido ahora que lo leí para presentarlo aquí. Recuerdo que no paré de reírme cuando Blas leyó partes de sus cuentos esa noche. Y no fui la única. El público se carcajeó como yo pocas veces he escuchado que lo hace en una presentación de un libro, donde casi siempre todo es formalidad y erudición, y en ocasiones, bastante aburrido para alguna parte de la concurrencia. Y es precisamente esa habilidad para hacer reír lo que hace a Blas tan admirable como escritor: es divertidísimo. ¡Y vaya que corren tiempos en los que reír hace falta! Reír es el principal síntoma de la felicidad. Y qué feliz nos hace una lectura acompañada de risas. Regocijarse en las imágenes que nos provoca, por perversas o sagradas que sean. Porque en Carta al Apóstol San Blas a los Parralenses, las alusiones a los sagrado abundan. De los 34 cuentos que conforman el libro, 15 son relatos inspirados en pasajes, personajes, y temas bíblicos o que simplemente usan léxico religioso. Así encontramos salpicados los cuentos de palabras como: confesionario, fuego eterno, infierno, purgatorio, párrocos, iglesias, monjas, blasfemias, apóstoles, santos, Cristos, hostias, rezos, gloria, cuaresma, salmos, rosarios, transustanciación, y una larga lista más. Sin embargo, es interesante cómo Blas desacraliza estos elementos y los reconvierte en algo tan jocoso, que el mismo lector se pregunta cómo puede gozar de alegría en las perversiones y el retorcimiento de los símbolos de la religión en los cuentos de Blas. Es así como en el cuento Tríptico, Carlos, un niño vendedor de drogas asiduo a la misa, es asesinado por los santos de la iglesia que bajan de sus pedestales. O en Crápula, un cuento graciosísimo en el que un estudiante de una escuela religiosa, es sexualmente reprimido cuando la madre superiora lo sorprende auto-estimulándose y después vigilado cuando hace sus necesidades. Su desesperación es tal que piensa ir con el seminarista “que tenía fama de chupársela a los niños a cambio de dulces”. Afortunadamente, encuentra una manera más inocente de satisfacerse.

En Estafa en tiempos de samplers y loops, “Dios es madreado por las mujeres” de una fiesta después de golpear a una de ellas por accidente. Y es que el humor en Blas con toda su irreverencia, es desahogo puro, medicina para el descargo de paradigmas, receta para el placer.

Un segundo aspecto que quisiera destacar de este libro es su rescate de los lugares y sucesos históricos de Ciudad Juárez. Sí, Blas también hace historia con humor. O más bien humor con historia. Hay cuando menos diez cuentos en el libro con aspectos y personajes que causarán cierta melancolía a quienes hayan vivido aquí por muchos años, pues, como yo, se reconocerán en esas estampas: La Plaza de Armas, los cines Premier, Coliseo, Variedades, Alameda, Victoria, el Mercado Cuauhtémoc, la Misión de Guadalupe, el Monumento, Bar el Recreo, el Electric Q, la Presidencia, la 16 de Septiembre, el Noa Noa, los puentes, el Hombre Liga, el Guanayudita, Juan Gabriel, el pintor parralense y manco. Muchos más.

Uno de los cuentos más hilarantes, si no el que más, con estas añoranzas locales, aunque tampoco faltó la palabra sagrada: Santo, es Flama Roja, el inicio de un imperio. Les prometo que les sacará lágrimas de risa cuando lean el recuento de la lucha estrella entre Flama Roja y El Santo, en el Gimnasio Municipal. Este cuento como casi la mayoría, también es rico en el lenguaje callejero y del barrio juarense. Y no puedo dejar de recomendarles Parque Borunda, relato histórico sobre el asesinato sobre el asesinato de José Borunda y uno de sus asistentes por medio de un paquete bomba. La narración de la posterior confusión de los cuerpos destrozados y las declaraciones de los testigos, rayan en lo hiperbólico.

El sexo y el erotismo es otro tema presente en esta reunión de cuentos. Sexo insatisfecho, homosexualidad, pedofilia, cuartetos, lesbianismo, felaciones, erecciones, y masturbación, son tratados con espontaneidad y enriquecidos con la gracia y el argot de barrio, que caracteriza al escritor Blas en esta novela.

En el libro Carta del Apóstol Blas a los Parralenses, Blas García nos ofrece una obra donde se conjugan en cuarteto, igual que en la fantasía del cuatro, en el cuento Donde los números empezaban a partir del cuatro, el humor, ese elemento infrecuente en la literatura de estos tiempos; lo sagrado o debiera decir, lo desacralizado; el erotismo, y lo histórico que nos deleita y nos sorprende, a la vez que nos permite rememorar con añoranza, los rincones y figuras que conforman el mosaico nuestra Ciudad Juárez. Después de este libro, mucho me temo que el blasfemo Blas García, termine anatematizado y expulsado al purgatorio donde seguramente será condenado a escribir eternamente. Para nuestro deleite.

domingo, enero 09, 2011

"LA INJUSTICIA ES UNA AGRAVIO, Y LA ABSOLUCIÓN ES LA ÚNICA FORMA DE CORREGIRLA"

"Themis ~ The Blind Goddess of Justice" by Thea C. Condaxis

Organizaciones civiles y religiosas, médicos, maestros y estudiantes, y los ciudadanos críticos, han manifestando en innumerables ocasiones su hartazgo por la abrumadora e imparable cadena de asesinatos con raíces fincadas en el narcotráfico y la corrupción, que padecemos desde hace dos años sin que se vean acciones contundentes de las autoridades, ya no se diga para disminuir el problema, sino para llevar a juicio a los responsables. Si un sector era notable por su debilidad en estas expresiones, era el maquilador. Hasta que Manuel de Jesús Valdez Alarcón, un Ingeniero egresado de la Universidad Autónoma de Cd. Juárez, que trabajaba en la empresa Ethicon, en la cercana ciudad norteamericana de Albuquerque, Nuevo México y que tiene dos plantas en operación en Ciudad Juárez, fue asesinado a balazos en Ciudad Juárez el pasado 20 de Diciembre.

El erróneo manejo de la información sobre este asesinato, asegurando que Manuel de Jesús Valdez era un Agente del Ministerio Público, y la clara impunidad en este caso, como en la mayoría de los otros, motivó a que un grupo, probablemente allegado a este trabajador de la industria, y sin duda profundamente ofendido por la ausencia de justicia para llevar a sus asesinos a la cárcel, publicara hoy una Carta a la Opinión Pública en el Diario Norte de Ciudad Juárez. En ella llama a unirse al grupo a través de una dirección de correo electrónico con el fin de organizar un paro de labores para que …“el Gobierno se entere de que la fuerza laboral ya está cansada de los escasos resultados que han mostrado”…

Las señales de un estallido social son claras. Al Gobierno de Calderón le está haciendo falta reconocer la ineficiencia con que está manejando el complejo problema que ya hizo crisis en la frontera y las graves consecuencias de intentar resolverlo sólo con policías federales patrullando la ciudad sin resultados en impartición de justicia. Reconocer este hecho es el principio para resolver el problema. Sólo es cuestión de que la sociedad se organice aglutinando todos los sectores para que estalle. Sí señores, ¡la injusticia es un agravio! y es urgente un giro radical para absolverla (Cito palabras de Juan Mari Torrealdai). Que el sector económico que sostiene la frontera se resquebraje y provoque desbandada de las maquiladoras por la inestabilidad social, debería ser la señal final para que las autoridades actúen como a los profesionistas de la maquila se les exige: “encontrar la causa raíz, corregir el problema y monitorear los resultados…el desempeño es retado en diferentes métricos y siempre el requerimiento es mayor, si no se cumple, eres despedido…o renuncias….” Todo ello, !en el menor tiempo posible!

Además de Manuel de Jesús Valdez Alarcón, otros profesionistas han sido asesinados sin que sus casos se hayan resuelto. Sin embargo, con mayor frecuencia de la que desearía, me entero de que amigos, hijos, hermanos, conocidos, y padres de trabajadores de la maquila han muerto en esta cruenta e inútil guerra fratricida. !Absolución por justicia para todos ellos!

miércoles, enero 05, 2011

REYES MAGOS EN CIUDAD JUÁREZ


El Profesor Gafapasta habla con habitual facundia y gracia en su blog Tras las Turquesa Cortinas, de la tradición, riquísima todavía en España, de los Tres Reyes Magos. Después de leer la jocosa comparación que hace entre el Papá Noel y los Tres Reyes, me quedé pensando en una pérdida más que la extrema pobreza agrega a las sociedades con mayor desigualdad, especialmente a la niñez, que no mencioné en mi post anterior. Se trata del lamentable despojo de la capacidad de fantasear con personajes maravillosos como pueden ser los Reyes Magos, Santa Claus o Papá Noel o cualquier otro, para el caso da lo mismo. Las heridas permanentes que en los niños están causando los más de 2,300 asesinatos en el último año en Ciudad Juárez, aunadas a la pobreza a la que los condena el capitalismo salvaje, están blindando los corazones infantiles contra toda manifestación de fantasía o alegría, expresiones del espíritu que tienen su mayor esplendor en esa etapa de la vida y que debemos proteger a toda costa, pues son tesoros de los que en la edad adulta representan refugio y defensa contra las adversidades.

Las consecuencias del desgaste de espíritu que vivimos los mexicanos repercute en los niños, que tienen derecho de vivir su niñez a plenitud. El Profesor Gafapasta, para su bien (y el mío) que tuvo sus Reyes Magos cada seis de Enero, capturó cada momento fantástico de su infancia, como todos los niños que viven en sociedades igualitarias donde se valora y precia el valor de ser niño, cosa que puede ser solo una vez en la vida.

Vale la pena entonces luchar, con denuedo, por la niñez que se roba la injusticia social y se lleva con ella lo maravilloso que tiene la existencia.

martes, enero 04, 2011

DESEO DE AÑO NUEVO: MEJORES SALARIOS MÍNIMOS

Cada mes de Enero, cuando me entero de los nuevos salarios mínimos que publica la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos, me da una rabia que me hace rechinar los dientes. Y es que no es para menos, este año, el incremento fue de un solo un 4.1%. Por zonas geográficas, los nuevos salarios diarios en México serán los siguientes:

Área geográfica A $59.80 pesos = $4.84 USD

Área geográfica B $58.10 pesos = $4.70 USD

Área geográfica C $56.75 pesos = $4.59 USD

No es que el porcentaje de incremento sea bajo, sino que el poder adquisitivo de estos salarios es tan pobre que es una vergüenza dar ejemplos de lo que se puede comprar. Como muestra, sólo mencionaré que el costo de dos autobuses diarios para ir y regresar del trabajo más el de un kilo de tortillas de maíz, representa la mitad del salario mínimo diario. Pero no me voy a detener en mencionar lo obvio. El salario mínimo es indigno por donde se le mire. No se necesita ser experto en economía para entender que los salarios los fija el Estado para frenar la inflación, nunca para aumentar el índice de equidad de la sociedad y por eso, la brecha entre los que más y menos tienen es mayor cada vez. Ni siquiera al trasluz del terror en que nos mantiene la criminalidad generalizada, conmueve al Estado para entender lo que los millones de pobres entienden: no mejorar su nivel de vida corromperá - ya lo está haciendo - la sociedad entera.

Para medir la pérdida del poder adquisitivo del salario mínimo, se usa como referencia el año 1970, ya que fue el año en que el salario mínimo estuvo en su mayor nivel. Comparado con ese año, con el salario mínimo actual sólo puede comprarse ¡el 30% de lo que se podía comprar entonces!

Pero vivimos una época en la que el dinero, no la dignidad humana, es el que rige el destino del mundo. ¿Por qué la clase política que nos gobierna no parece darse cuenta que no mejorar los salarios genera sobrepoblación, individuos estresados, enfermos, ignorantes, y los lanza sin remedio a la delincuencia, además de socavar la confianza social? ¡La pobreza no tiene por qué ser tan opresiva siempre!

Mejorar los salarios mínimos de forma gradual e inteligente, no sólo redundará en beneficios y mayor equidad para los millones de pobres, sino en el de la sociedad entera. No hacerlo, es hacer crecer una bomba de tiempo que detonará tarde o temprano.